Colombia y FARC acordaron un proyecto de desminado

Se trata de un programa piloto para quitar minas explositvas en diferentes regiones de Colombia, con el fin de bajar la intensidad del conflicto entre ambas partes.

El gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC acordaron el sábado implementar un programa piloto de desminado en diferentes regiones del país, como parte de las medidas para bajar la intensidad de un conflicto que suma medio siglo. 


 "Hemos pedido a la organización Ayuda Popular Noruega liderar y coordinar un proyecto de limpieza y descontaminación contra minas antipersona, artefactos explosivos improvisados y municiones sin explotar", anunció desde La Habana 

Rodolfo Benítez, garante cubano del proceso de paz. El batallón del ejército colombiano, especializado en desminado, será el encargado de limpiar los artefactos bajo la supervisión de un equipo verificador integrado por dos miembros del gobierno, dos de las FARC y dos representantes de las comunidades afectadas. 

Las tareas de desminado, que inician el sábado, se llevarán a cabo en "un número inicial de sitios" que serán determinados por un estudio encargado a la organización no estatal Ayuda Popular Noruega, teniendo en cuenta, por ejemplo, el grado de riesgo de la población expuesta a minas y otros artefactos de guerra. 

"El acuerdo en La Habana es una gran noticia", comentó el presidente Juan Manuel Santos. "Estábamos buscando más señales de confianza. Este acuerdo al que llegaron los negociadores es un paso importantísimo.... le necesitábamos como demostración de que vamos por el camino correcto". 

En declaraciones durante un consejo de ministros desde la ciudad norteña de Montería, Santos agregó: "Quiero felicitar a nuestros negociadores y quiero valorar este paso que dieron las FARC". 

"La propuesta de desminado es un primer paso, pero un paso gigante hacia la paz", sostuvo Humberto de La Calle, jefe del equipo negociador del gobierno colombiano en el proceso de paz, durante el cierre de un nuevo ciclo del dialogo con la asistencia de los representantes de la guerrilla, entre ellos su jefe negociador Iván Márquez. 

"Para nosotros es muy importante este acuerdo. Era un imperativo ético lograr un acuerdo con el gobierno", aseguró Márquez. Para el jefe rebelde se trata de "un acuerdo humanitaria" con el que las dos partes "avanzan en el desescalamiento de la guerra". 

En tanto, De La Calle señaló que "a partir de hoy el gobierno y las FARC trabajaremos conjuntamente... para limpiar... de minas sin explotar... esas minas que le han quitado el sueño de vivir a miles de personas en nuestros país". 

Entre 1990 y 2015, las minas han dejado 11.043 víctimas entre heridos y muertos. De ese número, 4.226 son civiles, según cifras oficiales. De todos menos uno de los 32 departamentos colombianos existen registros de presencia de minas antipersona u otros restos activos de guerra. 

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19 de agosto de 2018 | 22:24
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