Deportes

"Prefiero a Messi rengo que a muchos sanos"

El defensor brasileño del Barcelona, Dani Alves, habló de lo que significa contar con Messi en su equipo.

Leo Messi hizo dos cosas ante el Paris Saint Germain: morderse las uñas durante 70 minutos y arriesgar su físico, durante 20. Se la jugó el argentino con la segunda, pero se aseguró su sexta presencia consecutiva en las semifinales de la Liga de Campeones, siempre que su bíceps femoral derecho no diga lo contrario.

En eso confía el Barcelona, parco en palabras cuando se trata de hablar del estado físico de Messi. "Si tiene alguna cosa, no será importante; aún no lo sabemos", señaló Jordi Roura, segundo entrenador azulgrana, cuando se le preguntó si el argentino acabó el partido con más molestias que cuando lo empezó.

Si tiene alguna cosa, no será importante; aún no lo sabemos

"Sólo con su presencia, Messi cambia el ánimo del partido", afirmó su compañero Dani Alves. "Lo prefiero a él rengo que a muchos otros sanos. Él nos llevó a la posibilidad de estar en las semifinales", añadió el brasileño.

Elegido para pasar el control antidopaje, al diez no se le oyó. Y pocos fueron los que lo vieron. Mañana, previsiblemente, pasará nuevas pruebas médicas.

Lo prefiero a él rengo que a muchos otros sanos. Él nos llevó a la posibilidad de estar en las semifinales

Hasta antes del encuentro, el estado de su bíceps femoral había aconsejado la suplencia del delantero argentino. El guión del encuentro de Tito Vilanova sólo incluía su concurso en caso de necesidad. Y fue necesario. "Cuando un equipo no tiene al mejor del mundo, lo nota", se justificó Roura.

Porque el gol de Pastore desmontó las prevenciones. La eliminatoria se le había puesto cuesta arriba al Barcelona, fuera de las semifinales con el 1-0 abajo.

Messi parecía la única opción para poder revertir el encuentro. El argentino es decisivo incluso renqueante. Y aunque no marque. Como sucedió ante el PSG.

Más allá de su participación en la jugada del gol del empate azulgrana –combinó con Villa en el balcón del área, antes de que Pedro anotara-, la presencia del diez resultó determinante. A Messi le sobró tanto ánimo como cuerpo le faltó. Así que dosificó sus esfuerzos y sus intervenciones.

Entró Messi y el partido cambió.

El argentino se paró por momentos; tomó aire apoyando sus manos en sus rodillas; y apenas corrió, tras llevarse la mano al muslo después de un sprint. Pero mandó. Y su presencia animó tanto a los suyos como desmoralizó a los franceses, muy pendientes de frenar sus posibles filigranas.

"Cuando ha salido, ha habido otro aire, nos ha subido un poco el nivel", certificó Roura. "Ha hecho un par de arrancadas, luego él mismo se ha dosificado", añadió el segundo técnico del Barça. "Lo prefiero al cien por cien, y no sé si estaba cojo o no, pero hay que quitarse el sombrero ante su actitud y sus ganas competitivas", concluyó el técnico.

Opiniones (0)
22 de mayo de 2018 | 05:31
1
ERROR
22 de mayo de 2018 | 05:31
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"