Litto Nebbia brilló en un excepcional cierre de Cantapueblo

A estadio lleno cerró Cantapueblo 2011, la Fiesta Coral de América en tributo al rock. Litto Nebbia y una decena de coros nacionales y extranjeros transformaron la noche del domingo, para afianzar a Mendoza como ciudad coral. La actividad dinamiza el sector turístico.

"Si la historia la escriben los que ganan / eso quiere decir que hay otra historia/ la verdadera historia/ quien quiera oír que oiga”. Esta estrofa  de la canción "Quien quiera oír que oiga", interpretada por toda la masa coral junto con Litto Nebbia,  marcó uno de los  momentos más destacados del Cantapueblo  2011 que cerró después de 6 días de canto, 20 conciertos y la participación de 1.200 personas entre invitados especiales, coros y público en general.

La noche de cierre se inició con el Coral Voces del Viento de Río Gallegos, Santa Cruz, que interpretó "Que va a pasar un obrero",  bajo la dirección de Ana León. Esta canción del reconocido cantante santacruceño Eduardo Guajardo despertó el primero de cientos de aplausos del espectáculo, que cerró con el pionero del rock argentino y las voces de Ecuador, Chile, Brasil y de distintas provincias argentinas.

Santa Fe ofreció "La Añera" de Atahualpa Yupanqui, con arreglos de Diego Petrelli en las voces del Coro Universitario de Reconquista y bajo la batuta de Patricia Gómez. De inmediato la música trasladó al público al otro extremo del continente. El  Coro Magisterio de Nacimiento, región de Bio Bio, Chile,  trajo a Mendoza la cueca Blanca Azucena acompañado con  bailarines que danzaron al ritmo de guitarras y panderos.

La chacarera "Añoranza" de Julio Argentino Gerez hizo vibrar las gradas del Polimeni. La pieza fue interpretada por el grupo santiagueño Coral de las Salinas, de Eduardo López, quien también -y como parte de las innovaciones que  incorporó el movimiento coral, acompañó toda la actuación  con su guitarra. 

Como un gran anfitrión, el Coro Municipal de la Ciudad de Mendoza  bajo la  dirección de Ricardo Portillo, ofreció Verano Porteño de Astor Piazolla, demostrando una vez más su gran versatilidad artística.  Con ponchos blancos, el Coro Municipal de Malargue sentó presencia. Como parte de las ofrendas musicales de los grupos locales, el coro del sur de la  provincia y bajo la dirección de Juan Pablo Cabrera, interpretó  Dona Ubensa. Previamente, su director del grupo ofreció un recitado acompañado de música, en homenaje al profesor Hugo Cabrera.

Cambiando de sintonía comenzó a sonar "Ji ji ji" de Patricio Rey y sus Rendonditos de Ricota en las voces de la Agrupación Coral Accenture,  Buenos Aires. Vestidos con look  rockero,  el Coro Estable Juvenil de San Nicolás, Buenos Aires, no se quedó atrás e interpretó un magistral  homenaje a Queen  con la "Rapsodia Bohemia". 

Dos obras maravillosas recreó con sello propio el Coral da Alfándega do Porto do Santos, de San Pablo, Brasil. La primera que eligió la directora Nailse Machado Cruz fue Sólo le pido a Dios, en homenaje rock argentino, para terminar con la típica y bella Aquarella do Brasil.

“Creativos, atorrantes y valientes” fue la manera en que el locutor  del Cantapueblo presentó  al grupo Bocca Chiusa. Finalistas del concurso Talento Argentino, este coro formado por varios mendocinos que residen en San Luis,  subieron aún más el clima con la frescura y el humor que los caracteriza. Cantaron: The lion sleep to the night (de la película del Rey León), Blackbird (The Beatles), Let me call you sweet heart y The animals.

Uno de los más ovacionados fue el Grupo Vocal Bocapelo, de Quito, Ecuador, una joya del mundo coral.  Se trata de cinco voces masculinas, que conforman una verdadera “orquesta vocal”, ya que no sólo cantan sino que imitan los sonidos de varios instrumentos. “Elegimos música para escuchar y bailar” indicó Juan Carlos Velasco Rengifo antes de interpretar tres temas ecuatorianos con ritmo de bomba y sanjuanito, y herencia de los pueblos étnicos. Se trata de Sisa, Carpuela Lindo y el Chuchaqui,  aunque – y para sintonizar con el tributo al rock- también interpretaron Help (The Beatles).  El bis llevó al público a bailar en las gradas  con ritmo de salsa la famosa O que será.

El segundo tramo del espectáculo tuvo como protagonistas al pionero del rock argentino y todos los coros que actuaron en el concierto.

Litto Nebbia junto a mil voces - guiados por los coros piloto: Cantapueblo, de la Legislatura y de la Universidad del Aconcagua-  interpretó tres temas emblemáticos, bajo la batuta del maestro Ricardo Portillo.  La balsa (Nebbia y Tanguito), Sólo se trata de vivir (Nebbia) para finalizar con Quien quiera oír que oiga (Baglietto- Garré), con  arreglos corales de Joaquín Martínez Dávila.

Junto  con su banda  “La Luz”, Nebbia - piano, órgano, guitarra y canto- estuvo acompañado por Gonzalo Aloras -guitarra eléctrica y canto-, Federico Boaglio - bajo eléctrico- y Daniel Colombres – batería-. Juntos  hicieron: Soy de cualquier lugar, Blues de la calle 23, Ilumina, Madre escúchame y Mujer de Carbón, La Canción del Mundo, Esplendorosa, Blues Nocturno y Yo no permito, entre otros míticos del rock nacional.

Antes de escuchar el Canto Grande, himno de Cantapueblo, los titulares de la Fundación Coppla, Alejandro Scarpetta y León Repetur, entregaron regalos a Nebbia y a Portillo, y el reconocimiento a formal, mediante certificados y souvenirs, a los directores de los coros participantes.
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27 de mayo de 2018 | 00:20
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