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El "Cholo" Simeone, un líder indómito

El DT argentino sigue escribiendo su historia en el fútbol mundial, ahora como adiestrador del Atlético de Madrid.

Diego Simeone volvió a demostrar hoy que es dueño de un carácter indómito. Pero poco -o nada- se entendería de los últimos años y éxitos del Atlético de Madrid sin ese temperamento a veces incontrolable.

El entrenador argentino fue expulsado en la final de la Supercopa de España de fútbol tras una acalorada discusión con el cuarto árbitro en la primera parte. Pero cumplió un nuevo objetivo y disparó, si aún puede llegar más lejos, la ilusión de unos aficionados que lo adoran y veneran.

El Atlético de Madrid borró en 90 minutos 15 años de frustraciones ante el vecino Real Madrid en su propio estadio al vencer 1-0 y conquistar su primer título de la temporada. El conjunto rojiblanco no ganaba en el Vicente Calderón al eterno rival desde 1999. Pero con el "Cholo" Simeone en el banquillo todo parece posible para un equipo que continúa desafiando el orden establecido.

Apenas tres meses después de ganar la Liga española, el Atlético sumó en la madrugada de hoy sábado un nuevo título bajo la batuta de Simeone, que desde que llegó al equipo en diciembre de 2012 lo resucitó poniendo su sello a cada conquista.

Simeone Personaje del día


La de hoy le sirvió al Atlético para abrir de la mejor manera un nuevo año en el que pretende seguir luchando cara a cara con Barcelona y Real Madrid, los grandes dominadores del fútbol español en la última década.

Nacido en Buenos Aires hace 44 años, Simeone es el miembro más carismático entre la hinchada rojiblanca, rendida al técnico desde que en 1996 conquistase el doblete en España, con Liga y Copa.

En 2011 regresó como entrenador. Y su influencia es casi mayor que la de cualquier futbolista de la plantilla, siendo el miembro del club al que más anima la afición cuando por los altavoces se escucha la alineación.

"Olé, olé, olé, 'Cholo' Simeone", repite una y otra vez, todos los partidos, la tribuna del Vicente Calderón.

Simeone, que vistió la camiseta rojiblanca en ocho temporadas repartidas en dos etapas, logró en 2012 la primera victoria del Atlético ante el Real Madrid desde 1999. Y lo hizo en una final de Copa en el mismísimo Santiago Bernabéu.

Además de ese trofeo, sumó una Liga Europa, una Supercopa continental y una Liga española y llevó al Atlético a la final de la Champions en mayo, cuando cayó de forma cruel con el Real Madrid en la prórroga.

El técnico argentino comenzó hoy el duelo festejando. Y es que el croata Mario Mandzukic adelantó al equipo local cuando apenas se llevaban unos segundos de partido. Vestido con corbata fina y traje negro, Simeone vivió los primeros minutos de pie, sobre el césped, como acostumbra.

En el minuto 26 comenzó a discutir con el cuarto árbitro mientras el jugador Juanfran estaba siendo atendido por un golpe. El argentino presionaba al juez para que permitiera reincorporarse a su jugador, insistiendo y abrumando al colegiado. Ése es una pincelada inequívoca de Simeone, presionar a todos, desde el rival al árbitro.

Pero viviendo al límite es posible cruzar la línea de lo permitido. Simeone llegó a propinarle un golpe con la mano abierta en la nuca al juez y el árbitro principal no tuvo dudas: expulsión.

Camino del túnel de vestuarios, el ídolo comenzó a aplaudir y a desafiar a los jueces con la mirada. Y antes de bajar por las escaleras que están entre los dos banquillos, el argentino agitó los brazos para encender al público. Y a la hinchada del Atlético de Madrid le basta una cerilla para un incendio.

El estadio retumbó y protestó la expulsión de Simeone como si hubiera sido la de un jugador. Y es que el "Cholo" es mucho más que un técnico para el Atlético, es un símbolo. 

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14 de agosto de 2018 | 14:56
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