Recibidores con personalidad: decorá la entrada a tu casa

En esta nota te mostramos cuatro opciones para ambientar el ingreso a tu casa. Tu recibidor ya no te dará más dolores de cabeza y vas a acertar al decorarlo. Con un plus de color, unido a un pasillo, sereno y elegante, sencillo y práctico... ¿Te faltan metros, luz, espacios para guardar..? Tomá nota de estas ideas y adaptá la que más te sirva y guste.

Con un plus de color

Un cuadro de gran formato en la pared cobra, en este espacio, un gran protagonismo ya que sin recargar aporta carácter y crea contraste con el suelo, las paredes y la puerta en color blanco. A tono y con el mismo objetivo se colocaron en el suelo tres alegres alfombras circulares. Las alfombras protegen el suelo y, al no cubrir todo el ancho del recibidor, hacen que parezca más amplio. 

Muebles que ganan espacio

Para que la apertura de la puerta no se convierta en un obstáculo, se colocaron en línea el perchero y la cajonera, que aporta el sitio necesario para guardar. Sobre ella, espejo y lámpara.

Unido al pasillo

Cuando el recibidor comparte espacio, el truco para lograr un ambiente más independiente es delimitarlo visualmente a través del mobiliario. Con la idea de no interrumpir el paso, aquí se adosó a la pared un ligero mueble de metal y cristal, y un espejo de nueve piezas. La lámpara, en blanco. Colocá un espejo y multiplicarás la luz natural del recibidor. Si además es tan original como éste, crearás un espacio con mucha personalidad.

Sereno y elegante

Esto se consiguió pintando las paredes en dos tonalidades: un luminoso blanco en combinación con uno más frío, el azul plomo. Los cuadros en blanco y negro, decoran la pared del pasillo sin restar protagonismo a la zona del recibidor. Los complementos, en blanco y magenta.

Con personalidad

Elegí complementos y muebles de estilo muy definido, que impriman carácter. La clave para crear este ambiente romántico  fue la mezcla de  tonalidades ocres y grises con un elegante papel de flores  y piezas de estilo clásico. Sobre la mesa, una lámpara. Para crear contraste y aportar un toque de alegría, se cubrió la pared con un llamativo papel de flores.

Pocas piezas, mucho juego

Con el objetivo de no recargar la zona de la escalera y evitar que los peldaños supongan un obstáculo, se situó aquí un banco para descalzarse. Además, para aprovechar el espacio de la pared se colocó un práctico y decorativo perchero con estante y ganchos.

Ligero y práctico

Jugar con dos tonos diferentes en las paredes y rayas en las alfombras da profundidad a este espacio, muy bien aprovechado con muebles para almacenar. En la pared del frente, vestida con un papel, se colocó un baúl que sirve de repisa. Una solución ideal para recibidores de pocos metros, ya que no resta espacio. Si lo que te interesa es aligerar el espacio y contar con capacidad de almacenaje, colocá un mueble suspendido.

Paredes bien aprovechadas

El mueble suspendido se adapta perfectamente al espacio disponible junto a la puerta de la cocina y resulta muy cómodo para guardar. Además, la pared de mayor anchura se utiliza para situar el perchero, ideal para colocar los abrigos.
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17 de agosto de 2018 | 12:36
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