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Bielsa, el gran jefe de un Marsella renacido

El DT argentino, en su primera temporada en el equipo francés, se ha convertido en el motor de la ilusión y la renovación del club.

  El entrenador argentino Marcelo Bielsa no sólo no está pasando por el calvario de otros técnicos recientes del Marsella, sino que en su primera temporada en el equipo francés se ha convertido en el motor de la ilusión y la renovación del club. El Olympique llega como líder al Clásico del domingo ante el París Saint-Germain y se irá de la capital también en esa posición, ya que su ventaja sobre su rival, segundo, es de cuatro puntos.

Tras un inicio complicado, la maquinaria del nuevo Marsella empezó a funcionar a pleno rendimiento y eso ha convertido a Bielsa en un ídolo en tiempo récord. "Es el jefe, él dirige el barco", dice el defensa camerunés del equipo Nicolas Nkoulou. "Mucho mejor que él sea la estrella", estima el central, que ha recuperado su mejor nivel bajo la tutela del exseleccionador de Argentina y Chile. 

El Loco es un hombre de carácter y en Francia todavía se sorprenden por sus contrastes: capaz de explotar de enfado en el banquillo si algo no le gusta, en la sala de conferencias de prensa adopta un tono monocorde y pausado, alejado de cualquier exceso. Pero si algo es Bielsa en el Marsella, además de entrenador, es hombre de poder. Y como tal exige la máxima dedicación y compromiso a sus colaboradores y jugadores. 

No se acobarda fácilmente y lo demostró en septiembre, cuando acusó públicamente al presidente del Marsella, Vincent Labrune, de no haber cumplido sus compromisos en materia de fichajes y de no tener en cuenta su opinión. "El balance del mercado de fichajes es negativo. Creo que el presidente me hizo promesas que sabía que no iba a cumplir", declaró Bielsa, desatando una tormenta en el Marsella. 

- Tratado de paz -

Una reunión entre Labrune y Bielsa puso paz al conflicto. "No me tomé mal el fondo del asunto. Simplemente me sorprendieron la forma y las consecuencias mediáticas de esas declaraciones imprevistas", admitió Labrune a finales de octubre, más de un mes después de la polémica. El presidente apuntó que prefería "alguien un poco complicado que nos lleva a lo alto", antes que "alguien más dócil que nos lleva abajo". 

Labrune, muy expuesto mediáticamente ante la prensa en anterior temporadas, ha adoptado esta campaña un papel más discreto, en parte por motivos familiares. Tanto es así que ha delegado varias veces la representación en su director general, Philippe Perez. "Además se protege a sí mismo, ya que ha recibido muchos golpes", estima un buen conocedor del club. 

La presencia de Bielsa como gran líder también coincide con el papel secundario que tiene la máxima accionista del equipo, Margarita Louis-Dreyfus, siempre discreta y todavía más esta temporada. Cuando se manifiesta, lo hace a través de comunicados en la página web del club. Bielsa es por lo tanto el que atrae todas las miradas "y también todas las críticas en caso de derrota", según otra persona próxima al club, igualmente discreta sobre su identidad. El Clásico del domingo contra el París Saint-Germain será el primer gran examen para el Marsella de Bielsa, que si gana el partido habrá lanzado el mensaje definitivo de que aspira a todo y que, este año sí, quiere volver a ser el rey de Francia.

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20 de agosto de 2018 | 13:55
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