¿Qué ocurrirá tras la dimisión del presidente italiano Napolitano?

Tras la simisión del presidente italiano, Giorgio Napolitano, Italia tendrá que elegir un sucesor que se convertirá en el décimo segundo presidente de la república italiana.

Los presidentes son elegidos para un mandato de siete años en una elección secreta en la que participan los miembros de las dos cámaras del Parlamento -la Cámara de Diputados y el Senado-, además de los senadores vitalicios y una delegación de políticos regionales.

En total, más de 1.009 personas votan al nuevo presidente, en concreto 630 diputados, 315 senadores, seis senadores vitalicios y 58 representantes regionales.

Se espera que comiencen a votar en dos semanas.

El presidente debe tener al menos 50 años de edad.

En las primeras tres rondas de votación, el candidato debe imponerse con una clara mayoría de dos tercios; si esto falla, en la cuarta ronda basta con una mayoría simple.

No hay una fecha límite para completar la elección, pero se espera que haya un nuevo presidente antes de finales de enero o comienzos de febrero.

El presidente del Senado, Pietro Grasso, asumirá el cargo de presidente provisional hasta la elección del sucesor de Napolitano.

En la elección tendrá un peso clave el gobernante Partido Democrático (PD) de Renzi, que controla en torno a 450 votantes, el opositor conservador Forza Italia, de Silvio Berlusconi y formaciones menores de centro, que juntos pueden sumar más de 700 votos.

Sin embargo, el voto secreto puede cubrir a diputados que quieran desafiar las órdenes del partido, motivo por el cual las votaciones presidenciales en Italia son impredecibles.

Por ejemplo, en 2013, el PD puso en liza dos nombres -el ex presidente del Senado Franco Marini y el ex primer ministro Romano Prodi- pero las dos candidaturas fueron saboteadas.

En el caos político que siguió el entonces líder del PD Pier Luigi Bersani dimitió y Napolitano fue reelegido para un segundo mandato.

Los presidentes italianos tienen una función representativa, pero su papel no es sólo ceremonial. También pueden disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas, median negociaciones para formar gobiernos y pueden nominar al primer ministro.

También pueden vetar leyes si las consideran inconstitucionales y son los jefes del Ejército y la Justicia. En circunstancias excepcionales pueden condonar o reducir las sentencias de condenados por la Justicia.


Fuente: Dpa. 

Opiniones (0)
18 de junio de 2018 | 01:34
1
ERROR
18 de junio de 2018 | 01:34
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"