La insuficiencia cardíaca, un mal que crecerá en este siglo

El cuadro en el que el corazón no puede bombear suficiente sangre a todo el cuerpo preocupa a los expertos argentinos.

Ya no sorprende saber que las enfermedades del corazón representan la principal causa de muerte por Enfermedades No Transmisibles (ENT) con el 48% de fallecimientos en todo el mundo, además de ser la asesina número uno en la mayoría de los países del mundo y de discapacidad también.

Y uno de los principales problemas en crecimiento que detectan los expertos durante los últimos años es la insuficiencia cardíaca (IC), un cuadro donde el corazón no puede bombear suficiente sangre a todo el cuerpo.

Según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos, la insuficiencia cardiaca no significa que el corazón se ha detenido o está por dejar de funcionar. Indica que el corazón no puede bombear la sangre de la manera que debería hacerlo. Es generalmente un proceso crónico y es posible no tener síntomas durante muchos años.

La doctora, Mirta Diez, jefa del Servicio de Insuficiencia Cardíaca del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), explicó a LA NACION que esta enfermedad es un síndrome clínico en el cual una alteración estructural o funcional del corazón lleva a la incapacidad del corazón para enviar la cantidad de oxigeno que necesitan los órganos para su metabolismo.

"Se caracteriza por síntomas de falta de aire, deterioro de la capacidad de ejercicio y signos de retención de líquido como edemas y congestión hepática. Las causas más frecuentes son la enfermedad coronaria (infarto), la hipertensión arterial, las formas idiopáticas, las secundarias a enfermedades valvulares o malformaciones cardíacas de nacimiento", indicó la experta.

Respecto a las estadísticas en la Argentina y en el mundo, la doctora explicó: "Su prevalencia está en aumento porque la población envejece y su frecuencia aumenta en cada década de la vida, porque mayor número de pacientes sobreviven al infarto, al mejorar los cuidados del mismo con la revascularización precoz, y a las enfermedades congénitas y a las cirugías cardíacas, estos pacientes tienen posibilidad de desarrollar una IC. También la mejor sobrevida de la IC con los tratamientos actuales hace que mayor número de pacientes viva y aumente la prevalencia de las enfermedades.

En los últimos veinte años las enfermedades cardiovasculares han sido la primera causa de defunción en nuestro país, observándose una consistente reducción de la tasa de mortalidad por dichas entidades 29%. Dentro de ellas la insuficiencia cardíaca es el síndrome más prevalente (31%), seguido por la enfermedad cerebrovascular (23%). La incidencia anual de la IC en la Argentina y los países de la región es aproximadamente de 300 cada 100.000 habitantes.

Diez, explicó que la IC es una enfermedad en aumento, que constituye la primera causa de internación en mayores de 65 años y que será una pandemia en este siglo. En nuestro país, la tasa de mortalidad por IC se mantuvo desde hace 20 años por encima de otras enfermedades como la coronaria y la cerebrovascular. Con los avances en el tratamiento, la misma desciende, con un promedio de cambio anual de porcentaje de 3,3%. En los estadios avanzados, las internaciones son frecuentes y generan un alto impacto en la calidad de vida.

¿Por qué se produce la IC?

"Las causas de la IC se deben a varias enfermedades que dañan al músculo cardíaco como la enfermedad coronaria, el infarto, las miocardiopatías dilatadas idiopáticas o familiares, la hipertensión arterial mal controlada, los defectos cardíacos presentes al nacer, la diabetes, algunas drogas usadas para tratar el cáncer, etc", añadió la especialista, que detalló los dos tipos de IC existentes son la disfunción sistólica que ocurre cuando el corazón no se contrae con suficiente fuerza y la disfunción diastólica cuando el músculo cardíaco no se relaja adecuadamente o es rígido.

"La fracción de eyección es el parámetro utilizado para definir el nivel de disfunción ventricular. Es importante conocer la función ventricular ya que los tratamientos son diferentes según la disfunción cardíaca predominante", completó.

Algunos pacientes no presentan síntomas y otros tienen síntomas de diferente gravedad según el estadío de la insuficiencia cardíaca. Los mismos incluyen falta de aire en el ejercicio o en reposo, edemas en las piernas, fatigabilidad, palpitaciones, pérdida de apetito.

La IC fue clasificada en cuatro estadíos según la severidad de los síntomas. Cada etapa de la enfermedad tiene recomendaciones y tratamientos específicos. El pronóstico a largo plazo dependerá de cuan afectado esté la función del corazón, de la gravedad de los síntomas, de la buena adherencia al tratamiento y de cuan frecuente se presenten los episodios de descompensación. En los estadíos avanzados se dispone de opciones quirúrgicas como trasplante cardíaco y dispositivos de asistencia ventricular.
Arritmias peligrosas

Los pacientes con IC tienen riesgo de sufrir arritmias que comprometen su vida. Un 30% aproximadamente de los pacientes con IC tienen fibrilación auricular. Ambas patologías comparten factores de riesgo como la hipertensión arterial, la enfermedad coronaria, la edad añosa.

Las personas que la padecen deben realizar controles médicos periódicos, cumplir con una dieta pobre en sal, realizar actividad física reglada y tomar los medicamentos indicados por su médico.

En el Estudio estadounidense SOLVD (Studies of Left Ventricular Dysfunction) el 30% de los pacientes asintomáticos con una fracción de eyección menor al 35% desarrollaron insuficiencia cardíaca clínica en un período de seguimiento de tres años.

Por otra parte, muy probablemente la mitad de los pacientes diagnosticados con insuficiencia cardíaca clínica fallecerá en los próximos cuatro años mientras que el 50% con insuficiencia cardíaca avanzada lo hará en el transcurso del primer año.

Fuente: lanacion.com.ar

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14 de agosto de 2018 | 20:19
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