Cánceres ginecológicos: controles para detectarlos a tiempo

La popular frase “más vale prevenir que curar” calza a la perfección cuando de cáncer y ginecología se trata. Especialistas destacan que realizar en tiempo y forma los chequeos facilita la detección temprana del cáncer de mama, cuello de útero, ovario y endometrio.

“Uno de los pilares fundamentales de un servicio de ginecología oncológica debe ser la prevención del cáncer, así como su diagnóstico precoz“. Así de contundente fue el profesor doctor Jorge Gori, jefe del Departamento de Ginecología, Mastología y Obstetricia del Hospital Alemán.
 
El término “cáncer” se refiere a un grupo de más de 100 enfermedades, que se caracterizan por el desarrollo de células anormales, que se dividen y crecen sin control, invadiendo el tejido en cualquier parte del cuerpo.
 
Si bien en el caso del cáncer de mama, de útero y de ovario se desconoce la causa, o el factor que provoca la formación de tumores, en el cáncer de cuello de útero, se sabe que su desarrollo proviene del virus de papiloma humano (HPV). Además, se sabe que hay algunos factores de riesgo que son importantes para tener en cuenta y en primer lugar está el componente genético, además del estilo de vida y el estado físico y etario de la persona.
 
Gori señaló que si bien la incidencia de cáncer de mama es cada vez mayor debido al incremento de la longevidad, sobre todo en países más desarrollados (según el Ministerio de Salud de la Argentina, se diagnostican unos 17 mil casos nuevos por año), también presenta una alta tasa de curación si se detecta a tiempo, gracias a la incorporación de costumbres preventivas, diagnósticos más precisos y tratamientos cada vez más efectivos.
 
“Las mujeres deben realizar  una mamografía cada dos años a partir de los 35 años y anualmente a partir de los 50″, recomendó el especialista, quien destacó que “si existen factores de riesgo, como antecedentes de cáncer de mama en familiares directos (madre, tía, abuela, hija) es preciso una consulta con su médico para determinar la frecuencia de los controles que hacerse en cada caso”.
 
Por otro lado, el cáncer de cuello de útero es el tercer tumor más común en las mujeres, pero dado que el 93% de las mujeres que lo padecen están también infectadas por el HPV, “se prevé que la incorporación en el calendario oficial de vacunación argentino de la vacuna contra el HPV en mujeres de 11 años reducirá de manera significativa la cantidad de casos en los próximos años”, consideró el especialista, quien recomendó que “para aquellas que no recibieron la vacuna, se deben realizar un examen papanicolau y una colposcopia con frecuencia anual a partir de la primera relación sexual”.
 
“Además –señaló Gori- las mujeres mayores de 50 años se deben hacer una ecografía transvaginal una vez por año que permite visualizar en detalle el útero, los ovarios y las trompas de Falopio. Este permite observar el grosor del endometrio y detectar la presencia de quistes o tumores en el útero y ovarios”.
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24 de mayo de 2018 | 21:30
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