Kicillof puso en marcha el control de las inversiones petroleras para 2013

El viernes pasado comenzó a enviar a las empresas un documento en el que deben informar sus planes; los ejecutivos destacaron los "buenos tratos" del equipo del viceministro.

l viceministro de Economía, Axel Kicillof, comenzó a desplegar desde el viernes pasado una de las jugadas más ambiciosas desde que tomó el liderazgo de la política energética: sus asistentes empezaron a enviar a las petroleras un documento Excel donde piden una enorme y precisa cantidad de información con respecto a las previsiones del negocio, principalmente para este año y el próximo.

Los datos que se informen serán el esqueleto de la planificación del sector que espera poner en marcha el viceministro en 2013, una potestad que obtuvo a partir del polémico decreto 1277, de fines de julio. Esa norma, que dio origen a todo un nuevo marco regulatorio para el sector, contempla la fijación de precios e inversiones por parte del Gobierno. Y establece que las petroleras deberán presentar la información requerida a más tardar el próximo domingo 30.

En 23 solapas, el documento, al que tuvo acceso LA NACION, reclama información sobre reservas, exploración, producción, refinación y almacenaje de hidrocarburos. Pero pone el foco en las inversiones petroleras de cara al año próximo, el principal interés del viceministro, que desde su llegada al Gobierno se mostró preocupado por revertir la caída persistente en la oferta local de petróleo y gas. Ese ítem genera una sangría en la balanza comercial y es uno de los principales responsables de la salida de divisas para cubrir la factura de importación.

El archivo pide completar la inversión prevista de enero a diciembre de 2013 en exploración y producción de hidrocarburos, con una columna específica para cada yacimiento. Y detallar la cantidad de datos sísmicos a adquirir, quién será el proveedor y cuál es su origen; la cantidad de pozos exploratorios que se prevén perforar y cuántos equipos de perforación sumará la empresa al actual parque, ya sea por alquiler o por compra.

La confección del Excel estuvo a la medida de la fiebre cambiaria. Debe ser completado en "pesos argentinos", dado que "los datos en dólares son opcionales". Además, reclama precisiones con respecto al tipo de cambio empleado.

El documento repite el pedido, pero adaptado a las características de cada caso, para las inversiones previstas en refinación, así como también en almacenaje.

Kicillof reservó el último punto para que las empresas aclaren su "plan económico de inversión", que integra "los flujos de todos los proyectos informados".

Lo deben hacer sobre la base de sus "supuestos" de precio del barril de crudo en su variedad WTI, el precio esperado para el mercado interno y el tipo de cambio del peso en comparación con el dólar. Eso le servirá al viceministro de parámetro, dado que será la comisión que él preside (también la integran el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el de Energía, Daniel Cameron) la que fije los valores del barril y de las naftas.

Buenos modales

El pedido de información -similar al que envió a compañías eléctricas semanas atrás- es una muestra más de los nuevos vientos que soplan en la planificación de la política energética. El pedido de información partió de la oficina de Patricia Charbay, mano derecha de Kicillof en el ministerio, que lo preparó sobre la base de criterios muy distintos a los que hasta ahora utilizaban Roberto Baratta, el coordinador del Ministerio de Planificación y hombre de confianza del jefe de esa cartera, Julio De Vido, o el propio Moreno, que hasta la llegada de Kicillof estaba desvelado por los costos de las petroleras.

Un empresario que pidió reserva de su nombre describió los términos de la conversación telefónica que mantuvo el viernes con una de las asistentes de Kicillof. Si bien no había recibido el pedido hasta ese momento, reconoció que lo trataron en términos cordiales, "nada que ver con Moreno".

Hay también diferencias de confección. El pedido de información sobre costos que realizó el jefe de Comercio Interior a mediados de agosto estaba compuesto por unas siete páginas impresas sin grandes precisiones técnicas ni un ordenamiento muy claro. Kicillof justificó ese pedido, pero hasta ahora mostró una metodología distinta. En comparación, los empresarios apuntan que los pedidos del viceministro son más precisos, ordenados y fáciles de resolver, pese a la enorme cantidad de información que requiere.

El documento pone en evidencia la autonomía del economista, que prefiere recopilar datos por su cuenta aunque parte de la información requerida ya está en manos de la Secretaría de Energía.

Finalmente, los funcionarios que responden a Kicillof parecen no ser reacios a enviar cosas por escrito.

El envío de documentos digitales le valió al viceministro un nuevo apodo: en el sector energético ya no lo llaman Axel, sino que lo apodan "Excel".

El método Axel

 El equipo de Kicillof quiere sistematizar las cifras del petróleo
Exploración y producción
El archivo enviado pide precisiones sobre sísmica 2D y 3D, gravimetría y magnetometría, perforación de pozos, adición de equipos, reparación, abandono y conversión de pozos, equipos de laboratorio y origen de los proveedores
. Refinación
Para los productores de combustibles, pregunta sobre la materia prima, el tipo y la cantidad de producto obtenido y la calidad del petróleo empleado
. Inversiones
Pide un detalle preciso de los montos a desembolsar en búsqueda de crudo y gas por cuenca, provincia, permiso de exploración, tipo de recurso (convencional o no)
. Plan económico
Pide a las empresas el detalle de sus previsiones en materia de ganancias, impuestos, costos, créditos y el precio del petróleo supuesto. Las expresiones en dólares son opcionales.
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28 de mayo de 2018 | 05:42
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