¿Qué son y para qué sirven los polémicos "miniempleos"?

El Banco Central Europeo sugiere implantar en España esta modalidad de contrato ya vigente en Inglaterra, con el objetivo de atajar el desempleo y la economía sumergida. Se debatirán en la negociación laboral que pacten los representantes de los trabajadores y de los empresarios.

Para unos, es la fórmula mágica que devolverá productividad a un mercado laboral en caída libre. Para otros, es el colmo de la pérdida de derechos de los trabajadores en pleno siglo XXI. Los llaman mini-empleos (traducción de la voz inglesa 'mini-jobs') y se encuentran en el centro de la polémica en vísperas de una negociación laboral entre sindicatos y empresarios, que ambas partes se comprometieron a tener encauzada antes de Reyes con el próximo presidente de Gobierno, Mariano Rajoy.

Los mini-empleos se plantearán en la reforma laboral que pacten los representantes de los trabajadores y de los empresarios. Pero, ¿en qué consisten estos puestos de trabajo?, ¿en qué otros países se aplican?, ¿cuáles son sus condiciones laborales? En 20minutos.es hemos resumido las principales características de este modelo de contrato precario.

¿Qué significa 'miniempleo'?

La expresión, una traducción literal de la palabra inglesa minijobs, se utiliza para referirse a una modalidad de contratación a tiempo parcial y baja remuneración.

¿Cómo surge la idea de implantarlos en España?

El Banco Central Europeo (BCE) envió una carta en agosto de 2011 al Gobierno de José Luis Rodríguez-Zapatero, pidiendo una reforma laboral a cambio de comprar deuda española. La propuesta del BCE sugería implantar en España la fórmula de los mini-empleos, una modalidad de contrato que busca atajar el desempleo y la economía sumergida.

¿Dónde está implantado y cómo funciona?

Alemania fue el primero en implantar el mini-empleo, o también llamado "empleo de poca importancia". La normativa reguladora en el país centroeuropeo entró en vigor en 1999 y contempla un sueldo máximo de 400 euros al mes, sin límite máximo de horas semanales. El empresario paga una cantidad global del 30% del sueldo (15% para el seguro de pensiones, 13% de enfermedad y 2% en concepto de impuestos), mientras que el trabajador no está obligado a pagar ni impuestos, ni cuotas a la Seguridad Social. Cualquier trabajador puede tener más de un mini-empleo y se puede compaginar con otras prestaciones del Estado.

¿Cuál ha sido el resultado de su implantación?

En Alemania existían 6.826.177 trabajadores contratados mediante un mini-empleo a finales de 2010 y, entre ellos, 2,26 millones de personas los compaginan con otro puesto de trabajo. La mayor parte de estos "empleos de poca importancia" los desempeñan mujeres (un 62,5%). Y según datos de 2009, el 19,5% de toda la fuerza trabajadora alemana estaba contratada bajo esta modalidad de contrato parcial de baja remuneración.

¿Qué sectores han optado por esta modalidad?

El comercio, la hostelería, los servicios de limpieza y el transporte han sido los sectores que han optado por este tipo de empleos precarios, dado que se ajustan en mejor medida que otras actividades a la flexibilidad de jornada y a la creciente ampliación de horas de apertura en los negocios.

¿En qué se diferencia del contrato de aprendiz?

El Gobierno aprobó el pasado 19 de noviembre un modelo de prácticas de aprendizaje que no implica una relación laboral con el empresario, ni están protegidas por el Estatuto del Trabajador. Su retribución mensual es superior al mini-empleo (actualmente de 426 euros, establecidos como el 80% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples). Pero a diferencia de estos, debe presentarse ante los Servicios Públicos de Empleo para que lo validen como programa de prácticas laborales, está restringido a jóvenes entre 18 y 25 años y su duración máxima es de nueve meses. Su aplicación, por lo tanto, es más reducida.

¿No se puede trabajar por horas en España?

En España ya existe el contrato a tiempo parcial. En 2010 suponía un 12% del empleo global, un dato más bajo que la media europea donde el empleo parcial supera el 19%. Y como ocurre con los mini-empleos en Alemania, es una modalidad al que optan en España más mujeres (un 22% de los contratos totales) que hombres (apenas un 4,7%). Sin embargo, a diferencia del "empleo de poca importancia" sí conlleva retenciones y pago de cotizaciones a la Seguridad Social.

¿Quiénes lo defienden?

El presidente de la CEOE, Joan Rosell, ha sido el encargado de sugerir esta modalidad de contrato, apelando a su éxito en Alemania. Y el comisario de Empleo de la UE, László Andor, ha dicho este jueves que los "mini-empleos" con salarios de 400 euros al mes pueden ser parte de la solución a la alta tasa de paro juvenil en España, que supera el 40%.

¿Quiénes se oponen?

Diversos estudios laborales en Alemania han constatado que los mini-empleos no sirven de puente a los desempleados para su incorporación completa al mercado laboral -el 80% de los que ostentan estos mini-empleos no consiguen uno mejor- y algunos economistas sugieren su abolición para incentivar la creación de contratos de jornada completa. Además, esa dificultad de retornar al mercado laboral tradicional incide en el desempleo femenino, porque son más mujeres que hombres las que optan por un mini-empleo para conciliar su vida laboral y familiar. El informe alemán sobre Igualdad de 2011 lo califica como "una trampa" en la que quedan atrapadas muchas mujeres. "Rebajar costes laborales y reducir derechos no es la salida para la crisis", afirman los sindicatos españoles, que recuerdan a la patronal que en España existe un salario mínimo interprofesional.

Fuente: 20 Minutos

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24 de mayo de 2018 | 06:09
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