opinión

Mendoza sísmica: la Cuarta Sección

El sismólogo Miguel Castro analiza la sismisidad en Mendoza y, en este artículo, se concentra en la Cuarta Sección de la Ciudad de Mendoza.

Mendoza, a través del tiempo, ha sufrido los embates de terremotos destructores. En 1792, se produjo el terremoto de Santa Rita, llamado así porque en esa fecha la iglesia católica, celebraba la festividad de dicha Santa. En esa oportunidad se destruyó gran parte de lo que era la ciudad, ocasionando gran cantidad de víctimas fatales y heridos. En realidad, no se tienen muchos datos de aquel evento. Pero fue el 20 de Marzo de 1861 a las 20:36 horas, donde Mendoza fue sepultada por un sismo de magnitud 7.5 en la escala de Richter, y grado IX a X en la escala de Mercalli Modificada. Después con el tiempo se produjeron otros eventos de mucha importancia, en 1906; 1920; 1926, hasta llegar al 26 de Enero de 1985.

Pero fue el terremoto de 1861, el que se toma como referencia a nivel sismológico, debido a la importancia que tuvo, no solo por la destrucción originada, y el número de víctimas fatales, que fue aproximadamente de 7000 personas sobre una población de 18000 personas, según el censo realizado en 1858, con una población menor, sino por el cambio social, político y religioso que a partir de allí se manifestó. O bien, existieron dos Mendoza, la de antes y después del sismo. Lamentablemente muy pocas ruinas se conservaron como testigos de aquel drama, entre ellas las ruinas de San Francisco, el Cabildo, y la plaza Mayor hoy plaza Pedro del Castillo, con su fuente central, la original, que es visitada especialmente por turistas en una recorrida programada. Esos desechos edilicios, especialmente pertenecientes a distintas congregaciones religiosas, junto con la documentación que se perdió durante la catástrofe y posteriormente, hubieran sido en este momento de incalculable valor para desentrañar infinidad de datos a nivel social, cultural y religioso de aquel entonces.

En muchas ocasiones, pensando en todo  aquello que ocurrió  en contados segundos, he llegado a la conclusión, que la cuarta sección de nuestra ciudad, constituye una fuente arqueológica de incalculable valor, estoy hablando de lo que constituía la antigua ciudad, cuya área no era muy extensa, hacia el Este el zanjón Cacique Guaimararé, hacia el Oeste la antigua Alameda, hacia el Norte la zona de la Chimba, hoy el límite entre  la ciudad y Las Heras,  y hacia el Sur, en una imaginaria superficie semitriangular, que se extiende entre la plaza Nueva(hoy plaza Sarmiento y la Catedral) hasta la hoy conocida plazoleta Pellegrini.


 Esta fotografía muestra las ruinas de San Francisco meses después de producido el terremoto. A la derecha todavía se puede ver la construcción que constituía la portería del predio franciscano. También se pueden observar en primer plano los ladrillos ordenados por la gente que los sacaba de las ruinas para llevárselos.

Esto ocurrió en todas las ruinas de la ciudad. En el subsuelo de la Cuarta se siguen encontrando nuevos vestigios humanos y materiales cuyo análisis origina datos de la época de incalculable valor. Por eso sostengo que la Cuarta Sección constituye un yacimiento arqueológico, cuyos materiales han sido descubiertos en parte.

Muchos restos de aquella Mendoza quedaron irremediablemente enterrados para siempre. Recorriendo y observando nuestra hasta la Cuarta Sección, ciudad desde el microcentro se pueden ver las diferencias edilicias, y urbanística en general, entre una zona y la otra. Después del terremoto de 1861, se comenzó a hablar de la Ciudad Vieja, la Cuarta o a hablar de la Ciudad Vieja, la Cuarta y de la Ciudad Nueva. Como fue la “mudanza” , a la ciudad nueva, ese es tema de otro artículo.

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20 de agosto de 2018 | 09:11
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20 de agosto de 2018 | 09:11
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