Dilma arrancó su segundo mandato en Brasil

La presidenta, reelegida en octubre pasado, aseguró que "habrá recortes" en la economía del vecino país pero "sin reducir" los planes sociales. Además defendió a Petrobras y prometió "extirpar" la corrupción.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, asumió este jueves su segundo mandato de cuatro años, con el que completará 16 años ininterrumpidos de gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT), y se comprometió a "mantener, defender y cumplir la Constitución; observar las leyes; promover el bien general del pueblo brasileño, sustentar la unidad, la integridad y la independencia de Brasil".

Tras el juramento de Rousseff, de 67 años, su vicepresidente, Michel Temer, un abogado de 74 años, asumió el mismo compromiso ante el pleno de la Cámara de Diputados, en la ciudad de Brasilia.

Luego de las fórmulas de rigor en una ceremonia abierta con la interpretación del himno nacional por parte de la banda de fusileros navales, el presidente del Senado, Renan Calheiros, declaró a Rousseff y a Temer investidos como presidenta y vicepresidente de Brasil, respectivamente, por los próximos cuatro años.

La jefa de Estado fue reelegida para un segundo mandato en el balotaje de octubre pasado en la campaña más disputada en los últimos años en Brasil, donde se impuso por solo tres puntos porcentuales sobre el senador Aécio Neves, candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que prometió liderar una enérgica oposición en los próximos cuatro años.

"Democratizar el poder significa combatir enérgicamente la corrupción, que ofende y humilla a los trabajadores, a los empresarios y a los brasileños honestos y de bien. La corrupción debe ser extirpada", expresó Rousseff en un discurso de 45 minutos en el Congreso Nacional. 

A su vez, realizó la férrea defensa de la mandataria a Petrobras, la cual calificó como la empresa más importante del país, y destacó la necesidad de protegerla de los "depredadores internos y sus enemigos externos", aunque aseguró que "vamos a investigar con rigor todo lo que hubo de errado y crear mecanismos que eviten que hechos como esos vuelvan a ocurrir", como la implementación de un sistema de gobernanza.  

Dentro de los temas tocados en su discurso ante la Legislatura brasileña, Rousseff mencionó el legado del PT en mejorar las vidas de los pobres y la necesidad de dar un paso adelante en estos logros y la consolidación de la democracia. 

Además enfatizó en el reconocimiento de los cambios necesarios en la economía nacional pero sin establecer un conflicto entre los beneficios sociales y crecimiento económico: "Vamos a demostrar que se pueden hacer ajustes de ahorro sin revocar los derechos conquistados o traicionar las políticas sociales", dijo Rousseff.

También habló sobre el anuncio de la educación como una prioridad del nuevo mandato a través del lema "Brasil: patria educadora"; el mantenimiento de las relaciones exteriores con los países de América Latina, África y los BRICS, además de reforzar los vínculos con los Estados Unidos y los países asiáticos: "Es de gran relevancia perfeccionar la relación con Estados Unidos, por su importancia económica, política, científica y tecnológica, sin mencionar el intercambio comercial", expresó la mandataria.  

Por último, Dilma recordó su lucha contra el régimen militar que le dejó cicatrices, pero que ella no quería lidiar con el revanchismo hecho por miembros de las fuerzas armadas después de la reciente entrega del informe final de la Comisión Nacional de la Verdad.

Rousseff concluyó su discurso diciendo que Brasil tiene todas las posibilidades de convertirse en un país desarrollado y citó una frase: "Lo imposible se hace más largo, sólo los milagros son para más adelante".

A la ceremonia de investidura asisten los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Chile, Michelle Bachelet; Paraguay, Horacio Cartes; Uruguay, José Mujica y Venezuela, Nicolás Maduro; así como los vicepresidentes de Argentina, Amado Boudou; Estados Unidos, Joe Biden; y China, Li Yuanchao y delegaciones de otros 70 países.

Tras su discurso en el Parlamento, Dilma se dirigió a la plaza de los Tres Poderes, a pocos metros, donde brindó otro discurso pero ante los miles de ciudadanos congregados. Entre otras cosas, la presidenta aseguró a los brasileños que "nunca me alejaré de ustedes".

Reiteró además que "vamos a hacer sí o sí ajustes en la economía, pero sin revocar los derechos conquistados o eliminar los logros sociales", como los programas Mi Casa, Mi vida; Pronatec y Ciencia sin Fronteras, entre otros. Finalizó su discurso pidiendo el apoyo de la ciudadanía para continuar con sus planes de gobierno.

Fuentes: Télam, Folha de São PauloThe Associated Press y DPA

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