Los argentinos ya se instalan en el Sambódromo

Ese lugar de la ciudad de San Pablo ya recibe a los hinchas albicelestes en la previa del duelo del martes entre Argentina y Suiza.

El Sambódromo de San Pablo es un estadio utilizado principalmente para los desfiles de carnaval en verano, pero que en esta ocasión se habilitó para recibir a los argentinos que acudan a la ciudad en `motorhome`, casas rodantes, autos y hasta carpas, para ver a su seleccionado el martes próximo en el Mundial.

Se trata de una mole gigante de cemento con unos 100.000 metros cuadrados de superficie y cuya atracción principal es la pista de algo más de 500 metros, que tiene tribunas con capacidad para más de 30.000 personas y que anualmente es atravesada por las `escolas do samba` paulistas que pujan por coronarse campeonas del carnaval.



Justamente, en este fin de junio, también deambulan por ese lugar personas que sueñan con un título, aunque en este caso son argentinos que anhelan la Copa del Mundo y que llegaron a San Pablo sin hotel y encontraron refugio en el gigante estacionamiento del predio, abierto desde el sábado y por ahora con pocos habitantes.

Exactamente hasta esta nublada tarde dominical paulista, con unos 20 grados de temperatura de promedio, apenas accedieron al Sambódromo tres `motorhomes`, coquetos y bien equipados, una casa rodante enganchada a una camioneta, un trailer amarrado a un auto, dos vehículos, y tres carpas bastante improvisadas.

Están todos agrupados prácticamente, como para sentirse más cobijados, y a la espera de que lleguen más compatriotas. Mientras tanto, las charlas, mates y el fernet con gaseosa sirven para amenizar la espera para el trascendental choque de octavos de final ante Suiza, a jugarse el martes en el estadio Arena Corinthinas.



Tiene baños bien equipados pero por ahora no fueron habilitadas las duchas, en un reclamo que ya hicieron a las autoridades y que esperan que se solucione pronto. Empero, la realidad es nada los preocupa porque ya pueden decir que son parte de la fiesta mundialista, pese a que la mayoría no tiene entradas para el juego.

Son pocos aún, es cierto, pero sus historias, sobre todo la de los más improvisados, bien vale la pena ser contadas.

Rodrigo Gómez, de Ciudadela, y su primo Darío Canata, de Ramos Mejía, decidieron viajar en ómnibus hasta Río de Janeiro y compraron pasajes por una empresa paraguaya más barata. Llegaron hasta Ciudad del Este tras 24 horas y allí conocieron "comiendo un sandwich de mortadela" al mendocino Fabricio Amilburo.



Los tres se tornaron inseparables en el viaje de un día completo hasta la `cidade maravilosa` y compartieron la carpa a su llegada. No entraron al Maracaná por una cuestión de dinero y disfrutaron en el `Fan Fest` el debut de Argentina, al igual que los otros dos partidos, y este sábado viajaron seis horas hasta San Pablo.

Tampoco tienen localidades ni dinero para comprarlas en la reventa pero no les importa, ellos simplemente querían sentir el clima del Mundial: "No nos da la `guita` para las entradas, piden una fortura. La onda nuestra es estar entre argentinos, ir al Fan Fest y disfrutar. En serio es algo muy lindo lo que estamos viviendo".

Por su parte, Tomás Cerami, un periodista cordobés, se subió al auto con su amigo Diego Schenone, también socio de Talleres de Córdoba, y juntos viajaron desde el 19 de junio hasta Porto Alegre. Allí vivieron el partido en el reducto de la FIFA y desde anoche residen en el Sambódromo de San Pablo.



"Dormimos en el auto y pensamos quedarnos en San Pablo hasta el 9 de julio que volvería a jugar Argentina en semifinales para luego irnos para Río a la final", expresó a Télam, Cerami, con total confianza, sentado en el asiento delantero de su "casa en Brasil".

"Vaciamos las alacenas, cargamos galletas y picadillo para comer. También arroz pero no sabemos dónde cocinarlo. Y sobre todo fernet, mucho fernet. La verdad nos trataron muy bien los brasileños desde que llegamos", añadió el hincha de Talleres.

También a unos metros de distancia, Ricardo, de 43 años de Santa Cruz, jugaba con Gustavo, de 24 de Mendoza, a un fútbol-tenis improvisado sobre el asfalto con dos vallas a modo de red. El mayor ganó y celebró con fuerza su victoria, de la misma manera que espera poder gritar los goles de Lionel Messi el próximo martes.

Argentina enfrentará el 1 de julio, desde las 13, a Suiza en el estadio Arena Corinthians de San Pablo, por los octavos de final del Mundial 2014. Faltan dos días para el partido, pero los fanáticos van llegando a ritmo sostenido y prometen teñir, al menos una parte de esta gigante ciudad, de celeste y blanco.

Opiniones (0)
21 de febrero de 2018 | 09:36
1
ERROR
21 de febrero de 2018 | 09:36
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"