La música fue preponderante en una fiesta que no terminó de entusiasmar

En una fiesta que careció de ovaciones y momentos cumbres, la música tuvo un rol fundamental, más que nada por la justeza de la banda en vivo y la entrega de exquisitas versiones.

No es tarea sencilla musicalizar una Fiesta de la Vendimia. Hay que tener mucho talento para poder crear sonidos que se transformen en el nexo ideal entre lo que sucede sobre el escenario y la gente. Muchas veces, ayuda; otras, no tanto.

Esta vez, el trabajo de Juan Alberto “Nene” Ávalos –quien fue el director musical del espectáculo- y Walter Sabbatini –fiel escudero encargado de la producción musical- tuvo más altos que bajos, llegando incluso a ocupar un lugar preponderante cuando el Acto Central no lograba levantar vuelo.


Entonces, para ayudar a que “Los rostros de la Vendimia” cautivara, metieron mano a sus profundos conocimientos musicales. Así, quedó demostrado casi desde el mismo inicio que habría una “aire Markama” flotando en el aire, cosa que no sería raro ya que los dos artífices fueron integrantes del legendario grupo y muchos de los que formaron parte de la banda que tocó en vivo también lo fueron.

Hubo momentos buenos como cuando se logró musicalizar el cuadro de las luces, o una danza exquisita para representar los fuegos artifícales, o sutiles improntas clásicas, y un excepcional estándar jazzero para cerrar uno de los cuadros más lindos de la noche (no en vano fue una de las escasas ovaciones de la noche).

Hubo momentos flojos, como cuando sonó la “Tonada de otoño” cortada con sonidos setentistas que quedaron pocos claros; o como cuando se utilizó un cha cha cha para hacer bailar a las ex reinas nacionales.

Y hubo momentos extraños, inesperados.

Toño Contreras y Analía Garcetti podrían haberse lucido un poco más dentro de este panorama, mucho más conociendo el gran talento de ambos; la murga de cierre, si bien “pegó” entre la gente, tal vez no fue la mejor referencia para un “gran final” de una Fiesta de la Vendimia –nada menos- donde siempre se apuesta a la tradición. Un sonido alejado de los mendocinos terminó siendo casi la gran apuesta de la noche. Tal vez, Neira habrá querido ceder paso al carnaval que se festejará en estos días y de ahí el detalle.

Lo valiente es que aparecieron muy pocas canciones grabadas, muy pocas cantadas y una enorme masa de música incidental que le dio vida a muchos cuadros que carecieron de ella.

Vale rescatar los integrantes de la banda que tocó en vivo: Toño Contreras, David Gologovsky, Eduardo Ordóñez, Horacio Martínez, Luis Rojas, Mauricio Goldenberg, Néstor Longo, Oscar Medina, Pablo Salcedo, Quique Nomberto, Quique Oesch, Sebastián Alcaraz, Walter Anselmi, Nene Avalos y Walter Sabbatini. Tremendos músicos que fueron un lujo instrumentando la noche, dejando sus marcas en el jazz, el rock, el folclore (del que no se abusó), aires celtas y gitanos y tangos.

A modo de síntesis, en una fiesta que se notó distante del público, al que no logró arrancarle ovaciones ni pasiones, la música tuvo mucho más brillo que la puesta en escena.

Opiniones (17)
18 de junio de 2018 | 11:39
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18 de junio de 2018 | 11:39
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  1. fue aburridísima
    la música tuvo sus momentos buenos, algunos memorables, con ejecuciones virtuosas y perfectas; pero también mucho cocoliche... a la media hora me dormía.... los "artistas" desganados y correteando sin coordinación por el predio fueron la nota divertida. Un bofe.
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  2. Como en el fútbol, no siempre una selección de grandes figuras hacen un buen equipo y esta es la sensación que me deja en lo musical. Analía Garcetti es una gran cantante y también Toño pero lo desafinaron todo. Lo del otoño en Mendoza para el olvido realmente, lo de la murga bueno increíble. Me esfuerzo en buscar algo que me haya gustado asi como para compensar y no encuentro nada. Claro que si uno compara con el resto de la fiesta, sobre todo con el libreto (¿quién eligió eso por favor?), bueno entonces zafa bastante porque la verdad es que la fiesta en general fue malísima.
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  3. nomegustó!!!! la música estilo markama no es de agrado masivo!! bailarines amontonados, sin usar todos los escenarios. Vulgaridad en el cuadro de las costureras, ¿porqué tetonas y culonas? desagradable. Cantantes por momentos desentonados. Faltó colorido. canciones que can
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  4. para que se entienda,los músicos son de primera,eso no se puede negar,los cantantes mas o menos,con respeto ,porque el color de voz no va para mi gusto,pero la fiesta en si no gusto,dejemos el amiguismo de lado,es una fiesta que va al mundo,pero no gusto.
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  5. TODAVIA NO SE DAN CUENTA QUE ESTA ES UNA FIESTA POPULAR Y QUE LOS CUADROS Y MUSICA DEBEN SER AUTOCTONOS. QUE TIENEN QUE VER LAS MURGAS Y COMPARSAS CON NUESTRAS CUECAS Y GATOS. ANDA A RIO Y CANTA EN EL ZAMBODROMO UN TANGO, SABES COMO TE SACAN, POR LAS DUDAS LLEVATE EN LAPIZ PARA DIBUJARTELO.-
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  6. Analía Garcetti, la cantante principal... deslumbró con su hermosa voz.. Los músicos EXCELENTES! aunque los bailes no me emocionaron tanto, tiene razón el forista del 1er comentario.. hubieron muchos lugares vacíos en el escenario!!!
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  7. MUSICA TRADICIONAL Y NO EL MENJUNJE QUE HICIERON. HAY CANCIONES QUE SON INREMPLASABLES Y NO FUERON RESPETADAS
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  8. Aunque un Sr. forista me trate de mediocre, me pareció extraña la distribución en general del los bailarines, quedaba vació un 75% del escenario y todos estaban amontonados adelante. Muy mala coordinación en las coreografías, costaba ver dos que realizaran el movimiento simultáneamente. El texto forzado y no lograba encontrar cohesión. No somos expertos pero eso es lo que se observaba como público. La música muy buena, aunque tampoco entendí porqué cortaron uno de nuestros "himnos" (como la marcha vendimial) que es Tonada de Otoño. No, tal vez sea mediocre, de hecho otra es mi profesión, pero el artista trabaja para el público, no para otros artistas que lo comprendan. No me gustó. Y no es una crítica a nadie es la expresión de mi percepción.
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  9. Zafa la música, que tuvo sus brillos, pero mayormente no era la adecuada para este tipo de fiesta. Igual, con la dirección de Neira, el pésimo guión y la lastimosa coreografía no había arreglo posible. Fué una teatralización kitch y aburrida, confusa, pretenciosa, llena de frases barrocas, complejas e incomprensibles que querían suplir la falta de poesía. Insoportables, falsos y vulgares Sicilia y Marcelo Ortiz. Dos de cada tres personas que opinan dicen que fué una mala fiesta. No los eligen para que sean originales y floreen con autobombo sus pretendidas cualidades artísticas. No es una vidriera para lucimiento personal, es una celebración de los mendocinos. Queremos festejo, nostalgia, alegría, emoción, unión y esperanza. Debería haber sido una FIESTA, pero este nuevo engendro del histrionismo del director fué otro fracaso que no movió los corazones de los espectadores.
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  10. No les gustó a ninguno, le tienen que poner regueton a estos así se quedan contentos, miserables mediocres.
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