Venezuela, la piedra en el zapato de la cumbre UE-CELAC

Mañana comienza la cumbre que unirá a la Unión Europea con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Hay visiones encontradas.

A un día del inicio de la cumbre entre la Unión Europea y la CELAC, sigue sin saberse si el presidente venezolano asistirá. Todo apunta a que no después de que el domingo cancelase su encuentro con el papa en Roma, pero aunque Nicolás Maduro no viaje a Bruselas, Venezuela será una de las protagonistas involuntarias de esta cita.

La actualidad del país bolivariano lleva días ocupando titulares en la prensa extranjera, con la huelga de hambre de varios políticos encarcelados y ante la llegada a Caracas del ex presidente del gobierno español Felipe González para asesorar a la defensa de los opositores presos Leopoldo López y Antonio Ledezma.

El viceministro de Exteriores de Cuba, Abelardo Moreno, reconoció el lunes desde la capital belga que la situación en Venezuela es la "mayor diferencia" a la que se enfrentan los países de la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) de cara a la cumbre de mañana miércoles y el jueves.

Según el político cubano, en la CELAC hay una posición clara respecto a lo que está ocurriendo en Venezuela que no comparte la UE, sobre todo respecto a la orden ejecutiva de Estados Unidos que considera la situación venezolana como una amenaza para su seguridad nacional y que el bloque latinoamericano quiere que se levante.

Las desavenencias respecto a Caracas ya quedaron claras hace unos días, cuando la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat) no logró ponerse de acuerdo para hacer referencia al país sudamericano en el documento que entregarán a la cumbre.

"El componente latinoamericano y el componente europeo, en especial en el caso de Venezuela, han expresado posiciones que no han podido conciliarse", anunció entonces el eurodiputado español Ramón Jáuregui, uno de los presidentes de la Asamblea.

"La posición asumida por Europa se ha rechazado rotundamente", afirmó por su parte el salvadoreño José Leonel Vásquez Búcaro, el otro copresidente de EuroLat.

Las tensiones políticas en Venezuela se agudizaron desde comienzos de 2014, cuando Maduro acusó a la oposición de haber planificado un intento para derrocarlo y en especial al alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, a quien encarceló junto a López, encausado por instigar las protestas del año pasado contra el gobierno.

Hace una semana 5.000 personas salieron a la calle en apoyo a los políticos encarcelados y para exigir que se ponga fecha a las elecciones legislativas que deben celebrarse este año, en una marcha convocada por López.

Venezuela llega además a la cumbre de Bruselas tras meses de tensiones con el gobierno de España que llevaron a ambos países a llamar a consultas puntualmente a sus embajadores.

El detonante de esta última crisis fue una propuesta aprobada por el Congreso de los Diputados español el pasado 15 de abril para pedir la liberación de los opositores presos en Venezuela, entre ellos López, líder del partido Voluntad Popular, y Ledezma, alcalde metropolitano de Caracas.

La resolución no gustó a Maduro, quien reaccionó con amenazas de respuestas diplomáticas y económicas y duras críticas a España y a su jefe de gobierno, Mariano Rajoy, a quien tildó de "racista".

Ambos gobiernos intercambiaron entonces acusaciones y protestas a través de sus respectivos embajadores. La tensión creció aun más cuando la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó un acuerdo de rechazo a las "agresiones injerencistas" de España y de Colombia. La cámara legislativa declaró además persona "non grata" a Felipe González después de que este se prestase a asesorar a la defensa de López y Ledezma.

El conflicto había empezado meses antes, cuando Rajoy recibió en octubre en Madrid a la esposa de López, Lilian Tintori. Maduro vio en ese gesto un "acto inamistoso" y llamó a consultas a su embajador en Madrid, quien no regresó hasta cuatro meses después. Desde entonces, acusó al gobierno español de formar parte de un supuesto eje Madrid-Bogotá-Miami para derrocar al Ejecutivo venezolano.

A estas tensiones se une la disputa que mantiene con el diario español "ABC" el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, después de que el periódico publicase informaciones que supuestamente lo vinculan con un grupo de traficantes de drogas. Cabello anunció que demandará a la publicación española y a "The Wall Streeet Journal" por esta cuestión, algo que ya hizo con varios medios venezolanos que replicaron esas informaciones.

Maduro se refirió por última vez a Rajoy hace apenas diez días. "Venezuela es un país agredido. Cómo nos atacan y Rajoy, el camarada Rajoy, no se da cuenta que él es su propio enemigo", aseguró ante intelectuales internacionales que apoyan el socialismo.

En esa ocasión el líder bolivariano amplió sus críticas al presidente del Parlamento Europeo, el socialdemócrata alemán Martin Schulz, quien había expresó preocupación por la situación económica y social de Venezuela.

"Estoy seguro que él no sabe dónde queda Venezuela. El señor lee la cartilla que hay en contra del país", afirmó Maduro, quien considera que para América "no hay nada que buscar" en la cumbre UE-CELAC.

"Señor Schulz, preocúpese por la pobreza de Europa, por los miles de africanos que son maltratados en campos de concentración en Europa, como lo hizo el nazismo", señaló.

Fuente: Laura del Río, Dpa. 

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26 de mayo de 2018 | 00:20
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