¿Argentina es o no vulnerable a la crisis internacional?

Un ejemplo de este debate abierto se dio entre Abel Viglione, de la consultora FIEL, y al director de la fundación Libertad y Progreso (LyP), Aldo Abram, que se pararon en veredas opuestas al trazar un parangón entre la situación actual y el crack financiero global de 2008. En tanto, Mercedes Marcó del Pont dijo que el país tiene fortaleza para enfrentar la crisis.

Los posibles efectos de la crisis internacional en la Argentina, y sobre todo en los niveles de empleo en el país, se convirtieron en un tema de intenso debate entre economistas nacionales, quienes se diferencian claramente por sus perspectivas optimistas o pesimistas.

Para Abram, "la crisis mundial que se viene, impactará en la Argentina con más fuerza que la de 2008 y 2009", aunque según su colega Viglione, los problemas financieros actuales son "más manejables" que los registrados en aquel período, cuando "se destruyó la riqueza internacional".



"Si tuviéramos un proceso de recesión dada la crisis internacional, va a afectar el nivel de empleo (en el país); si el proceso es una desaceleración, entonces, no va a caer el nivel de empleo", evaluó Viglione, analista experto en industria de la fundación FIEL.

El economista planteó que no le generan preocupación las suspensiones de turnos laborales dispuestas esta semana por Fiat de Argentina -que después dio marcha atrás- y Alpargatas, ya que se tratan de medidas simplemente "transitorias" a causa de un contexto global desfavorable.

"A mí me preocuparía si fuese como en 2008, con una crisis que comenzó en el cuarto trimestre de ese año y se extendió a 2009. Porque se destruyó la riqueza internacional, cayó el predio de las propiedades", manifestó, y agregó: "Fue un problema de crédito y liquidez de una magnitud comparable con la crisis de 1930".

Según Viglione, "la de ahora es un problema de bonos soberanos de países. Es mucho más acotada en monto, es de mejor resolución. Si bien por la magnitud de los problemas en Europa es algo que impresiona el número, es mucho más manejable que la crisis de 2008/2009".

"Si el mundo desacelera, nosotros podemos tener un problema, aunque no será un problema de la gravedad que tuvimos en 2008 y 2009", insistió el economista de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), en una entrevista publicada en el sitio web del matutino Ámbito Financiero.

En cambio, Abram discrepó de la postura de Viglione y advirtió que "la crisis mundial que se viene, en Argentina puede impactar con más fuerza que la de 2008/2009, que generó en ese momento una desaceleración de la economía".

Para el economista liberal, existen una serie de indicadores que hacen prever que el país está peor que en ese momento.



"La base monetaria crece a una tasa interanual en un 300 por ciento no hay país que crezca a esta tasa. Consecuentemente, la inflación está en este momento en un 24% más que el año pasado y es probable que el año termine con un aumento de los precios del 26%", planteó.

“Esto deviene de fallas en materia de calidad institucional y eso estimula la fuga de capitales", sostuvo Abram, durante el encuentro anual de la fundación LyP.

Defensa
La presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, consideró hoy que "la Argentina tiene grandes fortalezas para enfrentar una crisis internacional que viene para largo" y garantizó que la política de flotación administrada del dólar "seguirá los próximos cuatro años".

En una disertación en el Teatro Municipal de San Juan, acompañada por el gobernador José Luis Gioja, Marcó del Pont admitió que "no hay ningún país del mundo que pueda quedar intacto frente a una situación internacional".

La funcionaria afirmó que "la Argentina está hoy en condiciones de transitar ésta época sin costos importantes", aunque rechazó la idea de hablar de la palabra blindaje porque "nos fue mal con esa palabra".

Señaló que "de lo que hay que hablar es de cómo viene el mundo y qué pensamos acerca de la crisis internacional y de las fortalezas que tiene la Argentina para enfrentar una crisis que viene para largo".

Agregó que el país "a diferencia de lo que ocurrió en otras etapas históricas, está en condiciones de afrontarla, como lo estuvo en el 2008 y 2009, cuando soportó bien una de las crisis más profundas después de la década del 30".

"Básicamente tenemos que entender que debemos defender lo que hemos construido en éstos últimos ocho años", afirmó la titular del Central.

Consideró que "hoy tenemos el mercado interno fortalecido y un  sistema de distribución del ingreso que lo permite" y agregó que "otro elemento fundamental, es la industrialización que tenemos y el hecho de que Argentina no se haya primarizado en materia de sus exportaciones, que así no depende de los vientos de cola que haya en los términos del intercambio".

"Es importante también que la Argentina se haya desendeudado y que tenga una baja exposición respecto a los mercados financieros internacionales, por poder haber utilizado reservas para desendeudarse y por tener fuentes de financiamiento propias, que no lo hagan depender del humor de los países desarrollados que son los que dicen cuanto es la tasa de interés y cuanto vale el dólar", subrayó.

Por otra parte, aseguró que "en materia cambiaria, todo va a  seguir igual, porque es la política que nos ha dado resultados para mantener en crecimiento la productividad en consonancia con el aumento del empleo y de la producción".

"La flotación administrada seguirá en los próximos cuatro años. No pensamos de ninguna manera en un desdoblamiento del tipo de cambio. Estamos dispuestos a seguir con esta política cambiaria", destacó la funcionaria.

Fuente: NA

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22 de mayo de 2018 | 03:58
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