Holanda se olvida de la Naranja Mecánica

Van Gaal apuesta a una generación joven y cinco defensores para este mundial.

Con una generación joven y lejos del nivel de sus antecesores, Holanda afronta el Mundial que para ella comienza el próximo viernes con más dudas que certidumbres, lo que ha llevado al seleccionador Louis Van Gaal a plantear un equipo con cinco defensores que acaba con el estilo de la "Naranja Mecánica".

El sistema pergeñado por Van Gaal comenzó a gestarse tras la derrota frente a Francia, cuando los holandeses observaron numerosas carencias defensivas y se vieron obligados a buscar alternativas.

Desde entonces el conjunto que una vez maravilló al mundo con su "fútbol total", nacido del clásico esquema 4-3-3, se echó atrás impulsado por el temor a cometer errores en un Mundial en el que debutarán ante la vigente campeona, España, y en el que tendrán que disputar un partido clave frente a un aspirante a revelación como Chile.

Con cinco defensas se enfrentó el conjunto oranje a sus dos últimos rivales, Ghana y Gales, equipos de entidad menor ante los que cosechó victorias sin demasiado brillo y en los que la tripleta ofensiva de Holanda que conforman Robben, Van Persie y Sneijder se vio muy aislada y careció de protagonismo.

Pese a las críticas suscitadas en el país centroeuropeo, la gran estrella del equipo y del Bayern de Munich, Arjen Robben, ha salido en defensa de su entrenador y ha asegurado que en caso de "dejar espacios a España" podrían "tener problemas".

Precisamente y según ha admitido el propio Robben, él y otros pesos pesados del equipo se reunieron tras el encuentro frente a Francia y acordaron con Van Gaal hacer cambios para encontrar un esquema que diese más consistencia al conjunto, pese a que eso supusiese abandonar el estilo clásico de Holanda.

El pragmatismo para obtener un buen resultado ha superado la valentía de la que un día fue baluarte de Johan Cruyff y que, desde entonces, ha llevado el equipo naranja como bandera.
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Entre las sorpresas que han acompañado al conjunto holandés en las últimas semanas, destacó la que sacudió los cimientos del equipo cuando el pasado 19 de mayo el Manchester United anunció que tras el Mundial el seleccionador oranje se incorporará al club inglés y será sustituido por Guus Hiddink que ya fue preparador de Holanda entre 1994 y 1998.

Además, la selección que defiende el subcampeonato obtenido en el pasado Mundial de Suráfrica cuenta con una baja sensible, la de Rafael Van der Vaart lesionado en el gemelo y las dudas de De Guzmán que tiene problemas en un muslo y cuya ausencia podría multiplicar el perfil defensivo del equipo si es sustituido por Clasie.

Holanda deberá también garantizar un buen puesto en el grupo de clasificación, ya que el subcampeón se enfrentará previsiblemente a Brasil si el equipo anfitrión termina primero de su grupo.

Desde su llegada a Río de Janeiro el pasado día 6, los holandeses se han ejercitado en las instalaciones del equipo brasileño que se precia de tener más aficionados, el Flamengo.

Para recibirles en las mejores condiciones, el conjunto carioca preparó una instalaciones con un césped "a lo Barça", según las definió el director ejecutivo del centro, Miguel Fernández, a la prensa local por sus extraordinarias características.

El único equipo junto con Inglaterra que ha decidido alojarse en la capital espiritual del país se ha ganado la simpatía del público local gracias a su interacción con los cariocas en las célebres playas de Ipanema a las que han acudido para pasear y darse un baño.

En una de sus salidas, el desenfreno de los locales llegó a generar situaciones de tensión entre los futbolistas holandeses que se vieron sobrepasados por los aficionados que querían hacerse una foto o charlar con sus ídolos.

Puede que hayan perdido sus señas de identidad futbolística, pero parece claro que contarán con el apoyo de la afición local.
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16 de julio de 2018 | 06:07
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