Dolor y reclamo a dos meses de la tragedia de Once

Familiares de las víctimas recorrieron partes de la ciudad para repartir crespones negros

"Con mi hermano, mi protector, se fue una parte de mi vida. Hoy duermo todas las noches con mi cuñada, que no quiere estar sola en su cuarto. Ahora, la cama le queda grande." Con profundo dolor y un manojo de crespones negros en la mano, Marisol Frumento se preparaba ayer para recorrer las calles porteñas y entregar a quienes pasaban por allí ese "lazo de luto" en memoria de las 51 víctimas de la tragedia de Once , entre ellos Leonel, su hermano de 29 años, y papá de Nayib, una beba de tan sólo un año y medio.

Al igual que Marisol, más de 200 familiares y amigos de las víctimas del accidente ferroviario del 22 de febrero último, se reunieron durante el mediodía de ayer en la estación de trenes de Once "en reclamo de justicia" y "para mantener viva la memoria de los fallecidos", a dos meses de la tragedia.

En las últimas horas, se conocieron versiones judiciales que indican que aquella mañana de febrero, el tren recorrió sus 39 segundos finales antes de la tragedia completamente fuera de control . Según esta información, la locomotora habría salido del control del maquinista, ya que, según habrían determinado los peritos judiciales, en el tramo final no volvieron a accionarse los frenos del tren, por razones que se intentan establecer. De haber sido accionados, el tren podría haber sido detenido 50 metros antes de llegar a la cabecera, donde ocurrió el desastre que les costó la vida a 51 personas.

En tanto, ayer, los familiares y amigos de las víctimas volvieron a pedir avances en la investigación. Vestidos con remeras estampadas con la foto y el nombre de los 51 pasajeros fallecidos, se distribuyeron en varios automóviles para entregar los lazos negros en distintos puntos porteños, como el Obelisco, el Planetario, Plaza de Mayo, los parques Lezama y San Pedro Telmo y La Rural, donde se realiza la Feria del Libro. Antes de la recorrida, ofrecieron un prolongado aplauso simbólico frente al santuario de Once, que se construyó en los molinetes del andén número 2.

Mientras algunos familiares manifestaron su confianza en que habrá justicia, otros manifestaron su temor a que "la causa quede en la nada". Sin embargo, a la hora de expresar cómo se desarrollan sus vidas desde aquel trágico 22 de febrero, un sentimiento de dolor y de vacío inimaginable se repetía en cada testimonio.

"Tengo un terrible nudo en la garganta, pero vengo igual porque a mi hija la adoraba. Por suerte, otros familiares que se quedaban en su casa llorando van juntando fuerzas y se suman de a poco", señaló José "Pepe" Pontiroli, de San Antonio de Padua, y papá de Tatiana, víctima de 24 años. "Esperemos que la muerte de mi hija no quede en la nada, y que los culpables paguen el dolor que tenemos hoy día", agregó con los ojos brillosos, mientras llevaba en su remera y en una bandera la foto de su hija, una diseñadora de indumentaria que estaba estudiando para recibirse de maestra jardinera.

En tanto, Paolo Menghini, papá de Lucas, el joven de 20 años cuyo cuerpo fue encontrado dos días después de la tragedia entre el tercer y cuarto vagón del tren, señaló a LA NACION que la propuesta de ayer incluía presentarse en las canchas de fútbol, pero que el petitorio entregado al Comité Ejecutivo de la AFA fue denegado el pasado miércoles. "Nunca tuvimos una explicación oficial; sólo un off de record de que habiendo hecho un minuto de silencio en partidos anteriores el homenaje estaba cumplido. Eso nos dolió muchísimo, porque no sabíamos que los homenajes tenían un cupo", dijo con bronca.

A su vez, señaló que todos los familiares aguardan conocer la semana próxima los resultados finales de las pericias, y agregó que se trabaja en diferentes propuestas sobre procedimientos ante emergencias y reconocimiento de cadáveres por accidentes.

"Tenemos en claro que las pericias darán que hubo una multiplicidad de actores que hicieron que la tragedia haya sido lo que fue", agregó.

Las responsabilidades por el hecho apuntan a funcionarios del Gobierno, a directivos de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA) y al motorman de la formación. El juez federal Claudio Bonadio citó a indagatoria a 30 personas, entre ellas los ex secretarios de Transporte Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime; los hermanos Sergio, Antonio y Roque Cirigliano, dueños de TBA, y el motorman Marcos Antonio Córdoba.


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27 de mayo de 2018 | 06:10
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