Te amo, te odio, dame más: a treinta años de “Peperina”

Hace tres décadas se editaba uno de los discos claves del rock argentino. Acá una pequeña historia sobre ese material, sobre la chica del relato y la frustrada reunión de los Beatles criollos en Mendoza.

Un día como hoy pero de hace exactamente 30 años atrás, Serú Girán –Los Beatles argentinos- subían al escenario montado en el célebre estadio de Obras Sanitarias para mostrar su, por entonces, nuevo disco: Peperina, uno de los trabajos más importantes de la banda y que marcó la adolescencia de muchos de nosotros.

En los primeros días de ese mes de setiembre, el material aparecía en toda la Argentina. Era un disco distinto a los anteriores del grupo ya que al estar en el máximo de su esplendor, Serú debía mostrarse y demostrar porqué ocupaba ese lugar. Y apostaron a impecables composiciones, como “Llorando en el espejo”, el impresionante blues “Esperando nacer”, la hollywoodense “Cinema verité”, “Salir de la melancolía”, la bellísima “En la vereda del sol”, la crítica a José Martíez de Hoz (por entonces ministro de Economía de la Nación), con “José Mercado” y  la que le dio el nombre al disco: Peperina.

Además de contar con una impecable grabación, el disco es muy recordado por su tapa: una niña sentada frente a un plato de guiso, mirándonos directo a los ojos. Fuerte, directa, sencilla, casi como adelantando lo que uno podía encontrar en las once composiciones que habían en ese vinilo.

Desde luego que los mendocinos tuvimos la enorme oportunidad de ver en vivo a Serú presentando este cisco y fue en dos recordadas funciones en el desaparecido cine teatro Lavalle (donde hoy está el Teatro y el cine Universidad) y por cuyos balcones se asomó García para hacer una furiosa versión de "El fantasma de Canterville"...

Pero otra de las razones por las que este disco ataca directamente a nuestro corazón es por la historia que relata la canción que le da el título al mismo. Trata acerca de una señorita que era corresponsal en Córdoba de la revista Expreso Imaginario. Siempre que Serú tocaba en esa ciudad, ella calificaba la presentación como “bochornosa”. Obviamente, pese a sus agresivas críticas, los estadios se llenaban.

En un reportaje del Expreso Imaginario realizado por Pipo Lernoud y Raúl B. Ichi titulado “Desmenuzamos a Seru Girán”, Charly García ya despotricaba contra Patricia Perea, quien después obtendrá del bicolor un apelativo imborrable: Peperina. “Para mí es alguien que no entiende nada de nada –decía García– y sin embargo manda una carta al Expreso y se la publican. No sé; yo creo que ustedes no piensan que Seru Girán es un desastre, que tocamos mal y engañamos a la gente. Eso es mentira, más allá de las cuestiones éticas, filosóficas o lo que le quieras meter (...) Me parece que hay tocos contra nosotros. (...) Tocamos en Córdoba y la gente se volvió loca. Después salen con que somos una porquería… yo ya no entiendo nada”.

Y para todos aquellos que nunca conocimos la vida de “Peperina”, haciendo click acá vas a podés descubrir un reciente encuentro con jóvenes cordobeses. Desde luego, esta “Peperina” dista millones de años luz con aquella que personificó Andrea del Boca en la película que uso el nombre de la canción, que fue dirigida por Raúl de la Torre, donde cambia la historia por la de una chica desesperada por acudir a los conciertos de regreso de la banda, allá en el 92.

Serú Girán tiene un sello imborrable en la música popular argentina, En el 2006 murió Oscar Moro y con él se fueron todas las ilusiones de un nuevo regreso del grupo.

Pero, pocos saben que hubo un momento en el que el hecho casi se hizo realidad y eso iba a suceder nada menos que en Mendoza. Fue el 30 de diciembre de 2005, cuando David Lebón y Oscar Moro se presentaron en el recordado Cacano Bar, en un show inolvidable. Lo cierto es que esa noche los Fab Four argentos iban a coincidir nuevamente sobre las tablas. Todo estaba arreglado, consentido. La frustración se dio cuando Pedro Aznar no se encontró nunca con Charly en Aeroparque y decidió no viajar a Mendoza, por más que el genio había dado su conformidad. “Me quedé dormido” dijo Charly muchos meses después sobre ese día y la frustrada reunión.

El 30 de abril del año pasado, David Lebón y Pedro Aznar fueron invitados en el último de la serie de recitales que Charly García dio en el Luna Park. Tocaron “Seminare”. La reunión fue realmente sorpresiva y con una carga emotiva muy grande. García al final del tema también pidió un aplauso en honor a Oscar Moro. Y las puertas quedaron abiertas.

Hubo reuniones, ensayos, estaba el hijo de Moro en la batería, y comenzaron con el repaso de los éxitos.

Es más hubo un mánager que empezó a manejar la posibilidad concreta del regreso con una gira.

Pero en uno de los ensayos, Charly dejó claro algo: “No estoy en condiciones de darle lo mejor de mi a un grupo tan bueno como Serú Girán”. Y cada uno siguió por su lado.

Tal vez, algún día se de. O no.

Mientras tanto, tenemos bellezas como “Peperina” para disfrutar por el resto de nuestros días.

Walter Gazzo

en Twiter: @wgazzo

Opiniones (2)
21 de junio de 2018 | 12:10
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21 de junio de 2018 | 12:10
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  1. Estimado: ud. tiene toda la razón. El show fue en el Cóndor. La memoria me jugó una mala pasada. Lo que pasa es que antes habían tantos cines y salas de teatro que unop se podía confundir: Premier, Luxor, Center, Lavalle, Cóndor, Opera, Gran Rex, Cinema... Lo cierto es que fueron dos funciones al palo, tremendas, inolvidables. Gracias por la correción. Saludos Walter Gazzo
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  2. Estoy leyendo la nota, me encanta, pero hay un pequeñito error, el ex cine se llamaba Cóndor, no Lavalle, que estaba en la misma cuadra pero más al oeste. Fui al recital y la banda sonó de Puta Madre, con Charly saltando de balcón en balcón. Y fue una emoción muy grande escuchar a Moro en Cacano, porque no se lo veía bien y sin embargo tocó cómo él sabía, con una energía formidable. Abrazo para Walter y gracias por la nota.
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