Di María sintió molestias y no llegaría a la final

En el último entrenamiento previo al partido ante Alemania en el estadio de Vasco da Gama, Fideo fue probado y no terminó bien; es duda.

 El mediocampista Ángel Di María se resintió esta tarde de la lesión muscular en el recto anterior de la pierna derecha durante la última práctica de la Selección argentina previa a la final del Mundial frente a Alemania, en el estadio Sao Januario de Río de Janeiro. 

Di María abandonó rengueando y con dolor en la zona afectada el entrenamiento en el que fue exigido junto al equipo titular, en lugar de Enzo Pérez, quien finalmente comenzará la partida este domingo a las 16:00 en el estadio Maracaná. "Sí", respondió escuetamente una fuente del cuerpo médico de la Selección ante la consulta de la agencia NA sobre la profundización de la lesión de Di María, que tuvo el primer episodio hace siete días en el Mané Garrincha de Brasilia. 

Horas antes del entrenamiento, el entrenador Alejandro Sabella había avisado que este sábado era un "día clave" para la decisión sobre Di María. "Hoy es un día fundamental para ver cómo ha evolucionado. Ha ido mejorando. Hicimos un trabajo especial. Luego de la práctica veremos cómo está", afirmó "Pachorra" en la conferencia de prensa que realizó en el estadio Maracaná, previo al duelo con Alemania. Sabella cumplió con la palabra que le había dado después del choque contra Holanda y lo probó en el equipo titular este sábado en el estadio del Vasco da Gama. Di María empezó la práctica como titular en el lugar de Enzo Pérez, pero promediando el trabajo se retiró rengueando con dolor en el sector de la lesión. 

Seguramente con mucha bronca y lágrimas en los ojos, Di María abandonó la cancha y se metió en el vestuario para ser atendido por los doctores argentinos. Atrás quedaron así las jornadas de cuatro turnos en las que trabajó para intentar estar presto para la final, el partido más importante de la carrera de un futbolista y que "Fideo" sabe que, quizás, nunca más tenga la chance de jugar. 

El tratamiento con células madre, las horas en la cámara hiperbárica y las dolorosas sesiones de masajes no alcanzaron para hacer drenar el hematoma producido por el desgarro generado cuando promediaba el primer tiempo del duelo frente a Bélgica, por los cuartos de final. No hubo milagro entonces para Di María, que había fletado un chárter para traer a sus diez amigos de la infancia desde su Rosario natal, pero tendrá que conformarse con verlo desde el banco de suplentes. 

Opiniones (1)
18 de agosto de 2018 | 08:14
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18 de agosto de 2018 | 08:14
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  1. ...ya está..., hizo todo.....dio todo......, pero el seleccionado va a jugar con lo mejor que puede tener un deportista aparte de los billetes ........con el CORAZÓN..... , y eso es lo más bello de ver en el partido.
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