Perlitas políticas mendocinas al inicio de setiembre

Otra tanda de chismes políticos para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero. Bienvenido ya el mes de setiembre, las intrigas políticas se multiplican y esta nota apenas deja constancia de un puñado de ellas.


Primos hermanos
Cada vez más rápido, podría ser el estribillo de los tiempos modernos. Y, puestos a tomar envión, cada quien trata de hacer lo suyo. En esta carrera por vivir todo, llama la atención saludablemente que un tractor como el Poder Judicial quiera remozarse. Más allá de la inconstitucionalidad planteada, que algunos quieran acelerar los procesos a través de juicios directísimos es una buena noticia. Uno de ellos es el fiscal Alejandro Iturbide. Tan afecto a la celeridad está que el otro día fue a un procedimiento sin el teléfono celular oficial, algo así como que un policía vaya sin su arma. Se le perdona, al hombre, claro está, porque el olvido y la velocidad son primos hermanos.

Operativo
Enorme cantidad de lecturas registró la entrevista que le hiciéramos a Víctor Fayad. No tantas como las de Cornejo, pero el anduvo cerca. Ahora bien, en lo que le ganó el Viti al Alfredo fue en cantidad de comentarios. Encima, el Viti se atrevió (¿cuántos lo harían?) a enfrentar a sus lectores “enemigos” y esgrimió argumentos defensivos. También es cierto, nos soplan, que se  montó un operativo de mensajes a favor del candidato a intendente de la Capital. Mandar “chivos” positivos para Fayad fue la conquista. Es probable, no lo descartamos, pero no nos consta, que desde otro lado hayan hecho algo semejante, pero diametralmente opuesto a las chupadas de medias. Nos hacemos cargo, porque nuestro Vox Pópuli da para todo.

Sentencia
Parece que se ha instalado la desconfianza entre los iglesistas de San Rafael. Allí, en tierras donde se muestra a sus anchas el intendente justicialista Omar Chafí Félix, los referentes radicales son Armando Camerucci y Ernesto Sanz. Resulta que Don Sanz sacó pecho de entrada, por estas cuestiones de la exposición nacional y su oposición a la alianza Cobos-Kirchner (aunque al final, termina cerrando con Lavagna). Así, no dudó en poner a su candidato a intendente y a su lista de concejales en el departamento de San Rafael. Camerucci calló al comienzo, pero, bueno, el hombre juntó sus fuerzas (que las tiene) y quiere imponer sus candidatos. La sentencia podría ser: “Si entre hermanos se pelean, los devora el Gato Félix”.

Preguntá en Malargüe
Jorge Tieppo la mató callando. Empezó ahí, junto a Laura Montero prestando tres millones de pesitos y terminó entregando más de 150 palos por toda la provincia, también en el sur. Preguntá en Malargüe. El otro día, el hombre se lanzó precisamente en Malargüe y fue muy acompañado, entre otros, por César Biffi, El Pampa Alvaro, Patricia Gutiérrez y Gustavo Morgani. Lo sorprendente fue que hubo mucha gente en el club deportivo Malargüe. Más de 1500 personas se contaron y, entre ellos, mucha gente del agro, la ganadería, la minería y los servicios petroleros. Se notaba la presencia de mucha gente con poca estética de punteros políticos. Era, está claro, un acto de la Concertación (que, para variar, también tiene dos candidatos en ese departamento). Incluso, no hicieron las invitaciones con los colores rojo y blanco radicales, sino celeste y blanco (más patriota y coincidentemente peronistas). Aún así, ni noticias de, por ejemplo, la Marita Perceval y Enrique Thomas…

Curiosidades curiosas
Nos cuenta un lector dos curiosidades muy curiosas. Resulta que en la calle Alem de Ciudad, en donde se construirá el hotel ó casino (ahí donde está el tremendo agujero en el medio de la cuadra) hay un cartel de venta del terreno. “No obstante, días atrás salió la noticia de que en ese lugar se construiría un edificio. Parece que alguien quiere sacar provecho de eso”. La otra le surgió al lector mientras observaba el Google Earth: “Si se posiciona el mouse en la estación de ferrocarril ubicada en Belgrano y Las Heras de ciudad dice Ex Ferrocarril Belgrano – Menem lo hizo”. ¿Qué tul? Gracias, estimado lector. No delataremos tu nombre, apenas como pista diremos empieza con “P” y termina con “ablo”.

Qué fantástica, fantástica, esta fiesta
Las Heras es una fiesta. La semana pasada iban a competir en las urnas los radicales Don Domingo Bartolomé y Don Hipólito Filice, hombres de la vieja guardia. No obstante, hete aquí que dos días antes de los sufragios (a los que no iba a ir ni el gato, se estimó) el interventor del partido, Carlos Le Donne, suspendió los comicios. Sin embargo, le avisó sólo a uno de los rivales. Así, el domingo, recién afeitados y plenos de espíritu democrático, Don Bartolomé y sus seguidores llegaron a los sitios donde iban a instalarse las mesas. Y nada. ¿Y ahora cómo harán para dirimir sus fuerzas? Pues no podrán hacerlo, pues todo indica que se alzará el índice de la mano derecha de un Dios (que viene a ser, en el reparto de estrellas, Le Donne) y él elegirá. El dedo, ya verán, apuntará a Filice y Don Bartolomé, a sabiendas, anda envenenado por la vida. Al pobre hombre lo hicieron a un lado. Igualmente, no se acabarán los líos, porque ahora los que se pelean son los genoudistas (¿así se dirá?) y los iglesistas por los cargos de concejales. Y ¿a que no saben? ¡Habría internas! Sí! Sí, señores! Las Heras es una fiesta.

Vamo y vamo
Fernando Armagnague, radical iglesista, o más o menos, sacó pecho en Guaymallén ante el que aparecía como número puesto, Juan Narváez, quien, alguna vez fue secretario del mismísimo Armagnague. Así, pidió internas contra su ex empleado, pero no se las dieron. Oooootra vez el índice de Carlos Le Donne actuó poderoso. Quizás a sabiendas de que, a pesar del caos político que es ese departamento, el iglesismo no es amenaza (bueno, como hasta ahora en la provincia, ¿no?), el hombre se bajó. “Antes de que me suspendan, me bajo y que pierda mi ex secretario”, ha de haber pensado. Sin embargo, dicen las malas lenguas que, a cambio de su docilidad, Armagnague ha reclamado el primer lugar de la lista de concejales. ¿Y saben qué? Tampoco le han dado bolilla.

Festejos
Todos fueron invitados y todos fueron al festejo por el año de la revista “Punto a Punto”. Fueron a mostrarse De Marchi, Jaque, Cobos, Jaliff, Cornejo y hasta Cicchitti, que anda guardado, tal vez por asuntos de mediciones. El más discreto: Cornejo. Estuvo un rato, no se hizo el loco y se las tomó, como si, en su fuero interno, no estuviese con ganas de festejar nada. Un rato después, en la inauguración del edificio “Leonardo Da Vinci”, de Mario Groisman, apareció Cicchitti y el inefable Puma Molina, junto a otros concejales. Menos gente en lo de Groisman, más políticos en lo de “Punto a Punto”.

Pelea de fondo
Se hacen los sotas, no dicen nada, pero el Mula y el Viti no se llevan bien. El Mula quiere poner en la lista de concejales de Capital al Puma Molina y otros políticos por el estilo, apañados por Cicchitti y el Viti anda buscando sangre nueva, que le garantice votos. El Viti le dice a sus íntimos que quiere cambiar la imagen que está dejando Capital. “Entonces, andate, Viti y la lista la armamos Cicchitti, Mauricio Suárez y yo”, chusmean que le dijo El Mula. Entonces, el Viti, sabedor que es el único capaz de captar votos genuinos, estalló: “La lista la armo yo. Los tres primeros concejales los pongo yo, porque yo soy el candidato. Y si no les gusta me voy a otra lista”. ¿Habrá sido tan así? “Fue tan así, porque el único que tracciona en Capital es el Viti”, nos asegura una voz en el teléfono. Esta es una pelea de fondo. Una vez resuelta, tal vez nos saquemos alguna fotito juntos… Igualmente, a Roberto Iglesias le encanta decir: “A esta elección la gano yo, porque salgo en los últimos quince días, como hice con Cobos e inclino la balanza para nuestro lado”. ¿Será tan así? Bueno, no parece ser tan así. En fin.

Al borde de una tragedia

Sábado a la noche, cerca de las 23 horas, por la Ruta Panamericana, cerca de la cancha de Chacras de Coria, bajo una noche cerrada, un periodista de MDZ On Line conduce su vehículo a sólo 20 kilómetros por hora por semejante ruta. En una curva, aparecen dos vehículos por atrás que no lo colisionan de milagro, luego de ejercitar marcadas frenadas. Esta vez, la tragedia pasó por un costado. La culpa no es del periodista, tampoco de los conductores que aparecieron por atrás, porque no iban especialmente rápido. Los dos autos se encontraron de frente con el auto casi detenido del periodista porque, cien metros adelante, al interno 1596 de la Policía de Mendoza se le había ocurrido transitar por una ruta internacional a 20 kilómetros horarios, impidiendo que una veintena de autos pudiera movilizarse con fluidez. Así, los que van llegando después de una curva, sencillamente corren peligro de muerte. ¿Quién penalizará a ese móvil, si ese móvil se dedica, justamente, a penalizar? ¿Qué funcionario irá alguna vez por esa ruta y vivirá tal desatino, para que, de ese modo, tome cartas en el asunto? Seguramente ninguno, ellos suelen estar siempre en otro lado.

 

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23 de julio de 2018 | 03:15
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