Blasfemia religiosa, bajo el análisis de The Washington Post

Una columna del diario Washington Post se refiere a qué dice la Biblia y el Corán sobre un término que ha servido para justificar los ataques terroristas de los últimos años.

A la hora de analizar la raíz del fundamentalismo religioso, lo que se traduce en actos terroristas, la excusa de quienes han llevado a cabo estas acciones es la blasfemia. ¿Qué es la blasfemia?

Blasfemia es a una ofensa verbal o con hechos hacia lo venerado por una religión, o más concretamente, "hacia la majestad divina". 

El ataque a la redacción del semanario Charlie Hebdo se puede interpretar como la venganza de quienes se sintieron ofendidos por el chiste gráfico en el que una caricatura representa a Mahoma tapándose los ojos. Los autores de la tragedia, más allá de haber expresado su venganza hacia ese chiste gráfico, por tratarse de un castigo adecuado a la blasfemia expresada en ese dibujo, “pero de hecho el Corán no prescribe un castigo por blasfemia.

En este sentido, Fareed Zakaria, columnista de The Washington Post, señala que la blasfemia no es condenada por el Corán, como sí lo es en la Biblia judeocristiana.  

 "El que blasfeme el nombre del Señor debe ser condenado a muerte", señala el libro Levítico (24,16). Se trata de un texto correspondiente al Antiguo Testamento y una de las diferencias que tiene respecto del Nuevo Testamento (del que creen los cristianos) es la concepción del perdón y el de poner la otra mejilla, más que el del ojo por ojo y diente y por diente, de tradición judía. Esto en lo que respecta a la Biblia.

Pero los autores de los atentados terroristas de los últimos años se han adjudicado los hechos en nombre del Islam. ¿Qué dice el Corán, su libro sagrado?

"La palabra blasfemia aparece en ninguna parte del Corán", señala Zakaria. Tampoco ese libro religioso prescribe la pena de azotes, o la muerte, o cualquier otro tipo de castigo físico para casos de blasfemia. 

"En el Islam," dice Khan, "la blasfemia es un tema de debate intelectual, más que un tema del castigo físico", señala el erudito islámico Maulana Wahiduddin Khan.

Sin embargo, prosigue Zakaria, nadie le avisó a los yihadistas sobre esto: para ellos,  "la blasfemia y apostasía son delitos graves contra el Islam y debe ser castigada ferozmente. Muchos países de mayoría musulmana tienen leyes contra blasfemia y apostasía - y en algunos lugares, se hacen cumplir".

Agrega que no sólo se trata de una cuestión del yihadismo, sino también de algunas naciones árabes que decidieron darle a la blasfemia una categoría penal.

Por sus leyes, Pakistán, Bangladesh, Malasia, Egipto, Turquía y Sudán han encarcelado a personas por la blasfemia. En Indonesia, un país moderado, , 120 personas han sido detenidas por este motivo desde 2003. Y Arabia Saudita prohíbe la práctica de cualquier religión que no sea su propia versión wahabí del Islam".

 Cuando los gobiernos tratan de ganarse el favor de los fanáticos, con el tiempo los fanáticos toman la ley en sus propias manos.

El columnista de The Washington Post concluye advirtiendo que "los políticos occidentales y los líderes musulmanes e intelectuales de todo el mundo deben señalar que la blasfemia es algo que no existe en el Corán y no debe existir en el mundo moderno".  

  


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21 de mayo de 2018 | 12:51
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