Dos mujeres, dos amores, dos historias, una ciudad

Gladys Ravalle y Mercedes Sosa tienen varias cosas en común pero hay una que las unió por siempre: su amor por Mendoza. Sus luchas, sus trabajos, su perseverancia, sus pasiones. Aquí, el relato de dos mujeres que fueron capaces de cambiar al mundo.

Ayer y hoy. Dos palabras, dos momentos, dos historias de mujeres modelos, de esas que obligan a parar y pensar, a mirar hacia los costados, a analizar modelos, situaciones y obligaciones.

La Flor de Guaymallén
El 8 de julio de 1961, debutaba en las tablas mendocinas la genial actriz Gladys Ravalle. Ese día comenzaba a escribirse la historia de una de las mujeres más admirables dentro del panorama artístico de Mendoza.

Nacida en San Rafael, de adolescencia en Dorrego, Reina de la Vendimia de Guaymallén, de juventud rebelde y viajera, exploradora de Alemania, transmisora de culturas, impulsora con el Joven Teatro Goethe, soñadora empedernida y empecinada que logró abrir más de 10 salas teatrales con el sólo objetivo de poder darle a la comunidad un espacio para reflexionar, para aprender, para disfrutar.
Ayer, La Flor de Guaymallén celebró sus 50 años con el teatro rodeada de amigos, de su hijo, con la eterna presencia de su amor Cristóbal, con sus recuerdos y sus planes futuros.

Por eso, acá queda el notable texto de Ulises Naranjo, que pinta de cuerpo entero a La Gladys.

La Negra
El 9 de julio de 1935, en Tucumán, nacía Haydée Mercedes Sosa, dueña de la voz más hermosa que tuvo nuestro folclore y que, gracias a su talento, terminó siendo adoptada por el mundo.

La historia de amor con Fabián Matus la llevó a radicarse en Mendoza, allá por 1957. Junto con Armando Tejada Gómez formaron una trilogía que nos empezaría a iluminar, a contagiar, dándole un impulso fenomenal a la creación del Nuevo Canciones Cuyano.

Mendoza resultaría uno de los tres lugares entrañables de Mercedes Sosa, junto a Tucumán y Buenos Aires. Aquí "se hizo mujer", según dijera ella misma y fue el lugar donde se formó artísticamente. Incluso, en sus últimos años pregonó de manera permanente sus ganas de vivir en nuestra ciudad: “Quiero comprar una casa en la calle Garibaldi, que está bien en el centro, cerca de la Terminal Ahí quiero vivir, donde pueda recibir a mis amigos de todos lados, y donde por las noches vayan mis amigos a cantar” comentó cierta vez en tono de susurro a este periodista.

Mercedes se fue el 4 de octubre de 2009 pero está acá, en Mendoza, en el Cacique Guaymallén, llevándole canciones a la Media Luna.

Mendoza
Fue en El Resuello (allá, en Ugarteche) o en el Círculo de Periodistas, o en alguna peña. Pero allí se encontraron las dos, coincidieron sus tiempos.

Mercedes cantaba, acompañada por Matus y fogoneada por Armando, destellando en la noche mendocina. Parte de las miradas iban hacia ese sector.

Y el resto de los ojos la miraban a ella, a La Gladys, la Flor de Guaymallén, la mina joven y linda que pisaba esos lugares.

Las dos comulgaron Mendoza, las dos sintieron que acá estaba el centro del mundo, la energía para crecer, el aire para crear.

Los dos vieron cosas que a muchos de nosotros aún nos cuesta ver.

Será cuestión de abrir más los ojos. Y el corazón.

Opiniones (1)
20 de agosto de 2018 | 18:15
2
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20 de agosto de 2018 | 18:15
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  1. PORQUE? NO HACE MENCION QUE FUE DOCENTE. FUE MAESTRA DEL COLEGIO PIO XII, EN LOS COMIENSOS DE LOS 60. LA CALLE ADOLFO CALLE Y JOAQUIN V. GONZALEZ, DONDE VIVIA CON SU HERMANO Y SU MAMA, QUIEN TENIA UNA DESPENSA. TYODO FORMA PARTE DE LA VIDA DE UNA PERSONA.-
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