Una región de Chile pide ser "adoptada" por la Argentina

Puerto Aysén, en la Patagonia chilena, se queja del creciente aislamiento de la zona

Un complejo conflicto amenaza con radicalizarse en la región de Aysén, en la Patagonia chilena -a la altura de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, del lado argentino-, tras una semana de movilizaciones y protestas por demandas sociales y económicas en la zona.

Durante una marcha de unas 2000 personas en Puerto Aysén, unos 1600 kilómetros al sur de Santiago, algunos de los manifestantes mostraron peculiares carteles que grafican el amplio malestar que existe con el gobierno del presidente Sebastián Piñera, que ayer volvió de sus vacaciones.

"Argentina, adóptanos" y "Aysén también es Chile", pudo leerse en los carteles, en una clara demostración de la orfandad administrativa y económica a la cual se siente relegada la población del sur chileno.

Los habitantes de Aysén, una de las zonas menos pobladas del país, con apenas 75.000 habitantes, se quejan de los altos precios de la nafta (US$ 2,3 el litro), los bajos sueldos, el exponencial aislamiento que afecta a la zona y la polémica nueva ley de pesca, que establece cuotas de captura más bajas.

Promovidos por el Movimiento Social por la Región de Aysén, una organización integrada por pescadores, sindicalistas, taxistas, estudiantes, indígenas y presidido por la propia alcaldesa de Puerto Aysén, Marisol Martínez, los manifestantes ya han bloqueado el aeropuerto y las principales rutas de acceso. Las exigencias inmediatas apuntan a la visita del ministro de Hacienda, Felipe Larraín, y de su par de Energía, Rodrigo Alvarez.

La región está al borde del desabastecimiento, y largas colas, de más de 12 horas, son necesarias sólo para cargar unos cuantos litros de nafta. "Solamente dejaremos pasar autos medianos. Los vehículos de carga y los que vayan al aeropuerto no podrán hacerlo: no vamos a dejar que ningún camión traiga nafta a nuestra región", amenazó el dirigente Misael Ruiz.

"La piedra angular de este problema es el combustible", dijo a LA NACION el diputado opositor por la zona, René Alinco.

Ayer volvió a producirse un fuerte enfrentamiento entre los dirigentes locales y carabineros en la ciudad de Coyhaique, en tanto se mantienen tomadas las rutas hacia esa ciudad, Chacabuco y Balmaceda, por piquetes de camioneros. Ya el viernes había resultado herido un mecánico de 49 años, que perdió un ojo por un disparo de carabineros.

"Aysén es la región más cara de Chile para vivir; no sacamos nada al tener unos tremendos indicadores que no le están llegando a la gente", dijo el alcalde de Coyhaique, Omar Muñoz, aludiendo al notable crecimiento que ha mostrado la economía de la zona en los últimos años.

Por disposición del presidente, viajaron ayer a la zona los ministros de Salud, Jaime Mañalich, y de Transportes, Pedro Pablo Errázuriz, quienes según fuentes oficiales buscarán destrabar las exigencias más inmediatas referentes a sus áreas de acción. Para ello mantenían anoche una reunión con los líderes locales.

Pero la desilusión por el escaso peso político de los enviados de Piñera fue evidente. "La movilización sigue. Aquí tiene que venir gente que decida y el ministro de Hacienda es quien maneja las «lucas»", dijo a LA NACION el vocero del movimiento de Aysén, Iván Fuentes.

La decisión del gobierno también fue criticada por el propio oficialismo. "Hay fundamentos para que la gente esté inquieta y proponemos que viaje una autoridad más potente", deslizó el secretario general de la Unión Demócrata Independiente (UDI), el senador Víctor Pérez.

Falta de atención

Las preguntas a los interrogantes que plantea esta nueva explosión social parecen tener más de una respuesta. "La gente está clamando justicia. Toda la problemática que se plantea en el petitorio es el reflejo de una falta de atención del Estado", afirmó el obispo de Aysén, Luis Infanti.

El conflicto, que amenaza con escalar hasta límites insondables, ya ha hecho recordar a varios en el gobierno el alzamiento de la región austral de Magallanes, al sur de Aysén, el año pasado, luego de que la autoridad central intentara eliminar el subsidio que existe al gas en la zona.

Aquella vez, y en una situación de similares características, el diputado independiente Miodrag Marinovic escribió en su cuenta de Twitter un polémico comentario, tras el cual fue tratado de "antipatriota" en el Congreso: "Magallanes en paro. Firmes. ¡Dignos, chilenos! No nos ganarán. Y si no, ¡chéééé! ¡Nos vamos al otro lado del alambre! ¡Viva Chile!"..


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18 de agosto de 2018 | 01:44
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