Skanska: convalidan una prueba clave

La edición on line de La Nación publica hoy que el síndico de la empresa reconoció una grabación en la que se confesó el pago de sobornos a funcionarios. Este funcionario, que luego desplazado, confesó haber sobornado a funcionarios nacionales para la adjudicación de obras en dos gasoductos.

Claudio Corizzo declaró como sospechoso ante el juez federal Guillermo Montenegro, que la semana próxima culminará la ronda de indagatorias en la causa y comenzará a analizar si procesa o no a los acusados. Fue pocos minutos después de que el magistrado admitiera que analizaba una oferta del jefe de gobierno porteño electo, Mauricio Macri, para asumir como ministro de Justicia y Seguridad de la ciudad.

En la audiencia también intervino el fiscal de la causa, Carlos Stornelli, tentado por el vicepresidente, Daniel Scioli, para hacerse cargo del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, si es que resulta elegido como gobernador de la provincia. "Sólo se habló de la causa", dijeron en tribunales.

En su declaración, la primera que hace ante Montenegro, Corizzo negó haber encubierto la maniobra. Sostuvo además que en una declaración previa ante el juez en lo penal económico Javier López Biscayart, a cargo de una causa por evasión impositiva en la que se investigan los mismos hechos, no había dado detalles sobre los destinatarios de los sobornos porque no tenía pruebas.

La declaración complicó a Javier Azcárate, un ex gerente comercial de Skanska al que grabó en secreto durante una auditoría interna en marzo del año pasado. Lo hizo al reconocer su voz y la de Azcárate en la grabación, descubierta en mayo por López Biscayart.

Con detalles

En esa conversación, Azcárate contó que se habían pagado coimas del 5 por ciento al Enargas, el órgano de control de las obras, y a Nación Fideicomisos SA, la dependencia que financió el proyecto. Los que eran titulares de esos organismos, Fulvio Madaro y Néstor Ulloa, respectivamente, fueron echados de sus cargos y llamados a declarar ante la Justicia después de que se conociera la grabación.

Los dos ex funcionarios negaron haber cobrado sobornos de parte de la empresa. Pero la situación de Madaro y Ulloa se complicó en los últimos días a partir de un peritaje de sus llamadas telefónicas, que demostró que habían tenido contactos con personas que aparecen en la ruta de los 15 millones de pesos que salieron de Skanska.

De acuerdo con el peritaje que hizo la Gendarmería, Ulloa tuvo varias llamadas con el Fonfipro, un fondo fiduciario formoseño que aparece en la ruta de los cheques librados por la constructora. El mismo estudio reveló que Madaro habló por teléfono con Alfredo Greco, un contador acusado de haber oficiado de nexo entre Skanska y una de las empresas fantasma que vendía facturas falsas. El ex presidente del Enargas había negado ese contacto.

La causa comenzó en enero de 2006 en el fuero penal económico como una investigación sobre facturas falsas, pero derivó en un caso político cuando las autoridades de Skanska admitieron que habían usado los documentos apócrifos para disimular el pago de "comisiones indebidas" en obras de los gasoductos del Norte y del Sur.

En el fuero federal, Montenegro indagará la semana próxima a algunas de las autoridades de las empresas que cobraron los cheques de Skanska. Luego, el juez tendrá, al menos desde lo formal, un plazo de 10 días para resolver si procesa a los acusados. Macri lo estará esperando para combatir el delito.
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23 de mayo de 2018 | 21:58
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