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Rosberg se quedó con la primera del año en la F1

El alemán de Mercedes brilló en el circuito de Australia. El campeón del mundo, Sebastian Vettel, tuvo que abandonar.

La temporada 2014 de la Fórmula 1 comenzó hoy con un duro tropiezo para el alemán Sebastian Vettel y un contundente éxito de su compatriota Nico Rosberg en el Gran Premio de Australia.

"Ha sido un inicio perfecto para la temporada, estoy muy agradecido a todo mi equipo. Es un gran coche", dijo un sonriente Rosberg, que logró a sus 28 años la centésima victoria de Gran Premio para Mercedes. Vettel, campeón mundial de las últimas cuatro temporadas, abandonó en la quinta vuelta.

Rosberg compartió el podio con el australiano Daniel Ricciardo y el danés Kevin Magnussen, que con su tercer puesto igualó el mejor resultado de un debutante en la Fórmula 1. La de hoy fue, además, la primera presencia de un danés en un podio en la historia de la categoría.

En una carrera muy accidentada, sobre todo en el inicio, el español Fernando Alonso fue quinto. "Resultado agridulce", sintetizó el campeón mundial de 2005 y 2006.

El británico Lewis Hamilton, que partió en la pole position, tuvo una mala largada y pocas vueltas después recibió la orden de su equipo de abandonar la carrera para "salvar el motor".

El motor fue también un problema para Vettel, ratificando que Red Bull llegó con importantes problemas técnicos a la temporada 2014, aunque su otro piloto, Ricciardo, fuera segundo cumpliendo la actuación de su vida ante el público de su ciudad.

"La mejora del coche es increíble. No entiendo como lo han conseguido, pero lo han hecho", dijo Ricciardo con una sonrisa de oreja a oreja.

Sonrisa ausente en Vettel, que largó en la décimo segunda posición, su peor ubicación en dos temporadas, y enseguida advirtió que tenía problemas en el motor.

"Sabíamos que esto era difícil aquí... El motor no tiene potencia, toda la unidad de potencia es disfuncional, y si eso no funciona...", se lamentó Vettel.

"Esto es muy decepcionante, pero es un año muy largo", añadió el alemán, que llegaba a Melbourne con nueve victorias consecutivas.

Entre los pilotos que no alcanzaron la meta figuraron el brasileño Felipe Massa y el venezolano Pastor Maldonado. El mexicano Sergio Pérez fue undécimo y su compatriota Esteban Gutiérrez, décimo tercero.

La revolución técnica en la máxima categoría del automovilismo mundial, que utiliza ahora motores de seis cilindros, complicó a muchos equipos, algo que se reflejó en la gran cantidad de abandonos, ocho en total.

Los problemas de Vettel habían comenzado ya en la clasificación del sábado. Un problema de software convirtió a su Red Bull en un coche muy difícil de conducir hasta relegarlo al décimo segundo puesto, su peor posición de largada desde septiembre de 2012.

Hoy, en la vuelta de calentamiento de motores, el turbo perdió presión.

"Intentamos revivir el coche, pero no fue posible", dijo el alemán, que ya se retrasó en la largada y terminó tirando la toalla en la quinta vuelta.

Rosberg, en cambio, tuvo una largada perfecta. Salió disparado desde el tercer puesto para superar a Ricciardo y Hamilton y tomar el control de la carrera, disputada sin lluvia pero con fuertes rachas de viento.


Instantes después la carrera se acababa para Hamilton. "Había un cilindro que no funcionaba, es mala suerte, no es culpa de nadie", explicó el británico.

Los problemas técnicos no eran sólo de Hamilton y Vettel. Lo mismo le sucedía a Lotus, al Sauber de Gutiérrez, a los dos pilotos de Marussia y al debutante Marcus Ericsson en Caterham.

El coche de seguridad hizo su ingreso en el décimo tercer giro por un error de conducción del finlandés Valtteri Bottas, que tocó el muro y dejó varios trozos de su Williams en medio de la pista. Así, los pilotos pudieron dejar de preocuparse por cuidar el combustible, que esta temporada tiene límites estrictos en cuanto a su uso.

Tras el reinicio de carrera Rosberg recuperó la punta rápidamente seguido de Ricciardo. Magnussen sorprendió colocándose tercero, por delante del alemán Nico Hülkenberg y de Alonso.

Con cada vuelta Rosberg fue ampliando su ventaja hasta cruzar la meta en 1:32:58,710 horas y con una diferencia abrumadora de 24,525 segundos sobre Ricciardo y 35,284 sobre Alonso para poner a Mercedes al frente del campeonato mundial tras años de dominio de Red Bull.

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18 de julio de 2018 | 17:41
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