Martínez era para los represores un agente “leal y útil”

Entre 1981 y 1984 operó para la Inteligencia de Campo de Mayo. Allí había un centro clandestino de detención. El lunes 16, en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada, la Presidenta recibió a un grupo de 50 sindicalistas cercanos al oficialismo y opositores a la conducción de Hugo Moyano en la CGT. A la derecha de Cristina Fernández de Kirchner, estaba sentado Gerardo Martínez , titular de la UOCRA. Durante la dictadura, se lo conocía con el seudónimo de “Gabriel Antonio Mansilla”.

Martínez actuó como agente secreto del Destacamento 201 de Inteligencia de Campo de Mayo , según su foja de servicios, que se publica por primera vez, en la que se lo califica como “agente leal y útil” (ver Una foja ...). En julio del año pasado, Martínez había sido denunciado en el juzgado federal del juez Ariel Lijo como agente del Batallón de Inteligencia 601 por el sindicato de la construcción SITRAIC y organismos de derechos humanos (APDH, AEDD, APEL, entre otros).

La Secretaría de Derechos Humanos admitió que Gerardo Alberto Martínez (DNI 11.934.882) figuraba en el listado del Personal Civil de Inteligencia (PCI) del Batallón 601 , aunque informaba que había actuado entre marzo de 1982 y diciembre de 1983. El 3 de julio, en declaraciones a radio Mitre , Martínez dijo que había sido convocado por los militares para la reconstrucción de las islas Malvinas una vez que las Fuerzas Armadas dominaran el territorio, pero que él no tuvo “nada que ver con la dictadura, ni había firmado nada”.

Ambas informaciones están desmentidas en su legajo microfilmado, archivado en el Departamento de Personal de la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor del Ejército.

Según la revisión de las fojas, Martínez es presentado en julio de 1981 en el Destacamento de Inteligencia 201, con asiento en la guarnición de Campo de Mayo, y comienza a actuar en octubre de 1981 , mes en el que cobra su primer sueldo. Para entonces no había ningún plan para reconquistar las islas. Además, Martínez jura (y firma) servir con “lealtad y fidelidad” al organismo militar (ver abajo) .

El Destacamento 201 al que sirvió Martínez dependía del Comando de Institutos Militares. Durante la dictadura sus jefes fueron los generales Riveros, Montes, Nicolaides y Bignone.

 El Comando tenía el control operacional sobre la “Zona 4”, que comprendía los partidos de Escobar, General Sarmiento, General San Martín, Pilar, Tigre, Tres de Febrero, Vicente López y San Fernando (de donde era oriundo Martínez).

El Comando de Institutos Militares remitía información al Batallón de Inteligencia 601, adonde también reportaban las “comunidades informativas”, del personal militar, policial, gendarmería, prefectura, delegaciones de la SIDE y el personal civil de inteligencia. A partir de esa información, actuaban los distintos “grupos de tareas”. Muchos militares y civiles que prestaron servicios en el Destacamento de Inteligencia 201, también lo hicieron en el Batallón 601 , como era el caso del PCI Gerardo Martínez.

El titular de la UOCRA ingresó a la inteligencia militar a los 25 años, con el seudónimo de “Mansilla Gabriel Antonio”.

Su especialidad fue “Agente de Reunión en el ámbito Gremial”.

Su destino era el SAEIC, Sección de Actividades Especiales de Inteligencia y Contrainteligencia. Martínez ingresó como agente secreto (“C3) a “horario completo”. En algunos casos, los agentes participaban de los operativos para garantizar su efectividad.

 Recibían una remuneración complementaria por “actividad riesgosa ”.

El juramento por “fidelidad y lealtad” con el órgano de la inteligencia militar Martínez lo efectúa en enero de 1982 con el mayor Alfredo Filippelli, 2do jefe del Destacamento 201, en Campo de Mayo. En 1983, el jefe del SAEIC, el capitán Raúl Fernando Delaico , lo recomienda para el ascenso por su tarea entre 1982 y 1983.

En el Destacamento 201 impartían cursos de “Perfeccionamiento para auxiliar de inteligencia” para capacitar al personal en procedimientos especiales para la “obtención de información”. La justicia trata ahora de determinar si Martínez formó parte de esos cursos de “Interrogadores”.

 En la causa de la “Contraofensiva montonera”, Lijo condenó al agente Julio Héctor Simón (“El Turco Simón”) a 23 años de prisión. Simón tenía la categoría “In 14, cuadro C-3”, la misma jerarquía que detentaba Martínez.

En su última reunión con los gremialistas, quizá sin los antecedentes durante la dictadura del jefe de la UOCRA, la Presidenta puso a Martínez en primer plano, a su derecha. O quizá, aún en conocimiento de ellos, les restó importancia, y lo considera un hombre útil para la coyuntura gremial.

Fuente: clarin.com
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20 de agosto de 2018 | 02:26
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