El estrecho vestido de Beyoncé y los tacones de Victoria

Ellas siempre tienen que estar perfectas, porque a los eventos que suelen asistir las verán miles de ojos. ¡Para presumir hay que sufrir! La celebrities sufren los inconvenientes de sus propios estilismos.

Quien no haya pasado horas frente al espejo antes de una fiesta, probándose diez vestidos diferentes y maquillándose de dos o tres formas distintas, que levante la mano. ¿Alguien? Si este es el dilema que tenemos los comunes de los mortales, qué no les ocurrirá a las celebrities. Tienen que estar perfectas en cada ocasión porque van a ser el centro de todos los objetivos, pero además deben ser fieles a su estilo y personalidad. Y lo consiguen, aunque para ello tengan que sufrir a veces los inconvenientes de sus propios estilismos.

Beyoncé tuvo que ser ayudada para subir las escaleras.


La última en ser "atacada" por su modelito fue Beyoncé Knowles en la gala anual del Costume Institute del Metropolitan Museum of Art de Nueva York. Estaba espectacular con su vestido de línea sirena de Emilio Pucci, pero este era tan ajustado que necesitó la ayuda de su marido Jay Z para subir las escaleras alfombradas de rojo. ¡Ups! Un poco incómodo, ¿no?

Lady Gaga se ha caído en más de una ocasión.

Los tacones más altos de la boda del príncipe Guillermo y la duquesa de Cambridge estaban en los pies de Victoria Beckham. Pese a su avanzado embarazo, la mujer del futbolista se puso unos Louboutin con un tacón tan afilado como elevado, centímetros que por suerte estaban compensados por una plataforma también generosa. Sin embargo, seguro que le resultó difícil aguantar mucho tiempo de pie, aunque conocida es su afición por este complemento. La reina de las extravagancias Lady Gaga ya no se avergüenza cada vez que acaba en el suelo debido a uno de sus estilismos o bailes. Y es que hay que tener suerte para ponerse unas botas como las de la imagen y aguantar el equilibrio. Eso sí, la atención está asegurada como le ocurre en cada una de sus apariciones.

 

Victoria Beckhan con sus taquitos en la boda real.

 

Katy Perry y Kesha se podrían apuntar a esta lista, no sólo por los vestidos que eligen, sino por la cantidad de tiempo que han invertido a veces en su maquillaje y peinado. Las imágenes hablan por sí solas: a Katy le encanta "tunear" sus uñas aunque tenga que pasarse horas decorándolas, mientras que Kesha se ha ganado su lugar en ella por su atrevimiento con las “pinturas de guerra”. Eche una ojeada a nuestra galería de fotografías y opine, ¿merece la pena sufrir para estar guapa o provocar?



Fuente La Vanguardia

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18 de agosto de 2018 | 19:05
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18 de agosto de 2018 | 19:05
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