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¿De qué hay que cuidarse de los rivales de Argentina?

En la previa del Mundial, además de analizar la lista de Sabella también hay que pensar en Bosnia, Irán y Nigeria.

Tras analizar la lista de la Selección argentina para el Mundial de Brasil, vale la pena repasar cómo llegan los rivales que el conjunto de Alejandro Sabella tendrá en el Grupo F a partir del próximo 12 de junio.

Por eso hay que hablar sobre Bosnia -el choque del debut el 15 de junio en el Maracaná de Río de Janeiro-, Irán -con quien se verá las caras en Belo Horizonte el 21 de junio- y Nigeri -el último encuentro en Porto Alegre-.

Al igual que el equipo albiceleste, los entrenadores de los tres rivales brindaron sus listas previas rumbo a la Copa del Mundo, para que empiece a sentirse la fiebre mundialista y pensar e imaginar cómo pueden darse los encuentros de la primera fase.

El debut será, justamente, frente a un país que tendrá su primera experiencia mundialista como Bosnia, que afronta el torneo como una gran incógnita pero jugadores de calidad y experiencia en ligas europeas.

Su ataque podría ser capaz de dar más de un susto, sobre todo con la endeblez que en algunas ocasiones tiene la Argentina, que tendrá que cuidarse de un delantero peligroso como Edin Dzeko, compañero de Sergio Agüero y Pablo Zabaleta en el Manchester City.

También habrá que prestarle atención al armador de la Roma Miralem Pjanic en la construcción ofensiva, y al acompañamiento que pueda darles Vedad Ibisevic (Sttutgart), a pesar de su crisis futbolística de los últimos meses.

El país, exintegrante de Yugoslavia e independiente desde 1992, llevaba bastante tiempo rozando la clasificación para una gran cita futbolística, desde su afiliación a la FIFA en 1996.

Jugó y perdió los repechajes para estar en el Mundial de Sudáfrica 2010 y la Eurocopa 2012, en ambos casos ante el Portugal de Cristiano Ronaldo, pero el gran salto de calidad lo consiguió en las eliminatorias mundialistas para este 2014, donde fue primero del grupo G, por delante de Grecia.

"No sabemos cuál es nuestra fuerza realmente. Hasta ahora no hemos vencido a ninguna selección grande", señaló el seleccionador bosnio, Safet Susic, consciente de las incertidumbres que pesan sobre su equipo.

Todo ello en un país en el que el fútbol, como casi todo, está impregnado de un gran componente político entre las diferentes comunidades que integran el país.

Cuando el equipo logró su clasificación a finales de 2013, decenas de miles de hinchas lo celebraron en las calles de Sarajevo y otras ciudades del país.

Sus seguidores son principalmente de la comunidad musulmana, ante la indiferencia de las minorías croata y serbia de Bosnia, que siguen a los equipos de los países vecinos.

Respecto a los puntos individuales, sin dudas que Dzeko, apodado el "Diamante bosnio", es el jugador más conocido y peligroso del plantel.

El delantero llevó al Wolfsburgo a ganar la Bundesliga en 2009 y contribuyó decisivamente en los títulos del Manchester City en la Premier League en 2012 y 2014, por lo que sus títulos avalan su condición de estrella.

El entrenador de Bosnia es Safet Susic, de 58 años y que como jugador se destacó en el París Saint-Germain, con el que ganó una Copa de Francia (1983) y una liga francesa (1986). Estuvo en el Mundial con Yugoslavia en España-1982 y México- 1986 y es entrenador desde 1994, cuando dirigió al Cannes francés. Luego se forjó en el fútbol turco, dirigiendo a seis clubes en trece años, antes de asumir desde 2009 el desafío de dirigir a la selección bosnia, con la que espera hacer un buen papel. Estuvo cerca de renunciar al cargo tras no clasificar al equipo para la Eurocopa 2012, pero finalmente los dirigentes de su Federación pudieron convencerle para seguir.

Irán, con Queiroz, quiere la sorpresa:

Irán, acostumbrado a un papel de víctima en las Copas del Mundo, intentará en Brasil dar un salto cualitativo y poder superar la primera fase de Brasil 2014, algo que no consiguió en sus participaciones anteriores. Será la cuarta fase final para el equipo persa, que ya estuvo en

Argentina 1978, Francia 1998 y Alemania 2006, en los tres casos con una eliminación en la primera ronda, por lo que la meta de pasar a octavos es la obsesión que mueve a los responsables del equipo.

"No vamos a Brasil de comparsas ni de vacaciones. Queremos medirnos a las mejores selecciones del mundo con orgullo, dignidad y respeto y ser lo más competitivos posible. El objetivo es claro: Irán nunca ha superado la fase de grupos de un Mundial, así que nuestra meta es hacer lo que esté en nuestra mano para conseguirlo", aseguró el DT portugués Carlos Queiroz, en una entrevista reciente a la web de la FIFA.

Pero las posibilidades del equipo son toda una incógnita por la falta de pruebas de referencia importantes que sirven para evaluar su estado.

A los problemas de planificación y logística del equipo -a los jugadores ni siquiera les dieron suficiente ropa para la preparación- se ha sumado además un resultado que ha enrarecido mucho la cuenta atrás para el Mundial, la derrota en marzo en un amistoso ante Guinea (2-1).

Ese revés intensificó las críticas e hizo perder confianza a los hinchas, que temen una eliminación rápida en Brasil y una mala actuación de sus representantes.

"Llevamos jugando juntos desde hace tiempo. Tenemos un buen equipo, jugadores que tienen experiencia internacional. Si aprovechamos bien el tiempo, podemos lograr algo importante", declaró el volante Ashkan Dejagah, del Fulham inglés, tras ese revés ante los guineanos.

El veterano Javad Nekounam (Al Kuwait) y el joven Reza Ghoochannejhad (Charlton), que consiguió el tanto definitivo para la clasificación del equipo en las eliminatorias asiáticas (1-0 en Corea el Sur), son los referentes de un equipo sin nombres muy conocidos en la escena internacional.

Nekounam, es el líder dentro y fuera del campo. Con 33 años, el volante sigue siendo un hombre con gran peso en el equipo, dentro y fuera del campo.

A la espera del relevo generacional, fue el máximo goleador del equipo en las eliminatorias asiáticas, con seis tantos, y sobre todo ha sido el perfecto director del juego en el centro del campo.

El exjugador del Osasuna español, que juega ahora en el Al Kuwait desde el pasado año, estuvo en el Mundial de Alemania hace ocho años, jugando los dos primeros partidos del equipo, las derrotas ante México (3-1) y Portugal (2-0).

El nombre más conocido del equipo no estará sobre el campo, sino dando instrucciones desde el banquillo. El entrenador portugués Carlos Queiroz, de 61 años, es el seleccionador de Irán desde 2011 y repetirá presencia en la Copa del Mundo, después de guiar a Portugal a octavos de final en Sudáfrica-2010.

Queiroz aprendió de Sir Alex Ferguson, del que fue ayudante en el Manchester United, antes de pasar a dirigir al Real Madrid en la 2003-2004, sin llegar a triunfar.

Volvió al club de Old Trafford y después inició su etapa como seleccionador, primero con su país y ahora en Irán.

Nigeria quiere volar en Brasil tan alto como en 1994:

Nigeria llega a Brasil 2014 como el vigente campeón de la Copa de África y tendrá el objetivo de igualar al menos los octavos de final del Mundial de Estados Unidos 1994, cuando una generación de oro dio origen al mito de las Super Águilas.

En aquel entonces, el equipo liderado por Jay Jay Okocha y que contaba con muy buenos jugadores como Finidi Georghe, Rasheed Yekini, Emmanuel Amunike, Daniel Amokachi, Victor Ikpeba o el arquero Peter Rufai, perdió en octavos por penales ante Italia, después de quedar primera en un grupo en el que coincidió con Bulgaria y Argentina.

Repetir aquella gesta parecía imposible hasta hace poco, ya que Nigeria atravesó un periodo sin éxitos destacables, pero la llegada al banquillo en 2011 de Stephen Keshi, integrante también del equipo del 94, ha revertido la situación.

Keshi limpió el vestuario de elementos que él consideraba nocivos (como Nwankwo Kanu, Kalu Uche, Obafemi Martins y Taye Taiwo) y llevó a cabo una renovación que dio sus frutos en 2013, con el sorprendente título en la Copa de África de Naciones, ganando en la final a Burkina Faso.

Esa nueva generación es liderada por el joven Victor Moses, criado en Inglaterra, que se consagró como la nueva estrella del equipo, sustituyendo al mediocampista del Chelsea John Obi Mikel.

Moses, de 23 años, se ha visto perjudicado esta temporada por la fuerte competencia del uruguayo Luis Suárez y de Daniel Sturridge en el Liverpool, pero ha puesto su grano de arena en la gran temporada del equipo de Anfield.

Este delantero, que puede jugar también de extremo, se destaca por su velocidad, capacidad de desborde y tiene olfato de gol.

Los otros jugadores a vigilar son los compañeros de Moses en el ataque, el joven Ahmed Musa (21 años), del CSKA de Moscú, y Emmanuel Emenike, del Fenerbahçe turco.

Las buenas expectativas se confirmaron en la fase de clasificación para Brasil, donde Nigeria sacó su boleto sin perder un solo partido.

Sin embargo, pese a los buenos resultados de la selección, no es seguro que Keshi sea el entrenador que guíe las Super Águilas en Brasil porque está enfrentado con los dirigentes de su federación, a los que acusa de conspirar para colocar en el puesto a un extranjero.

Incluso, el Gobierno del país ha tenido que intervenir en varias ocasiones para que le pagasen al seleccionador los salarios que se le adeudaban.
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15 de agosto de 2018 | 16:34
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