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Real Madrid goleó y Barcelona deberá esperar para festejar

Si el Merengue no derrotaba al Málaga por la 36ª fecha, Barcelona se iba a consagrar campeón de la Liga. Fue triunfo Merengue 6 a 2.

El Real Madrid ganó hoy 6-2 al Málaga y aplazó los festejos del Barcelona por el título de la Liga española en una noche que sirvió para constatar el indisimulado divorcio entre la hinchada blanca y José Mourinho.

Real Madrid y Atlético de Madrid adelantaron sus partidos de la jornada trigesimosexta de la Liga española por su próxima participación en la final de la Copa del rey y los blancos consiguieron posponer una fecha más la celebración del Barcelona.

Lo más noticioso del partido del Santiago Bernabéu ocurrió minutos antes de comenzar el choque porque la hinchada del Real Madrid abucheó abrumadoramente a Mourinho y en cambio aplaudió clamorosamente al arquero Iker Casillas.

El partido llegó marcado por una incendiaria rueda de prensa de Mourinho, en la que cargó contra Casillas y Pepe, junto a los rumores de marcha del portugués a final de temporada, posiblemente al Chelsea. Y a la afición no le gustó, como muchas otras cosas de las que viene haciendo el técnico en los últimos días, según se vio hoy.

Los 40.000 hinchas que estaban en el campo antes del inicio del partido emitieron un juicio inequívoco porque se escucharon enormes abucheos al entrenador y un apoyo abrumador a Casillas.

No sólo eso, sino que la afición del Real Madrid también dedicó una gran ovación cuando anunciaron el nombre de Manuel Pellegrini, el técnico del Málaga y antecesor de Mourinho en el equipo blanco.

Luego comenzó el encuentro y Mourinho, como viene haciendo últimamente, se escabulló en el banquillo y no se levantó de ahí en todo el partido.

El duelo no fue tal porque quedó decidido en pocos minutos y el Real Madrid se fue al descanso con ventaja 4-2 y un jugador más sobre el campo. El Málaga acabaría con nueve futbolistas.

El equipo blanco se adelantó a los dos minutos con un remate de cabeza de Raúl Albiol tras un saque de esquina y a los 15 minutos igualó el paraguayo Roque Santa Cruz, también en un córner.

El encuentro se desequilibró a los 21 minutos, cuando el árbitro cobró penal y expulsó al visitante Sergio Sánchez por derribo a Cristiano Ronaldo. El lanzamiento lo paró el argentino Willy Caballero, pero quedó lesionado en un tobillo y luego fue sustituido.

Cristiano Ronaldo se resarció cinco minutos después, cuando el árbitro señaló erróneamente una falta indirecta dentro del área por una supuesta cesión al arquero. El portugués envió un obús a la red y la hinchada lo aclamó: "Cristiano, Cristiano". Sonó más fuerte que nunca ese grito hacia otro de los futbolistas señalados por Mourinho.

El Real Madrid, muy bien dirigido por Luka Modric, aumentó la cuenta a los 33 minutos con un precioso gol de Mesut Özil al completar un gran contraataque, aunque tres minutos después Antúnez redujo distancias con un espectacular disparo que entró por la escuadra.

Pero el conjunto blanco no se inquietó y antes del descanso hizo su cuarto gol tras una gran jugada colectiva en la que Cristiano Ronaldo regaló el gol a Karim Benzema. El portugués no es ya ese jugador egoísta de antaño y la hinchada se lo agradece a cada instante.

La única incógnita que dejaba el partido era ver cuántos goles más hacía el Real Madrid, dada su superioridad numérica y los espacios que dejaba su rival.

Tampoco se esforzó demasiado e hizo dos más. El primero, obra de Modric a los 63 minutos, con un bonito disparo desde la frontal de área. Diez minutos después el Málaga recibió la expulsión de Martín Demichelis por una falta inexistente sobre Cristiano Ronaldo y Angel Di María completó la goleada en el descuento.

La peor noticia para el Real Madrid fue la lesión de Özil, con un posible esguince de tobillo.

Así concluyó un encuentro que se recordará principalmente por el mayor abucheo que recibió Mourinho en tres años en el Real Madrid. Casi nadie le quiere ya en el Real Madrid, según parece.

Antes, el Atlético de Madrid conquistó matemáticamente la tercera posición de la Liga española al vencer por 3-1 en su visita al Celta de Vigo, que quedó muy herido y en puestos de descenso.

Una primera parte anodina y sin ocasiones dio paso a una segunda más intensa. Se abrió a los 47 minutos con un gol del brasileño Diego Costa tras un saque de esquina.

El Celta se fue con todo arriba, aunque con el riesgo de dejar espacios, y en un error defensivo llegó el segundo tanto visitante. Lo logró el lateral Juanfran con un disparo que tropezó en un contrario.

Pero el conjunto gallego no se resignó y puso la emoción a siete minutos del final con un tanto de Iago Aspas en un clamoroso error del arquero Thibaut Courtois, perfecto hasta esos instantes.

Sin embargo, el Atlético de Madrid abortó cualquier atisbo de remontada con un tanto de Radamel Falcao dos minutos después.
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