El arte milenario del bonsai

El maestro Wu Hsiao Feng visitó Mendoza el pasado fin de semana para transmitir sus conocimientos sobre esta técnica oriental. Dedicación y belleza en el arte vivo del “bonsái”.

El maestro Wu Hsiao Feng, es originario de Taiwán, desarrolla este oficio en su vivero ubicado en Buenos Aires, “Bonsái Wu”, el cual es exclusivo de esta planta y alberga unos 100.000 ejemplares. El dedicado trabajo del maestro ve sus frutos en este antiguo arte oriental, del que tiene conocimiento desde muy temprana edad, y el cual se desarrolla comúnmente, como parte de la cultura de la isla de sus orígenes.

El pasado fin de semana Wu Hsiao Feng, fue convocado por el Vivero Jardín El Aljibe para brindar sus conocimientos a través de un curso, en el marco del Primer Encuentro de Bonsái en Mendoza. El emprendimiento fue una iniciativa del ingeniero mendocino, Ángel H. Fernández, con el fin de brindar un servicio para la difusión de dicho arte, y transmitir la cultura del bonsái, el cual trabaja él mismo en su vivero. El curso abordó temas como el cuidado y el mantenimiento, la poda de raíces y se realizaron demostraciones prácticas de cómo llevar a cabo esta experiencia.

El ing. Angel H. Fernandez junto a Wu Hsiao Feng


El “bonsái” es una planta que se mantiene pequeña dándole forma, podando el tronco, las hojas y las raíces cada cierto tiempo, dependiendo de la especie. Si se cultiva adecuadamente, puede sobrevivir cientos de años.

Es originario de China, surge hace unos dos mil años aproximadamente, como objeto de culto de los monjes taoístas. Para ellos era símbolo de eternidad, el árbol representaba un puente entre lo divino y lo humano, el cielo y la tierra.

Durante siglos la posesión y el cuidado de los bonsáis estuvo ligado a los nobles y a las personas de la alta sociedad. Según la tradición, aquellos que podían conservar un árbol en maceta tenían asegurada la eternidad. Así fue como los monjes disponían los árboles pequeños en vasijas a lo largo de las escaleras de los templos y hasta eran fuente de adoración.


En el sur de China el arte del bonsái consistía en transmitir todas las características de un árbol desarrollado en la naturaleza a un árbol pequeño cultivado en maceta. Se buscaba reproducir estos árboles según los existentes en las altas montañas por lo cual utilizaban sólo especies que existían en los montes y que ya poseían formas especiales en su intensa lucha contra las adversidades climáticas.


Fue llevado a Japón hace unos 700 años, donde se perfeccionó y evolucionó el arte hasta la actualidad. A raíz de intercambios marítimos llega a Taiwán hace unos 400 años, y se instaura como parte de la cultura de la isla. Es así que este conocimiento fue transmitido de generación en generación alcanzando al maestroiao Wu Hsiao Feng, quien se instruyó en él, y dichosamente es en nuestro país que logra concretar este magnífico emprendimiento que lleva a cabo en la actualidad.

 ¿La técnica se puede aplicar a cualquier tipo de árboles?


- Sí, en general, cualquier especie arbórea o arbustiva puede ser cultivada como bonsái. Se puede crear uno desde una semilla, desde un plantín o de una planta grande. Con la semilla se necesita mucho tiempo, y más técnica porque uno tiene que guiarla en el proceso del nacimiento. Con las plantas grandes hay que tener cuidados al transplantarla, con los cambios de temperatura, y la humedad, de esta manera usted puede ver una planta con 10 años de trabajo, pero que tiene 200 años de edad.


- La planta demanda una dedicación intensa, ¿cuáles son los cuidados para el mantenimiento de un bonsái?


- Necesita sol, agua, aire, la planta debe vivir tal cual vive en la naturaleza, es un simple cuidado el que hay que tener, lo difícil es hacerla, después sólo debes cuidarla y mantenerla. Se trabaja en una maceta muy chica. Hay que podarla poco a poco para darle la forma deseada. Se debe regar de forma abundante, el riego puede ser necesario varias veces al día en verano o cada dos o tres días en invierno. Cada cierto tiempo debe transplantarse, dependiendo de la especie y la situación de cada ejemplar. Hay que involucrase totalmente, en mi país, si una persona tiene problemas psicológicos, se suele recetar hacer un bonsái. Cuando estás trabajando con la planta olvidas todo, es un estado de concentración, si la cuidas bien, la planta está bien y esa relación ayuda mucho, el verla crecer y saber que es gracias a tu ayuda.


- ¿Cuándo llegó usted a instalarse en Argentina, y cómo fueron sus comienzos con su vivero?


- Vine como turista, en el 83, la primera provincia que visité fue Mendoza, he viajado a muchos lugares del mundo, y la verdad es que Argentina me gustó muchísimo, es un hermoso país, lo único es que en esa época la inseguridad no era como ahora. En ese momento tenía 35 años, vinimos con mi mujer, estuvimos un año y luego tomé la decisión definitiva de instalarme en Buenos Aires, allí surgió trabajar con bonsáis. Cuando empecé no había mucha gente que conociera este arte, era una novedad,
Tuve suerte que en esa época la situación económica del país era buena, y así pude emprender el proyecto de abrir un vivero exclusivo de esta planta, en el año 84. Fue arduo por el hecho de que no existían los materiales necesarios o eran de difícil acceso, así que de apoco me hice de lo básico y empecé esa nueva etapa.

- ¿Con cuántos ejemplares cuenta su vivero, el “Bonsái Wu”, en la actualidad?

- Tengo ahora 100.000 plantas, incluyendo plantines, en macetas tengo 10.000 ejemplares, el vivero es exclusivo de bonsái. También realizamos eventos, para que la gente se acerque y se interese. Desarrollamos cursos para aprender a hacer y cuidar la planta, cualquiera puede hacerlo o tener el suyo, es muy simple. Me han invitado de muchos lugares y  he viajado mucho para este tipo de tareas de formación, y también de exposición.


- ¿Desde cuándo tiene usted relación con la planta y como se formó en este arte?


- Mi primer bonsái lo tuve a los 9 años, aprendí jugando, para mi fue fácil porque es parte de mi cultura. Un amigo de la familia trajo uno a mi hogar y yo me hice cargo, me fascinó, mucho no entendía, pero como me interesaba verdaderamente, averigüé, visité maestros cultivadores y así descubrí un mundo que me entretenía mucho y me encantó. Este trabajo para mi es muy cómodo y placentero, porque me agrada, trabajo con gusto y no me canso.

- ¿Cómo y cuándo se instala el bonsái en la cultura Taiwanesa?


 - La planta tiene historia en Taiwán desde hace 400 años. La isla es un país muy tropical, hay muchos cultivos de cereales, este clima es una ventaja ya que las plantas crecen rápido. La cultura se encuentra muy fusionada,  es como Argentina en el sentido de que la población está integrada por mayoría de inmigrantes. En ese entonces los tránsitos se realizaban en barcos, y comercializaban con China distintos tipos de productos, ya que Taiwán está ubicado a 300km de China, el buen nivel económico del país hizo que la calidad de bonsái sea muy buena, ya que eran objetos de la alta sociedad.


- ¿Cómo llegó este arte a la Argentina?


 - Hacen 80 o 70 años que empezó a llegar más inmigración desde Japón, el bonsái fue traído como decoración para restaurantes, casas particulares o negocios. Hace unos 45 años que un maestro comenzó a realizar el arte en este país, hacía coníferos, y eran bastante grandes. En Argentina, no hay coleccionistas y es relativamente nuevo, hay mucho trabajo por hacer.


- ¿Se tiene conocimiento sobre cuál es el bonsái más antiguo?


- Sí, el más antiguo tiene 1000 años de edad, es muy cuidado y se transmite de generación en generación. Adoptar uno es una responsabilidad, es tu hijo, se genera una  relación muy íntima, yo tengo mis propias plantas que nunca venderé, y que espero puedan perpetuar las generaciones que me sucederán.




                             El espíritu del valle no muere
                                 Es la hembra  misteriosa
                       La puerta de lo misterioso femenino
                                  Es la raíz del universo
              Ininterrumpidamente prosigue su obra sin fatiga.

                                              Lao tse

Opiniones (2)
26 de abril de 2018 | 14:34
3
ERROR
26 de abril de 2018 | 14:34
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. La verdad que fue una experiencia inolvidable. Yo soy de san juan y viajé exclusivamente para el curso. La verdad que superó todas las expectativas. Maetro Wu, sencillamente ¡un maestro!
    2
  2. Para todos aquellos que amamos esta tecnica milenaria no deja de ser una suerte contar con esatas visitas, ojala que se repitan, no solamente de el, sino de otros, que existen en argentina.- Felicitaciones
    1
En Imágenes
Aguas color Malbec
17 de Abril de 2018
Aguas color Malbec