Deportes

35 años de cárcel a hinchas por matar a otro

Ocurrió en Perú tras un juicio ejemplar por violencia en torno al fútbol.

Un tribunal peruano condenó hoy a 35 años de cárcel a dos hinchas del club de fútbol Universitario que asesinaron en un estadio a un seguidor de Alianza Lima, en lo que constituye la mayor pena que se ha aplicado en el Perú para delitos relacionados con violencia entre aficionados.

La Segunda Sala Penal de Lima, en un fallo cuya lectura tomó más de dos horas, documentó, mediante testimonios y pruebas técnicas, que David Sánchez Manrique y José Luis Roque asesinaron a Walter Oyarce, un estudiante de 24 años, al que lanzaron desde un palco durante un "superclásico" entre Universitario y Alianza jugado en septiembre de 2011 en cancha del primero.

Mediciones técnicas realizadas por peritos lograron reconstruir la caída de Oyarce y determinar que fue producto de un empujón, lo que comprueba que Sánchez Manrique y Roque, tal como dicen testigos, golpearon y empujaron a su víctima cuando ésta se hallaba al borde de un palco para pasar a otro en busca de refugio, haciéndolo caer varios metros.

"Hubo justicia y se demuestra que cuando hay violencia todos perdemos", dijo tras escuchar la sentencia el homónimo padre de la víctima, quien desde el primer momento luchó para que el caso no quedara impune. La defensa anunció por su parte la presentación de un recurso de nulidad.

Los hechos ocurrieron en los palcos más costosos del estadio Monumental, de Universitario, a los que básicamente sólo tienen acceso personas de alto nivel económico. Tanto Sánchez Manrique como Oyarce pertenecían a clases altas, mientras que Roque, más conocido como "Cholo Payet", era un desempleado pobre y con antecedentes por violencia al que barristas de la "U" invitaban a sus tribunas.

En ese clásico, como suele ocurrir cuando se enfrentan los dos equipos más populares del Perú, estalló la violencia cuando barras bravas de Universitario llegaron a un palco en el que había seguidores de Alianza Lima para golpearlos.

Sánchez Manrique, de 38 años, se fugó del Perú pocas horas después del asesinato, pero tiempo más tarde retornó por consejo de la familia, a la que medios de prensa acusan de recurrir a influencias para salvarlo de la condena.

"Payet" fue capturado días después del incidente. Según se estableció a partir del cruce de testimonios, a ese hincha y a uno más les fueron ofrecidos más de 70.000 dólares para que se autoinculparan y libraran a Sánchez Manrique de toda responsabilidad. La estrategia falló porque el otro hombre al que le hicieron la oferta la rechazó.

Ante testimonios divergentes, fueron determinantes los informes de los peritos, que a partir de mediciones técnicas amparadas en la física establecieron como una imposibilidad que Oyarce cayera sin haber sido empujado. De haber sido accidental la caída, la trayectoria habría sido más vertical.

El proceso fue seguido con expectación por la ciudadanía, ya que en el Perú son frecuentes las demostraciones de violencia de las barras bravas de Universitario y Alianza Lima, además de las de otros equipos. Sin embargo, no hay muchos casos en que los continuos hechos de vandalismo hayan terminado en muertes.

Universitario y Alianza se disputan según las encuestas el honor de ser el equipo más popular del Perú y se calcula que entre los dos reúnen a más de un 70 por ciento de los aficionados, lo que indica el fervor con que se viven los llamados "superclásicos".

Tanto Sánchez Manrique como Roque deberán pagar una reparación civil de un millón de soles (más de 300.000 dólares) y más 50.000 soles (casi 18.000 dólares) por los daños ocasionados en los disturbios.

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19 de julio de 2018 | 17:16
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