Carmen, una historia trágica en el Independencia

La reconocida ópera comique francesa se presentó en el teatro Independencia a cargo del ballet La Coruña y con la participación especial de la Orquesta Filarmónica de Mendoza en conjunto con el Coro de la Cámara de la UNCuyo. A sala llena, hoy se despide con su última función.

El montaje de Carmen, de Georges Bizet, una de las óperas más conocidas del repertorio francés, en una puesta en escena por el Ballet La Coruña,  es la obra que con  dirección de Cristina García de Kotlik se puede disfrutar hoy a las 21.30 en el teatro Independencia.

Los espectadores que asistieron a las tres funciones ya realizadas el 10, 12 y 13 pudieron deleitarse con Carmen con la participación especial de la Orquesta Filarmónica de Mendoza, el Coro de la Cámara de la UNCuyo y el ballet de la Municipalidad de la Ciudad.

Si hay una ópera en el mundo que goza de fama universal, esa es Carmen, pero realizada por artistas mendocinos para los mendocinos, no queda más que decir que sorprendió en todos sus aspectos. Desde el profesionalismo de sus bailarines, vestuarios, escenografía y musicalización, la obra cautivó.

La interpretación de Carmen a cargo de María Florencia Pérez fue un derroche de sensualidad, voluptuosidad, encanto, determinación y resignación que fue acompañada por la hermosa voz de la mezzosoprano Daniela Bajuk y el tradicional Coro de la Cámara de la UNCuyo en armonía con  la música interpretada por la excelentísima Orquesta Filarmónica de Mendoza dirigida por Ligia Amadio y Pablo Herrero Pondal.

Otro personaje que enriqueció más aún a la obra, fue la participación de Ricardo Baldini, quien interpretó a José.  Conocido como "Quique", Ricardo, mostró su total destreza como bailarín de flamenco y confirmó su larga trayectoria en los escenarios del país.
Quizás uno de los puntos que todavía faltan ajustar en las obras, es el tema de la puntualidad. El resto, el trabajo de todos aquellos que estuvieron detrás de esta maravillosa producción solo merecen aplausos.

Argumento

Don José es sargento de un regimiento de Dragones. Carmen es una cigarrera nacida para el amor…todos la cortejan. Y ella, que se ve despreciada por don José, se enamora de éste- A consecuencia de una reyerta, es detenida y puesta bajo la custodia de don José, al que seduce, consiguiendo que le deje escapar. El sargento es castigado por la fuga.

De acuerdo Carmen con unos contrabandistas, induce a don José a la rebeldía. Ésta surge casi espontáneamente, porque la fatalidad pone al sargento espada en mano frente a un teniente requebrador. Y apenas ha logrado aún la coqueta enamorar al sargento, cuando ya se insinúa su interés por Escamillo, el torero de moda.

Don José se ha ido con Carmen y los contrabandistas. Esta allá en la sierra, a la vista de la frontera. Desde allí ve su pueblo, donde vive su madre. Pero su sobresaltado corazón-que ya se resiente de la frialdad de Carmen- no lo deja sosiego para pensar en nadie m+as que en esta mujer  y en los posibles rivales. Para acabar de ponerlo en ascuas se presenta en la serranía Escamillo. Hay un desafío interrumpido por Carmen. Arde en celos don José. Con todo, cuando Micaela le trae la noticia de que su madre está agonizando, se marcha, rabioso y amenazador.

Hay una gran corrida de toros en los luminosos alrededores de la plaza de la Maestranza, aparecen Escamillo y Carmen. Una amiga dice que ésta que entre el público está don José. Pero -¡eterno efecto vital del amor!- Carmen, como está  enamorada no tiene miedo. Es ella la que habla, y dice a don José que se vaya y la olvide porque quiere a otro. El amante dolorido, exhorta, ruega, se queja, amenaza…todo inútil… Y Carmen no tiembla ante la muerte que asoma. Para colmar la desesperación de don José, en  un movimiento suicida, tira al suelo el anillo que éste le había regalado, y el sargento apuñala a Carmen. Se oye el tumulto que en la plaza produce una buena estocada. Y Carmen cae.

Opiniones (1)
17 de agosto de 2018 | 18:57
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17 de agosto de 2018 | 18:57
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  1. Habría que aclarar que hay algunas versiones de Carmen para ballet, y a lo mejor ésta es una de ellas. En la ópera original hay algunas escenas de baile como históricamente lo hubo en la ópera francesa, pero como buena y hermosa ópera que es, la historia y el drama es cantado y en donde la danza tiene un papel muy secundario. En ella destacan una mezzo, una soprano, un tenor y un bajo-barítono. Ellos han sido, son y serán los protagonistas de Carmen. Las demás son versiones, algunas muy buenas como la de Saura y otras no tanto. Aclaro esto porque parece que hoy es más importante en la ópera la puesta en escena y el baile, que el canto, que es la escencia misma de la ópera. Sin canto, árias, duos, concertantes, coros, etc. la ópera no existe. Es otra cosa, que puede ser de buena calidad, pero la ópera es dramma in música, así fue concebida y así sigue siendo. Bienvenidos los cantantes actuales que han mejorado la actuación pero a Bizet, Rossini, Verdi, Donizetti, Bellini, Puccini, etc. lo único que les interesaría es que sus óperas fueran cantadas como ellos las concibieron y para las voces que ellos las soñaron.
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