En la playa, hombres en la pasarela

Muchos cambiaron la hamburguesa por la ensalada de hojas verdes; además pagan por terapias relajantes para cuidar la piel en verano

Los días en los que el verano era un momento para relajarse y liberarse a todos los excesos parecen haber llegado a su fin. Cada vez se ven más hombres que cambiaron el sándwich de milanesa por la ensalada de hojas verdes o abandonaron los churros por un jugo de frutas natural en la playa. Y no es que el mundo se volvió loco, sino que ahora cuidar la imagen está de moda, y la oferta en la playa se aggiornó a esta nueva tendencia.

De un tiempo a esta parte el menú de los paradores o restaurantes de playa cambió sensiblemente. Si bien las hamburguesas y las rabas siguen siendo las estrellas, cada vez ganan más protagonismo las opciones naturales. "Los hombres se están cuidando más. Nosotros agregamos a nuestra carta sándwiches gourmet y una línea de cocina naturista", comenta Víctor Arandía, uno de los responsables de la playa Claro Abracadabra.

Mano a mano con las mujeres

Una de las cosas que más sorprendió este verano, además de este giro hacia la gastronomía más "sana", es el empeño que ponen los hombres en el cuidado de la estética. Cremas, geles, lociones. Ellos preguntan, consultan y compran productos cosméticos, además pagan por terapias relajantes para cuidar la piel o masajes.

"A esta altura del año podemos decir que los tratamientos de fangoterapia y aguas termales los compran hombres y mujeres por igual", cuenta Miriam Bulacio, cosmetóloga de la empresa Nell Ross. "Incluso, muchos hombres vienen por su cuenta y después la convencen a la mujer para que venga a probar los productos", relata.

Hay un mayor cuidado de la piel, tanto en el uso de cremas humectantes y protectores solares. Los hombres perdieron el pudor de acercarse a los stands de cremas o de pedir servicios para el cuidado de su cutis.

Los masajes, también para ellos. Foto: LA NACION / Guadalupe Aizaga

No hay lugar del cuerpo que quede libre de algún tatuaje: en los brazos, piernas, vientre, cara y tobillos.. Además, este tipo de "accesorios" requieren un cuidado extra cuando se los expone al sol, lo que hace que se usen más cremas humectantes para mantener el color del dibujo como nuevo.

El culto del físico

El verano dejó de ser sinónimo de abandono de todas las rutinas para entregarse al sedentarismo en la playa. Ahora, el tiempo libre se mezcla con actividades físicas que no solo entretienen sino que también permiten no perder el ritmo que se alcanzó durante todo el año. "Yo vengo todas las mañanas, desde hace varios años, pero nunca vi tantas personas haciendo ejercicio en la rambla", cuenta Carlos, un marplatense que comparte la actividad física con otras 15 personas frente a Varese.

A toda hora se puede ver hombres de todas edades corriendo por la arena o sobre la rambla marplatense. Alvaro, un joven fornido con bermudas y un bronceado parejo, cuenta: "Uso una crema para el sol y otra post solar, cuando vuelvo a mi casa". Explica que se ocupa de su físico durante todo el año, no especialmente al momento de bajar a la playa, donde exhibe un cuerpo privilegiado.

La pasarela de arena

La indumentaria refleja la tendencia. Hoy no se pone un pie en la arena sin antes dedicar un tiempo a elegir lo que se va a lucir. Pañuelos, camisas, sombreros, anteojos, nada queda liberado al azar. En todas las playas, en especial las del sur de Mar del Plata y Pinamar, se nota un especial cuidado a la hora de elegir el look.

Los trajes de baño bermudas dejan espacio a los tradicionales shorts de baño. Los anteojos son indispensables, en especial los modelos más sutiles (aunque no necesariamente los más baratos) y ojotas, que resisten el paso del tiempo. La consigna parece ser aparentar simpleza, bajo una producción meditada..

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18 de agosto de 2018 | 19:11
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