Cristina, atenta al clima de protestas

La Presidente CFK preocupada, piensa medidas para distender el humor social

Después de largas discusiones en Olivos, la presidenta Cristina Kirchner y su entorno íntimo diseñaron y ejecutan un plan para desactivar el malestar social y evitar distintos tipos de protesta simultáneas, de los que la Casa Rosada comenzó a tomar nota por temor al deterioro del clima político y de la imagen del Gobierno.

El retiro del pliego del cuestionado Daniel Reposo para que fuera aprobado en el Senado como procurador general de la Nación fue el último gesto para descomprimir el cacerolazo de anteayer, confiaron a La Nacion en Balcarce 50.

El Gobierno quiere evitar ahora que los cacerolazos se sumen a los paros sorpresivos de los camioneros de Hugo Moyano, a los piquetes y marchas de la CTA, y a la huelga rural que comenzó en Buenos Aires y se nacionalizó.

La política no ayuda. El titular de la CGT, Hugo Moyano, respaldó a la CTA. Su hijo, Pablo Moyano, dijo que votaría a Daniel Scioli si se postulara para presidente en 2015, y Scioli lo invitó a jugar mañana al fútbol en su quinta, La Ñata.

Para la semana próxima, Cristina Kirchner quiere recuperar el centro de la escena: ordenó entonces iniciar el debate de la ley de reforma del Código Civil, que ayer envió al Congreso, y poner de relieve su agenda internacional.

El miércoles próximo, partirá hacia Nueva York, donde participará de la reunión del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas. Pronunciará una fuerte defensa de la soberanía nacional sobre las islas Malvinas.

Desde allí volará el domingo próximo hacia Los Cabos, México, donde participará de la Cumbre del G-20. Procurará retomar el protagonismo con fuertes críticas al ajuste en Europa para superar la crisis financiera. "Con esto buscará retomar el control de la agenda para superar el mal humor social incipiente", confió a La Nacion un alto funcionario del Gobierno.

Reposo tenía anteayer su suerte echada porque le faltaban votos en el Senado para ser confirmado como procurador. Pero el Gobierno dejó pasar todo el día y precipitó el anuncio del retiro de su postulación a las apuradas a las 23. El objetivo fue descomprimir la tensión social por el cacerolazo de esas horas, según admitieron ayer a La Nacion altos funcionarios oficiales.

"El mal humor social caló hondo en el Gobierno, y la realidad es que no teníamos los votos", aceptó un altísimo funcionario. La principal recomendación que escuchó Cristina Kirchner fue la de Carlos Zannini, secretario de Legal y Técnica. Hoy es el principal asesor político de la Presidenta. "El es el que piensa políticamente. Son Zannini y ella", dicen en el entorno presidencial. "Y Zannini recomendó no desgastarse más por Reposo", agregó.

Por la caída en su imagen en las encuestas, la Presidenta buscó en los últimos diez días diferentes medidas para reconciliarse con los sectores medios de la sociedad.

Trasladó la cuestionada Secretaría de Transporte al Ministerio del Interior. La sacó del área del desgastado ministro de Planificación, Julio De Vido. Previamente había quitado la concesión de la línea Sarmiento a TBA, del Grupo Cirigliano, cuyo titular, Claudio Cirigliano, luego fue detenido.

Tras la presión social por la prohibición a comprar dólares, Cristina anunció que pasará su plazo fijo en esa moneda a pesos y ordenó en público a sus ministros que la imitaran, además del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y al senador Aníbal Fernández, que provocó furia social cuando dijo que iba a hacer lo que se le "antoja" con sus dólares.

Otro gesto hacia la gente. El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, se reunió ayer Mauricio Macri y con Scioli, dos adversarios políticos, para dialogar sobre transportes.

 "APOYARÍAMOS A SCIOLI"

El moyanismo anticipó ayer que apoyaría en 2015 una eventual candidatura presidencial del gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli.

"Moyano en principio es peronista. Estuvo con Néstor [Kirchner], estuvo con Cristina [Kirchner]. Y ya Scioli dijo hace un par de meses que puede ser candidato. Si en 2015 el compañero Scioli es candidato, seguramente estaremos apoyando y trabajando para él", reconoció ayer a Radio 10 Pablo Moyano, el hijo del líder de la CGT.

Scioli, en tanto, pidió ayer al sindicato de camioneros que desista de llamar a protestas que compliquen el transporte, como las que anunció el día anterior Pablo Moyano, secretario general adjunto del gremio.

"Es un momento de colaborar, de no confrontar. Hacen falta prudencia y responsabilidad de cara a la agenda económica y social que tenemos por delante", dijo, en un intento de mostrarse casi como mediador entre dos sectores que parecen haber roto los puentes de diálogo.

Scioli lo dijo, además, el día en que trascendió que había invitado a Pablo Moyano a jugar un partido de fútbol en su quinta de Tigre. También asistirá Hugo, según anticipó anoche su hijo

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26 de mayo de 2018 | 09:17
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