Deportes

Brasil, un país con todas las caras del mundo

Los brasileños son negros. Y rubios. Y de aspecto oriental. Y de cultura italiana. Y de decenas de formas más.

Brasil no es lo que se piensa en el resto del mundo. Los brasileños son negros. Y rubios. Y de aspecto oriental. Y de cultura italiana. Y de decenas de formas más. Y, a diferencia de lo que sucede en Estados Unidos, no se dividen en ghettos.

"Aquí no hay ghettos. No hay un barrio japonés, un barrio chino, un barrio italiano... Todos desaparecieron. Las cercas cayeron y convivimos muy bien", explicó a dpa el empresario Akio Ogawa, uno de los líderes de la comunidad japonesa de Brasil, que suma hoy alrededor de 1,3 millones de personas.

Aquí no hay ghettos. No hay un barrio japonés, un barrio chino, un barrio italiano... Todos desaparecieron. Las cercas cayeron y convivimos muy bien

El crisol de etnias que es Brasil se inició en 1500, con la llegada de los navegantes portugueses que ocuparon las tierras antes habitadas exclusivamente por indígenas. En los tres siglos siguientes, la mezcla fue ampliada por la presencia de africanos traídos por los colonizadores para trabajar como esclavos.

La ocupación holandesa del noreste de Brasil, en el siglo XVII, también dejó su huella, principalmente en Recife, donde persisten hasta hoy las obras arquitectónicas dejadas por los invasores antes de ser expulsados en 1654.

El fin de la esclavitud, en 1888, abrió paso a una nueva ola de inmigración, estimulada por la necesidad de reemplazar la mano de obra africana por trabajadores dispuestos a trabajar mucho y ganar poco. 

Los primeros en llegar fueron los italianos, que son hasta hoy los más numerosos: según se estima, sus descendientes conforman un "país" de 30 millones de personas.

A Brasil llegaron italianos, alemanes, japoneses y libaneses, cuyos descendientes conforman hoy una comunidad estimada en seis millones de personas.

Luego ingresaron en Brasil alemanes, japoneses y libaneses, cuyos descendientes conforman hoy una comunidad estimada en seis millones de personas. Después, en la primera mitad del siglo XX, llegaron al país los judíos de diversas partes de Europa que buscaban un refugio de la persecución nazi.

Las diferencias de clima y cultura no fueron suficientes para ahuyentar a los extranjeros, que rápidamente se adaptaron a su nueva patria.

"Acá no somos segregados", explicó Ogawa en una entrevista con dpa en el barrio de Liberdade, que durante décadas fue el "hogar" paulista de la comunidad nipona en Sao Paulo.

La presentadora de televisión de origen japonés Giselle Hishida.

Allí, las calles son iluminadas por farolas de madera típicamente japonesas y concentran decenas de restaurantes y comercios típicos, así como un templo budista. Pero la mayoría de los descendientes de inmigrantes ya no vive en Liberdade.

Son pocos los japoneses que siguen viviendo aquí. Se fueron a otros sitios, aunque vuelven en los días de fiesta

"Son pocos los japoneses que siguen viviendo aquí. Se fueron a otros sitios, aunque vuelven en los días de fiesta", dijo el empresario, quien apuntó que lo mismo pasó en los barrios que en el pasado fueron reductos de inmigrantes italianos o judíos.

Según el empresario, ello se debe a que los inmigrantes se han adaptado plenamente a Brasil, y no necesitan "protegerse" en barrios propios como "Chinatown" y "Little Italy", de Nueva York: "En Estados Unidos hay segregación. Aquí, no".

"Este país nos recibió tan bien que no tenemos duda de que somos brasileños. Sao Paulo es en realidad la semilla de paz del mundo, y enseña cómo todos los pueblos pueden vivir en armonía en este país", concluyó.

Opiniones (0)
14 de agosto de 2018 | 11:06
1
ERROR
14 de agosto de 2018 | 11:06
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"