Francisco habló de la libertad y criticó a los "cerrados"

En sentido religioso, el papa se refirió "al poder del Espíritu Santo" para "sentir la paternidad de Dios" y denunció que eso no lo logra "con la yuga ni el zen".

 "¿Quién nos enseña a amar? ¿Quién nos libera de esta dureza? Tú puedes hacer mil cursos de catequesis, mil cursos de espiritualidad, mil cursos de yoga, zen y todas estas cosas. Pero todo esto jamás será capaz de darte la libertad de hijo. Es sólo el Espíritu Santo quien mueve tu corazón para decir ‘Padre’. Sólo el Espíritu Santo es capaz de disipar, de romper esta dureza del corazón y hacer un corazón dócil a la libertad del amor”. 

De este modo, en sentido religioso, el papa Jorge Mario Bergoglio se refirió a la libertad desde la concepción cristiana, aludiendo a caminos que hoy utilizan muchos para sentirse bien, como los son la yoga y el zen. En este sentido denunció que el yoga jamás podrá enseñar a un corazón a “sentir” la paternidad de Dios, ni un curso de espiritualidad zen lo volverá más libre para amar ya que este poder sólo lo tiene el Espíritu Santo. 

También se valió de esta definición para criticar a las "personas cerradas", inclusive dentro de la comunidad católica.

Haciendo referencia a una lectura bíblica, Francisco sostuvo que “un corazón puede ser de piedra por muchos motivos”, como por “experiencias dolorosas”, aunquetambién indicó que “otro motivo que endurece el corazón es la cerrazón en sí mismo”. 

 A este respecto señaló que se trata de “hacer un mundo en sí mismo, cerrado”. “En sí mismo, en su comunidad o en su parroquia, pero siempre cerrazón. Y la cerrazón puede girar en torno a muchas cosas: pensemos en el orgullo, en la suficiencia, pensar que yo soy mejor que los demás, también en la vanidad, ¿no?” 

 El Papa dijo que también “existen el hombre y la mujer espejo, que están encerrados en sí mismos para verse a sí mismo continuamente, ¿no? Estos narcisistas religiosos, ¿no? Tienen el corazón duro, porque están cerrados, no están abiertos. Y tratan de defenderse con estos muros que crean a su alrededor”.

Pero también está quien se atrinchera detrás de la ley, aferrándose a la “letra” a lo que establecen los mandamientos. Aquí lo que endurece el corazón es un problema de “falta de seguridad”, dijo el Papa.

Para Francisco, quien busca solidez en lo que dicta la ley está seguro como “un hombre o una mujer en la celda de una cárcel detrás de los barrotes: Es una seguridad sin libertad”. Es decir, lo opuesto de lo que “vino a traernos Jesús, la libertad”.

A su vez, “el corazón, cuando se endurece, no es libre y si no es libre es porque no ama”. /Fuente: Aci Prensa

 


Opiniones (4)
19 de agosto de 2018 | 13:07
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19 de agosto de 2018 | 13:07
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  1. Los fanatismos han sido una tragedia para la humanidad y pareciera que lo van a seguir siendo, usados como vectores. Desaparecido el fanatismo ideológico, ahora usan el religioso.
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  2. El problema con todos los Papas, los sacerdotes o cualquier poderoso no es lo que dicen, sino lo que hacen que no es ni parecido a lo que dicen. Por eso ya no son más creíbles.
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  3. tampoco se logra con la idea de un dios "hacelo todo" o "te pego si haces eso"
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  4. Efecto bumerang: 1: ¿cuál es el objetivo de la burla sino provocar el límite en la reacción del otro? 2: Si la burla molesta y hubo un atentado de aviso, por qué seguir? Que buscas? 3: La libertad de expresión sin límites no incluye el homicidio como libertad de expresión?
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