Mendoza conviene menos por los Ingresos Brutos

Un informe del Concejo Empresario Mendocino muestra cómo la tasa de ingresos brutos fue aumentando en costo, proporción, peso en la recaudación provincial, generando asimetrías con otras provincias que podrían ahuyentar inversiones. En algunas actividades tenemos la tasa más alta del país.

Hay quien dice que la tasa de Ingresos Brutos de Mendoza, luego de los aumentos de 2012, es una suerte de “Promoción Industrial al revés”. Es decir, hay actividades en las que la tasa es tan alta, que ciertas empresas prefieren instalarse en provincias de tasa efectiva más baja, lo que les significa importantes ahorros. Es tan simple como eso.

Un estudio del Consejo Empresario Mendocino conocido el fin de semana estudia la evolución y el impacto de la tasa, la compara con otras provincias, y mide el peso de este impuesto en la recaudación provincial. Y va el primer dato: hace diez años, Ingresos Brutos representaba el 38 % del total de los recursos de origen provincial. Hoy, el peso es del 58 %. Otro dato: en 2004 la recaudación anual por Ingresos Brutos fue de 376 millones de pesos. De enero a octubre del año pasado, fue de 4.387 millones de pesos. Y además, Mendoza ha tenido la tasa más alta en varias actividades. Todo esto no es gratis, según el CEM, cuyo informe completo se puede ver abajo, Mendoza ya es más cara en actividades que pueden generar inversiones, en comparación con San Juan, Córdoba, San Luis y Buenos Aires.

El informe nació por la creciente presión tributaria, según dice el propio documento a modo de alerta por la caída de la competitividad que significa la aplicación de estas tasas, respecto de otras provincias. “La asimetría de alícuotas entre provincias puede llevar a situaciones en las que a una empresa pueda resultarle más conveniente radicar su administración y asignar sus gastos en provincias con alícuotas bajas, o eventualmente relocalizar sus actividades, llevándolas desde provincias de alícuotas altas hacia jurisdicciones con menor costo fiscal” advierte el CEM.

El Consejo dice además que el impuesto de Ingresos Brutos ya es la segunda fuente de recursos fiscales, por detrás de la coparticipación federal. “Es un impuesto de fácil recaudación pero nocivo para la economía, que incide en los consumidores y en las empresas, afectando negativamente la competitividad de los sectores productivos, el nivel y el ritmo de actividad económica, y la inversión” dicen.

Mirando las conclusiones del informe, se advierte que las administraciones mendocinas, particularmente la actual, se han interesado por gravar más actividades productivas que especulativas como la financiera, y que las actividades que tienen íntima relación con el Estado como agua, luz, gas, y construcción, han sufrido menos aumentos que otras.

Veamos algunas de las conclusiones del informe del CEM:
 
* El impuesto a los ingresos brutos es la primera fuente de ingresos de origen provincial, por encima de los impuestos patrimoniales y de las regalías. Representó en el 2013 el 58% de los recursos corrientes de origen provincial.

* Las alícuotas generales no experimentaron variaciones entre 2004 y 2010. Sin embargo, desde entonces, y particularmente en el año 2012, casi todos los sectores sufrieron aumentos, a excepción de Electricidad, gas y agua, que se mantuvo sin cambios en el 3%.

* Entre las alícuotas generales que más crecieron, se destacan la de Explotación de minas y canteras, con un incremento de 4,1 puntos porcentuales, es decir un 456%. Agricultura, caza, silvicultura y pesca desde el 0,9% al 2,0%; más del doble. Industria Manufacturera, que la duplicó hasta llegar al 3%, Comunicaciones, desde el 3,0% al 6,0%, Seguros, desde el 3,0 al 5,0% (+67%) y Establecimientos y Servicios Financieros, desde el 4,0% al 6,0% (+50%). Por su parte, los restantes sectores vieron incrementadas sus alícuotas generales en un 33% desde el 3,0% al 4,0%.
 
La alícuota efectiva ha aumentado sustantivamente en Mendoza, no solo porque aumentaron casi todas las alícuotas generales, sino porque se eliminaron exenciones que, generalmente, fueron reemplazadas por alícuotas reducidas en casi todos los rubros que contaban con dicho beneficio anteriormente, con excepción del agro, que aún mantiene la tasa cero. Además, en el año 2012 se aplicaron alícuotas incrementales para quienes facturasen más de $15 millones, esquema que fue profundizado en el año 2013, de acuerdo a la síntesis elaborada por el CEM.
 
La asimetría de alícuotas de ingresos brutos entre provincias puede afectar la localización de inversiones, de acuerdo al informe. Es por ello, que se hizo una comparación interprovincial para el sector industrial. “Mendoza resultó ser la provincia con alícuota general y efectiva más alta entre las de Cuyo, y también está por encima de Córdoba y Buenos Aires para este sector productivo. Por ejemplo, para una empresa que factura $50 millones en Mendoza la alícuota es del 2%, en San Juan y San Luis 0% y del 0,5% en Buenos Aires y Córdoba. Cabe acotar que Mendoza, dentro de las provincias bajo estudio, es la única que no otorga exenciones a las industrias de menor facturación” dice el informe.

El CEM dedica algunos párrafos a un asunto que en este medio hemos tratado mucho: el nivel y la calidad del gasto público. Más de 30.000 empleados ingresaron al Estado en diez años, la mayor parte sin agregar valor o en sectores improductivos. Muchos, nadie sabe cuántos, son clientelismo puro o capas geológicas de empleados en distintas administraciones. “Entendemos que no hay margen para nuevos aumentos. Se deben encontrar nuevas formas de equilibrar las cuentas fiscales provinciales, tratando de morigerar los incrementos en el gasto haciéndolo, más eficiente y procurando más fondos de origen nacional” dicen el informe del CEM. Léase: basta de gastar de más, bajen el déficit, y peleen en Buenos Aires los recursos que le corresponde a Mendoza.

De acuerdo a los datos oficiales recabados por el CEM, entre 2004 y 2012 los recursos corrientes crecieron un 569%, en tanto los recursos de origen provincial aumentaron por encima de este porcentaje, hasta alcanzar un 618%. El impuesto a los Ingresos Brutos creció 841% en el mismo periodo, subraya el informe. Para entender las distorsiones que ocasiona esta tasa, cabe revisar algunas de las observaciones que los economistas del CEM hicieron sobre el carácter del impuesto:

• Es un impuesto al consumo, que grava las ventas sin considerar el poder adquisitivo ni la riqueza del sujeto que debe pagarlo.
•  Afecta la asignación eficiente de recursos e impacta asimétricamente en la rentabilidad de las empresas, incidiendo negativamente en su competitividad.
• Discrimina en contra de las actividades que requieren de más eslabones productivos.
• Grava la facturación y no el beneficio, por lo que impacta más fuerte en las actividades de bajo margen de rentabilidad pudiendo, eventualmente, gravar la actividad de empresas que tienen pérdidas. En el CEM explican que el Estado se convierte así en socio sin riesgo.

LAS ODIOSAS COMPARACIONES

El informe del CEM compara además las tasas en varias provincias, en este caso en industrias manufactureras tales como preparación y conservación de carne de ganado, elaboración de aceitunas, de frutas, de legumbres frescas para envasar y conservar, elaboración y envasado de conservas, caldos y sopas concentradas y alimentos a base de frutas y legumbres deshidratadas, dulces, mermeladas y jaleas, fabricación de vinos, sidras y bebidas fermentadas, fabricación de mostos y subproductos de uva, e implementación del software. Estas actividades están con una tasa general del 3 %, algunas con exenciones llegan al 1,5 %. Veamos qué pasa con los demás:

San Juan: Si la actividad es desarrollada por contribuyentes que poseen su establecimiento industrial en actividad, ubicado en la Provincia, la alícuota será del 1,50% más el 20% de la alícuota en concepto de adicional “lote hogar”, salvo que se cuente con la exención del Artículo 130, Inciso p) de la Ley Nº 3.9089. Las ventas a consumidores finales no están incluidas.

San Luis: Esta actividad está sujeta a una alícuota general del 1,8% si los contribuyentes cuentan con establecimientos instalados en la Provincia, pudiendo aplicar dichas alícuotas a los ingresos obtenidos por lo efectivamente producido en tales establecimientos.

Córdoba: Esta actividad está sujeta a una alícuota general del 0,5% si los contribuyentes cuentan con establecimiento instalado y/o radicado en la Provincia. Sin embargo rige la exención para aquellas empresas industriales radicadas en Córdoba que facturen menos de $ 28.800.000.

Buenos Aires: Esta actividad está sujeta a una alícuota general del 1,75% si los contribuyentes cuentan con establecimiento instalado en la Provincia. Rige la exención para aquellas empresas industriales radicadas en Buenos Aires que facturen menos de $ 40.000.000.

El informe completo por cada provincia puede leerse aquí.

CONCLUSIONES

Finalmente, seleccionamos las conclusiones más interesantes del informe del CEM. Para leerlas todas, hay que revisar el documento completo insertado más arriba. O bajarlo completo desde este link.

- El impuesto a los ingresos brutos es la primera fuente de ingresos de origen provincial, representando el 58% de los recursos corrientes de origen provincial en2013, cuando en 2009 significaban el 39%.
 
- Es un impuesto que afecta la asignación eficiente de recursos, e impacta asimétricamente y reduce la rentabilidad de las empresas.

- La asimetría de alícuotas entre provincias puede llevar a situaciones en las que a una empresa pueda resultarle más conveniente radicar su administración y sus operaciones en provincias y asignar sus gastos en provincias con alícuotas bajas.

- La alícuota efectiva ha aumentado sustantivamente en Mendoza, no sólo porque, particularmente en 2012, aumentaron casi todas las alícuotas generales, sino porque este incremento vino acompañado de: Eliminación de exenciones y reemplazo por alícuota reducida, en casi todos los rubros que contaban con este beneficio, excepto el agro; en 2012, la aplicación de alícuotas incrementales (0,5%) para quienes facturan más de $15.000.000, generando un sesgo contra las empresas de mayor facturación; en 2013, la profundización de este esquema, con alícuotas incrementales para quienes facturan más de 15, 30 y 50 millones de pesos. Cabe mencionar que la inflación contribuye a que cada vez más empresas lleguen a los niveles nominales de facturación que generan incrementos de alícuotas.

- En el caso particular del ejemplo considerado, referido al sector industrial, Mendoza resulta ser la provincia con alícuota efectiva más alta entre las de Cuyo, y  también está por encima de Córdoba y Buenos Aires.

Opiniones (1)
17 de agosto de 2018 | 22:51
2
ERROR
17 de agosto de 2018 | 22:51
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Esto es el resultado de una politica anti-industrial impuesta por las familiar burguesas mendocinas que controlan social y polticamente la provincia desde hace mas de 100 años. Son lo que se negaron a recibir Promocion Industrial porque Mendoza era rica (en realidad ellos eran ricos), los que negaron la mineria y niegan el fracking porque ellos prefieren una provincia pobre que los soporte economicamente, les de luchas antigranizo y controles fitosanitarios gratis, les regale el agua y ademas gente pobre para pagarles magros sueldos (incluyendo a los profesionales que desprecian por tener titulo sin apellido) e incluso caer en la explotacion obrera e infantil. Eso apoyan la mayoria de los legisladores mendocinos y hasta que el pueblo no se levante contra ese modelo conservador explotador, mendoza ira en caida libre.
    1