Miley Cyrus cantó ante 45 mil fanáticos en Santiago de Chile

Lejos de Hannah Montana, la joven cantante hoy se empeña por mostrarse sexy y rebelde, en una actitud que se vuelve errática la mayor parte del tiempo, pero que sus seguidores celebran sin vacilar. Así lo refleja en su edición de hoy el diario El Mercurio. Mirá un video.

Suenan por miles las niñitas que chillan y corean el nombre de "Miley" dentro del Estadio Nacional, ataviadas con cintillos y chucherías luminosas como para marcar un récord. Pero la que está arriba del escenario pareciera estar lejos de pretender cantarles a esos 45 mil multiplicados fanáticos, que pocos rincones vacíos dejan en el recinto de Ñuñoa.

En su primera visita a Chile —donde sus fans la esperaban desde los tiempos de Hannah Montana, personaje al que no dedicó ni media canción— la norteamericana Miley Cyrus evidenció que sus comentados y estereotipados intentos por dejar atrás el aura infantil de sus tiempos en Disney, también los traspasó a su espectáculo musical.

Así queda claro desde el inicio, puntualmente a las 20:30 horas —y tras un exitoso teloneo de Augusto Schuster—, cuando la cantante y actriz aparece en escena entre un grupo de bailarines que se retuercen hasta la caricatura, para interpretar "Liberty walk", de su último disco, Can't be tamed.

Se trata de un tema que porta el carácter que Cyrus busca incesantemente, y que redobla con el reemplazo casi absoluto de los apoyos electrónicos originales por distorsiones, además de una marcada actitud de chica sexy, bien enfundada en unos ajustados shorts de cuero.

Si hasta ahí todo parece circular por una ruta fácil y predecible, la ex Hannah Montana toma pronto un verdadero "fast track", de la mano de covers tan prototípicos para su causa como "I love rock'n'roll" (Joan Jett), y llegando al extremo en "Smells like teen spirit" (Nirvana), interpretada con una dudosa mezcla de rabia y displicencia.

Miley Cyrus ya no quiere que la vean como niña, eso es claro. Con ganas de mirar para abajo a colegas como Demi Lovato y Selena Gomez, la cantante hoy parece querer jugar en la liga de Lady Gaga y Rihanna. Sin embargo, en su condición actual, no podría más que aparecer como la alumna menos aventajada de esa clase.

Pero nada de eso importa para sus pequeñas devotas, que celebran a rabiar cada uno de sus temas, en particular "Party in the U.S.A." y "The Climb".

El efecto no es muy distinto en piezas como "Scars" y "Take me along", dos de las pocas en que Cyrus muestra que hay algo de sustancia y naturalidad tras los diversos trajes que hoy viste, y que de paso le abren una ventana hacia mejores lugares. A fin de cuentas, a los 18 años se está claramente a tiempo de afinar mejor la brújula.

Fuente: El Mercurio

Mirá el multimedia del diario La Tercera.

 

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19 de junio de 2018 | 00:20
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