General Motors cerró ocho fábricas en Brasil

Suspendió la producción en un complejo industrial cerca de San Pablo, hasta conseguir un acuerdo con los sindicatos, que se oponen a 1.500 despidos por el cierre de una planta.GM Brasil, en una misiva, justificó la decisión en que desea "proteger la integridad física de los colaboradores" y evitar actos de vandalismo mientras negocia con el sindicato de los metalúrgicos de Sao José dos Campos. 1.500  trabajadores quedarán sin trabajo


La seguridad en los alrededores del complejo Sao José dos Campos, a 100 kilómetros de San Pablo, fue reforzada en la madrugada del martes. Se les impidió el ingreso a los empleados y se les comunicó que hasta tanto no haya novedades, tendrán licencia remunerada, reportó Folha.
 
 GM Brasil, en una misiva, justificó la decisión en que desea "proteger la integridad física de los colaboradores" y evitar actos de vandalismo mientras negocia con el sindicato de los metalúrgicos de Sao José dos Campos.
 
De los 7.500 empleados que no pudieron ingresar a la fábrica, 1.500 corren el riesgo de perder sus trabajos en caso de que la empresa concrete su anuncio de desactivar la unidad de montaje de los modelos Corsa Hatchback, Meriva, Zafira y Classic.
 
Además del parque industrial de Sao José dos Campos, General Motors, instalada desde hace 87 años en el país sudamericano, cuenta con otros dos complejos: el de Sao Caetano do Sul, estado de San Pablo, y el Gravataí, en Río Grande do Sul. Posee además, fábricas en Mogi das Cruzes, Sorocaba y Indaiatuba, todas en San Pablo.
 
Para las próximas horas está prevista una reunión tripartita en la que representantes de la empresa, del sindicato de los metalúrgicos y del funcionarios del gobierno de Dilma Rousseff analizarán la situación y tratarán de destrabar el conflicto.  
 
Según informó la versión online de la revista Exame, la incertidumbre en torno al futuro de la empresa comenzó en junio pasado, cuando se anunció la intención de paralizar algunas unidades de montaje y la dirección de la firma promovió unplan de despidos voluntarios al que adhirieron unos 356 trabajadores.
 
El sindicato condenó la decisión y aseguró que la actitud de la empresa "aumenta la inseguridad entre los trabajadores" ante el temor de que ocurran despidos masivos. Los representantes de los obreros afirman que los eventuales 1.500 despidos constituyen un incumplimiento por parte de la empresa de un acuerdo firmado por las montadoras con el gobierno federal, en el cual se prevé la reducción del Impuestos sobre Productos Industrializados (IPI) a cambio de mantener las fuentes de trabajo.
 
"Estamos ante una multinacional que tomó una decisión política. La unidad de Sao José dos Campos es una de las más lucrativas del mundo", dijo José Maria de Almeida, coordinador nacional de la Central Sindical Popular (CSP-Conlutas).
 
 


Fuente: DPA
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21 de agosto de 2018 | 16:51
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