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El método Bielsa empieza mal en Marsella

Rodeado de una reputación prometedora, el técnico argentino, nuevo entrenador del Marsella, sufre para imponer su método.

 Rodeado de una reputación prometedora, el argentino Marcelo Bielsa, nuevo entrenador del Marsella, sufre para imponer su método y presenta, tras los dos primeros partidos del campeonato, un pobre balance para un aspirante al podio con un empate en Bastia y una derrota en casa ante Montpellier. Exigente, riguroso, revolucionario, ejemplar en lo táctico. 

El retrato que hacen del argentino sus admiradores es una sucesión de elogios. Durante el pasado Mundial de Brasil, su sucesor al frente de la selección de Chile, Jorge Sampaoli, no dudó en homenajearle. Pero, tanto al mando de Chile como de Argentina el método Bielsa ha necesitado de tiempo para dar sus frutos y fueron sus sucesores quienes más se beneficiaron de él. En Marsella, los partidos amistosos validaron sus ideas pero los dos primeros partidos del campeonato han planteado más dudas que certezas. 

Dueño del juego durante una hora en Bastia y consiguiendo tres goles tras empezar perdiendo, el Marsella cedió un empate (3-3) castigado por sus errores defensivos. Contra el Montpellier en la segunda fecha le faltó de todo y perdió (2-0). Una defensa febril que pidió agua constantemente, un centro del campo en el que los jugadores parecían perdidos y un ataque que no recibió balones aprovechables. Todavía queda mucho trabajo para que el OM acople sus ambiciones, quedar entre los tres primeros, con sus resultados. "No estoy satisfecho, un punto sobre seis frente a adversarios que se prevé que estarán en la parte baja de la clasificación no es un buen resultado", admitió Bielsa. 

 Cosas que arreglar

"El resultado no es el que deseábamos pero dejó cosas que corregir y que trabajar. Me parece que hay más cosas valiosas que cosas que arreglar", positivó el argentino que sigue esquivando los comentarios de los periodistas en las ruedas de prensa. Puesto en práctica durante 60 minutos en Bastia, el sistema Bielsa (posesión del balón, equipo posicionado muy arriba y defensa central de tres) simplemente no funcionó contra el Montpellier. Y pese a las modificaciones que hizo el argentino a lo largo del encuentro, el objetivo parecía lejos de poder alcanzarse.

"Creo que al principio conseguimos adaptarnos a los nuevos métodos y al estilo de juego", explicó Bielsa el domingo empecinado a no inclinarse ante la demagogia y cuyo discurso ante la prensa es siempre complejo. Pero, ¿llega su discurso a sus jugadores? Podemos dudar de ello cuando vemos a dos o tres de sus ayudantes intentar dar instrucciones a los futbolistas durante todo el partido. Todo método, por revolucionario que sea, tiene sus límites si el entrenador no dispone de un grupo que responda a sus necesidades. 

El propio Bielsa reconoció esta semana que le faltan tres defensas de los ocho que esperaba tener. Con cinco goles encajados en dos partidos, ese podría ser el problema. Con un solo central de oficio, el camerunés Nicolas NKoulou, desde el traspaso del brasileño Lucas Mendes y otro que todavía no ha firmado su primer contrato como profesional, Stephane Sparangna (19 años), el entrenador ha tenido que colocar a jugadores como Jeremy Morel o Alaixys Romao fuera de su posición natural. Si el Marsella prevé traspasar algunos jugadores con los que no cuenta, nadie duda que la directiva del club tiene entre sus prioridades reclutar uno o dos defensas.

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19 de julio de 2018 | 01:56
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