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Wimbledon: de tradición a locura

La tradicional y estricta regla de que los jugadores deben vestir de blanco en Wimbledon se llevó al extremo: revisan ropa interior de los jugadores.

Wimbledon es el torneo más tradicional y antiguo del tenis mundial y en pos de mantener sus viejas tradiciones los organizadores están llegando hasta el límite. En la edición 2014 los jugadores comenzaron a quejarse públicamente por las requisas en los vestuarios en los que los organizadores revisan hasta el color de la ropa interior que no puede ser de otro color que no sea blanco.

El colmo: una jugadora británica tuvo que jugar sin corpiño, debido a que el color de la ropa interior no era blanca.

Los participantes de esta edición recibieron una carta del club anfitrión en la que se les anunciaba que, a partir de ahora, cualquier complemento y parte del atuendo, incluidos las viseras, los pañuelos, las muñequeras y las medias, deberían ser "totalmente blancos, con la excepción de un único ribete de color de no más de un centímetro». La norma alcanza, literalmente, a la suela de los zapatos, según las minuciosas especificaciones de los organizadores.

La rigurosa aplicación de esta regla hizo que algunas jugadoras tuvieran que jugar sin corpiño como por ejemplo la local Naomi Broady, una de las dos únicas tenistas británicas que alcanzó la segunda ronda, es uno de los casos que ha trascendido.

"A algunas jugadoras les han obligado a cambiarse de corpiño o de camiseta interior porque tenían un mínimo elemento de color", denunciaron algunas jugadoras.

Caroline Wozniacki, antigua número 1 del tenis femenino, las ha calificado de "inquietantes", mientras que la checa Barbora Záhlavová-Strýcová explicaba que le resultaba "extraño" que los inspectores verificaran lo que llevaban debajo de la pollera.


Pero la regla no afecta solo a las participantes femeninas en el torneo, y va más allá de la guerra de los sujetadores que denuncian algunos en los pasillos del torneo. Por ejemplo el español Marc López fue alertado de que intentara no jugar en el siguiente partido con la ropa interior negra que llevaba ya que se transparentaba.

El australiano Marinko Matosevic fue apercibido en la sala de árbitros porque sus calzoncillos azules se dejaban ver por debajo del pantalón con el sudor, según recoge el diario The Times.

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17 de agosto de 2018 | 20:03
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