En medio de la persecución, la cruz más alta de Asia

Emplazada en Karachi, Pakistán, tiene 43 metros de altura y quien lo hizo dice que fue "por pedido de Dios para aliviar a los cristianos perseguidos".

'Voy a construir una cruz grande, más alto que cualquier otra en el mundo, en un país musulmán. Va a ser un símbolo de Dios y todo el mundo que vea esto estará libre de preocupaciones", afirmó Parvez Henry Gill, un cristiano devoto que vive en Karachi, Pakistán, al diario estadounidense The Washington Post.

Cuatro años después de habérselo propuesto, esa cruz elevada está casi terminada (espera terminar la obra en este invierno). Se ubica en la entrada de la Gora Qabaristan, el cementerio en Karachi: mide 43 metros de altura y está emplazada en el continente donde miles de católicos y cristianos de todo tipo han sido (y están siendo) perseguidos y en muchos casos, martirizados. La obra se la ha anunciado como "la cruz más grande de Asia".

Pakistán -junto a Siria, Iraq, Egipto y Nigeria, entre otros- es escenario de persecución a los cristianos. Según la Comisión de las Conferencias Episcopales Europeas, las víctimas de persecución por intolerancia religiosa superan los 100 millones. El 1,5% de los 180 millones de personas que viven en Pakistán son de fe cristiana y católica.

KarashiB


Este sábado,en Karachi, tras enfrentamientos fuerzas paramilitares acabaron con la vida de cuatro miembros del Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA) y otros seis quedaron detenidos.

En marzo último estallaron dos bombas en un barrio cristiano de la ciudad paquistaní de Lahore con un saldo de 17 muertos y más de 70 heridos mientras los feligreses asistían a la misa dominical en la iglesia católica de San Juan y en la iglesia de Cristo, una congregación de la Iglesia de Pakistán que es miembro de la Comunión Anglicana.

El ataque más devastador en Pakistán ocurrió en septiembre de 2013 cuando dos terroristas suicidas eligieron de blanco la iglesia anglicana de Todos los Santos, en Peshawar, al final de un oficio, atentado que dejó 127 muertos y 170 heridos. Muchas de las víctimas fueron mujeres y niños.

Teniendo en cuenta que la comunidad musulmana en Karachi tendrá objeciones al enorme símbolo de la cristiandad, es probable que intente derribarlo. En este sentido Parvez Gill sostuvo que derribar la cruz no será fácil porque es "a prueba de balas" y está clavada a 6 metros de profundidad.

"Toneladas y toneladas de hierro, acero y cemento", afirmó Gill. "Si alguien trata de golpear a esta cruz no va a tener éxito". / Fuente:  The Washington Post

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27 de mayo de 2018 | 00:01
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