Ex Botnia  complica las relaciones con Uruguay                   

Argentina y Uruguay volvieron a trenzarse en posiciones encontradas, esta vez en torno a la pastera UPM, ex Botnia. Lo increíble del caso es que, en abril de 2010, la Corte Internacional de Justicia, en La Haya, había puesto fin a u n largo y costoso conflicto bilateral , que atravesó a la sociedades. Y después, Cristina Kirchner y José Mujica, coronaron un pacto político, que poco se cumple. La Cancillería argentina afirmó que la pastera, incumplía con sus límites de producción.

Ayer, la Cancillería argentina afirmó que la pastera, de origen finlandés, incumplía con sus límites de producción, generando excesos, y que ello “ignora o infringe” lo estipulado por el binacional Estatuto del Río Uruguay –que regula el uso y la navegación del curso de agua– y lo “ordenado por la Corte Internacional de Justicia”. El fallo de La Haya consideró que la pastera no contaminaba –y por lo tanto no concedió al pedido argentino de relocalizarla– pero al mismo tiempo ordenó supervisiones conjuntas periódicas.

El ministerio que conduce Héctor Timerman emitió su largo texto con la postura local, tras la sorpresiva comunicación que surgió en Montevideo el martes y se venía cocinando desde el fin de semana. La delegación uruguaya ante la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU ) reclamó a la Argentina que publicara de manera “completa e inmediata” los resultados del monitoreo ambiental conjunto a la pastera, que se levanta en Fray Bentos, frente a la entrerriana ciudad de Gualeguyachú, cuyos habitantes protagonizaron aquellos cortes del puente fronterizo entre uno y otro país en protesta contra la planta.

Fueron Mujica y Cristina los que para supuestamente dar transparencia a lo que provoca UPM y a su fumata de paz acordaron la confirmación de un comitié científico binacional aue entrara 12 veces por ño a la planta. Ni los resultados ni la cantidad de visitas a la planta fueron informados jamás. Y hubo varias renuncias de científicos tanto en Buenos Aires como en Montevideo. A su vez, un ex embajador, que en su momento estuvo muy ligado al conflicto diplomático aseguró a este diario, que Argentina no quería dar a conocer los resultados porque lo que en realidad “contamina y hace daño es el Parque Industrial de Gualeguaychú” . La versión no se ha podido confirmar.

Otras fuentes en Montevideo dijeron ayer que los dos gobiernos “no” se habían puesto de acuerdo en cómo evaluar la temperatura a la que se vierten los efluentes.

Hace semanas, cuando la escalada por los desentendimientos por las obras del canal Martín García, del Río de la Plata, estaban en llamas –estos siguen y el proceso de licitación para las obras de mantenimiento y profundización del mismo– el canciller Timerman hizo saber a través de un diario oficialista que había enviado una queja a Mujica porque a su entender la planta estaba sobreproduciendo. En el comunicado de ayer, la Cancillería explicitó que en dos oportunidades se había superado el millón de toneladas anuales.

Un comunicado de los uruguayos sostuvo que los informes elaborados al momento habían concluido que “el comportamiento medio ambiental de la planta se ajusta a los parámetros previstos para su funcionamiento”.

Fuente: clarin.com
Opiniones (0)
22 de junio de 2018 | 21:47
1
ERROR
22 de junio de 2018 | 21:47
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"