Cuba y EEUU continúan su histórica reconciliación

Pese a las inocultables diferencias, se destaca el diálogo constructivo y alentador entre los representantes de ambos países.

Cuba y Estados Unidos continuarán con su histórica reconciliación diplomática. Pese a sus "profundas diferencias", patentes en el comienzo de las negociaciones para la reapertura de embajadas, ambos países dejaron claro que quieren seguir adelante con el proceso.

"Esta sesión bilateral extendida incluyó un diálogo constructivo y alentador", resumió la jefa negociadora de Estados Unidos, Roberta Jacobson, el jueves las primeras conversaciones tras el histórico anuncio hecho en diciembre por el presidente norteamericano, Barack Obama, y su par cubano, Raúl Castro.

"Se trata de establecer relaciones civilizadas entre dos países que tienen profundas diferencias, y concepciones distintas sobre diversos temas", explicó su contraparte, la diplomática cubana Josefina Vidal. "El comienzo de un nuevo capítulo", comentó hoy el diario oficial "Granma".

Ambas partes celebraron estos miércoles y jueves sus primeras conversaciones en el largo proceso que debe conducir a la reapertura de embajadas. La fecha para esto último aún es incierta, aunque las delegaciones de ambos países se mostraron confiadas en llegar a buen puerto.

Las conversaciones avanzaron a paso lento, centradas en parte en detalles técnicos para abrir embajadas regulares en países que no han tenido relaciones normales por más de medio siglo. También se habló de cooperación en temas como lucha contra el narcotráfico y el ébola en África.

Y aunque las delegaciones de Washington y La Habana no dieron a conocer aún una hoja de ruta concreta para la prevista reapertura de embajadas, sí confirmaron que volverán a reunirse en una fecha aún por determinar.

Pero también se mostraron las diferencias. Sobre todo los cruces de palabras sobre los derechos humanos marcaron en parte el jueves el inicio formal del diálogo para restablecer los lazos diplomáticos.

El asunto tratado aparentemente al margen acabó incluso cobrando mayor protagonismo hasta empañar un poco las horas finales de los diálogos.

Pese a unas primeras declaraciones contradictorias, las jefas negociadoras de Washington y La Habana confirmaron el jueves que sí trataron el tema. Y ambas lo enfocaron a su manera.

"Como elemento central de nuestra política, presionamos al gobierno cubano para que mejore las condiciones de los derechos humanos, incluida la libertad de expresión y de reunión", señaló Jacobson en una declaración en la noche del jueves.

"Yo le confirmo que la palabra 'presión' no se usó. Tengo que decirlo. No es una palabra que se usa en este tipo de conversaciones", replicó la jefa de delegación cubana, Josefina Vidal, poco después a una pregunta al respecto.

"Cuba ha demostrado a lo largo de su historia que, por supuesto, nunca ha respondido ni responderá a presiones, de ninguna parte que provengan", agregó. "Sí le puedo confirmar que tuvimos un diálogo".

En La Habana se especulaba con que la traducción de las palabras de Jacobson del inglés había dado un énfasis mucho mayor a la palabra "presión" en castellano.

Ambos gobiernos sí dejaron en todo caso claras sus diferentes interpretaciones sobre lo que son los derechos humanos. Mientras Estados Unidos reclamó por la falta de libertades individuales en la isla, Cuba replicó vinculando el tema a los derechos sociales, como suele hacer cuando recibe críticas internacionales en esa materia.

"Tuvimos un intercambio en el que cada parte confirmó y afirmó las posiciones y las visiones y concepciones que tiene sobre el tema y el ejercicio de los derechos humanos", dijo Vidal.

"Cuba ratificó su propuesta de sostener entonces un diálogo específico en una fecha por determinar para abordar, ya a nivel de expertos, nuestras visiones sobre este asunto", agregó.

Antes, la directora de asuntos norteamericanos en el Ministerio de Exteriores cubano señaló también que tenía "precupaciones" sobre la situación de los derechos humanos en Estados Unidos. En un comunicado, la cancillería cubana apuntó a las torturas en la prisión estadounidense de Guantánamo o a las recientes muertes de afroamericanos por posibles abusos policiales en el país vecino.

Washington y La Habana no han fijado aún fechas concretas ni una hoja de ruta detallada para el proceso de diálogo que debe conducir a la reapertura de sendas embajadas en ambas capitales, tras décadas de ruptura y enfrentamiento ideológico.

Las partes volverán en las próximas semanas a la mesa de conversaciones, en una fecha aún por determinar, según comentó Vidal.

"No hay un plazo todavía definido", dijo la jefa negociadora cubana. "Debemos reunirnos próximamente. Tenemos que acordar entre ambas partes la fecha", explicó.

"En las próximas semanas nos vamos a intercambiar propuestas de fechas para un próximo encuentro", agregó Vidal tras su primer cara a cara con Jacobson el jueves.

Las conversaciones sobre temas migratorios del miércoles, en la primera de dos jornadas de esta ronda de diálogos, estuvieron lideradas por el diplomático norteamericano Alex Lee.

Según dijo Vidal, ambas partes tampoco saben si tendrán que celebrarse más encuentros tras la próxima cita. En La Habana se especulaba con que la próxima ronda de conversaciones puede llevarse a cabo próximamente en Washington.

"No le puedo decir desde ahora si después de esa nueva reunión van a ser necesarias otras", señaló también Vidal.


Fuente: Isaac Risco, Dpa.

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25 de mayo de 2018 | 00:48
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