Tras el balotaje Hollande es el nuevo presidente de Francia

Con una elevada participación, de más del 72 por ciento, los franceses definieron al socialista como su presidente por los próximos cinco años. Se impuso al actual mandatario, Nicolás Sarkozy. Los primeros resultados dan un 51,90% para Hollande y un 48,10% para el actual mandatario


Con una importante participación, millones de franceses acudieron a las urnas para elegir a su próximo presidente. Con una elevada participación, de más del 72 por ciento, los franceses definieron al socialista como su presidente por los próximos cinco años. Se impuso al actual mandatario, Nicolás Sarkozy. Los primeros resultados dan un 51,90% para Hollande y un 48,10% para el actual mandatario.


A pesar de la lluvia, la participación de los votantes registraba un alza con respecto a la primera vuelta. Según cifras oficiales,  por la tarde el flujo de electores era  superior al 70 %.


Hollande votó en Tulle, en su región natal de Correze (centro). Demoró en ingresar al centro de votación, ya que cientos de seguidores se acercaron a saludarlo y él charlo unos segundos con ellos.


Por su parte, el presidente Sarkozy votó poco antes del mediodía (hora francesa) en una escuela del distrito 15 de París. Lo hizo acompañado por su mujer, la ex modelo y cantante Carla Bruni.


Ni Sarkozy ni Hollande hicieron declaraciones a la prensa luego de votar. Ahora, aguardarán los resultados acompañados de sus familiares y colaboradores.


La elección francesa se sigue con gran interés en toda Europa. Su resultado influirá en el resto de los países de la zona euro, ya que -de concretarse- la victoria de Hollande supondría una alternativa a la política de ajuste y austeridad para enfrentar a la crisis económica impulsada por la Jefa del Estado alemán, la Canciller Angela Merkel, y el propio Sarkozy.


Los franceses eligen entre dos modelos de país, en un contexto de alto desempleo, deúda pública  en aumento y caída del poder.
 
La campaña de  Sarkozy hizo foco en un discurso antiinmigrante y agitando la idea de que, si él no gana, Francia seguirá el rumbo de países como Grecia o España. Por ello, en la segunda vuelta apostó por captar a los electores del xenófobo Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen. Su derechización en la última semana fue tan marcada que llegó a incomodar a los miembros de su propio partido, la Unión por un Movimiento Popular (UMP).
 
En tanto, Holande llamó a la unidad, a la reconciliación de los franceses y a un pacto de crecimiento europeo y no solo de estabilidad. Consiguió paso a paso el apoyo de toda la izquierda, más el del ex gaullista presidente Jacques Chirac y el de su ex ministro de Educación, el centrista François Bayrou, que reaccionaron ante la violencia del discurso sarkozista.


La suerte de ambos candidatos está en manos de los 6, 2 millones deelectores del Frente Nacional, que obtuvieron un 18 por ciento de votos en la primera vuelta del pasado 22 de abril. Tanto el voto de los simpatizantes de esta agrupación como la tasa de abstención serán fundamentales a la hora de los resultados.


Si los lepenistas votan masivamente a Sarkozy junto a los electores del MODEM de Bayrou, el presidente candidato tiene una chance. Las encuestas aseguran que el 60 por ciento de ellos votará a su favor.

Fuente: clarin.com
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26 de mayo de 2018 | 07:48
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