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Messi compró la casa del vecino para que no lo molesten

Sus dueños, por la crisis económica, habían empezado a alquilar habitaciones y eso perturbaba la privacidad de la familia de Leo.

Leo Messi ha comprado un nuevo inmueble en Castelldefels. Pero no se trata de una casa cualquiera, sino de la finca colindante con la suya. El motivo de la adquisición, los problemas que le ocasionaban sus vecinos, según ha podido saber Diario Gol.

Messi actualmente vive en un piso del barrio de Pedralbes, en Barcelona, que compró en septiembre del año pasado. El delantero del Barça ha delegado en su familia la gestión de su terreno de Castelldefels que, ahora, está en pleno proceso de reforma y se encuentra vacío. Salvo por los obreros que cada día se personan allí para avanzar las obras de un imperio que ocupará casi toda la manzana.

Rodrigo, el hermano del astro argentino, se encargó de gestionar las negociaciones que terminaron con la compraventa de la nueva casa. Una transacción inmobiliaria por valor de un millón de euros aproximadamente, que se cerró hace unos dos meses.

Problemas con los vecinos

Los antiguos propietarios del terreno, afectados por la crisis, tenían serios aprietos para hacer frente a la elevada hipoteca que gravaba la finca. Agobiados por la deuda, se la ofrecieron a sus vecinos con más poder adquisitivo: la familia Messi.

Ante la negativa inicial de los argentinos, los vecinos pusieron en alquiler diferentes habitaciones de la casa. Acto que tuvo como consecuencia un aumento considerable de personas en los aledaños de la propiedad de Messi. Ello, a su vez, repercutió en un exceso de curiosidad por parte de los nuevos inquilinos y en otros aspectos más molestos, como música más alta de lo normal, que no agradaban al entorno de la estrella azulgrana.

Imperio en construcción

Después de comprar la finca más cercana, la finalidad de los Messi pasa por hacerse con otra propiedad que hace esquina, lo que agrandaría su particular imperio en Castelldefels. En total, estaríamos hablando de más de 10.000 metros cuadrados de terreno con un mínimo de tres fincas construidas en los mismos.

El primer paso es terminar la casa originaria. La constructora barcelonesa Luca Tana tiene hasta verano para finiquitar esta fase, que incluye rehabilitar la piscina y recubrir el ladrillo exterior de monocapa. Posteriormente, se derribará el muro medianero y se iniciarán las obras en su última adquisición. El paso definitivo, aún hipotético, sería la reforma del tercer inmueble, si finalmente lo compran.

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17 de julio de 2018 | 00:07
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