Deportes

La pasión del MotoGP invadió Río Hondo

Las tradicionales siestas y tardes calmadas en Santiago del Estero se colmaron de amantes del deportes de las dos ruedas.

La clásica siesta santiagueña, puntualmente en Termas de Río Hondo, se interrumpió a partir de ayer y la ciudad quedó convulsionada por la pasión de los fanáticos del MotoGP.

Si de cifras se trata, para graficar lo que será la vuelta al país de una carrera por el Mundial de motos después de 15 años, se vendieron hasta el momento unas 52.000 entradas.

Sus precios oscilaron entre 350 y 9.000 pesos y los boletos más económicos acreditan el acceso a un talud de tierra para seguir el giro de las máquinas.

Las más caras permiten el ingreso al sector trasero de boxes pero sin pase a la calle de interna de los pits. Sus tenedores también cuentan con el privilegio de un lunch en las carpas montadas para la ocasión.



El centro de Termas fue literalmente tomado por motoqueros ávidos de adrenalina, y con "fierros" de todas las marcas y cilindradas, atronaron el ambiente santiagueño.

Motociclistas con trajes de cuero idénticos a los que usan los pilotos profesionales y ataviados como para largar una carrera por el campeonato se pasean por las calles de la villa turística.

Por la noche, a la hora del descanso, se hace difícil conciliar el sueño porque el rugir de las motos no para un segundo, en homenaje al italiano Valentino Rossio o al actual campeón español, Marc Márquez.

En contraste con los vehículos de grandes cilindradas que arribaron para la ocasión, conviven los scooters que diariamente se desplazan en el relajado tránsito del lugar.



Los rezagados que llegaron con sus casas rodantes para acampar no tuvieron mucha suerte a la hora de encontrar un camping en las inmediaciones del circuito.

Quienes llegan sin alojamiento y comprueban el agotamiento de la capacidad hotelera, tienen como opción hospedarse en casas particulares por dos mil pesos la noche por pareja.

También quedan todavía algunos albergues disponibles a 1.500 la habitación simple.

El merchandising de la máxima categoría de motos tampoco tiene precios populares. Por caso, una gorra de equipo oficial cuesta 350 pesos y una remera 400.

En la ciudad, tucumanos, santiagueños, cordobeses se mezclan con chilenos y brasileños, que no pudieron tener su gran Gran Premio de motociclismo porque toda la inversión se destinó al próximo Mundial de fútbol.

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23 de mayo de 2018 | 23:38
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