Si sos paciente y observador tenés más opciones de ganar

Al momento de jugar póker es fundamental controlar las emociones y observar lo que más puedas a tus rivales. Tomate un tiempo y mirá todos los movimientos a tu alrededor.

La técnica y los consejos son muy importantes al momento de enfrentar una mesa de póker, pero más allá de las cartas que te entregue el croupier, un factor fundamental que tenés que tener en cuenta es el manejo de las emociones y el estudio de los otros jugadores de la mesa.

El primer punto en el que debés trabajar es la paciencia, porque la paciencia es igual a sumar fichas en una mesa y posicionarte para llegar al final. La espera y encontrar el momento exacto para apostar es una virtud, porque si perdés el control y te apresuras porque no viene un buen par de cartas, podés perder toda opción de victoria.

Un buen jugador entrará sólo en el 30 por ciento de las manos de la mesa, o sea, dejará pasar más del 70 por ciento de las combinaciones que reciba del croupier. La paciencia también significa no entrar en “tilt”, lo que se traduce como el descontrol de un jugador en un momento determinado, el cual le hace perder la perspectiva del juego y no poder ver con claridad su proyecto de juego para dominar y ganar la mano.

Muchas veces, cuando se entra en descontrol, es bueno levantarse y dejar pasar un par de manos para volver a enfocarse en todo lo que sucede en la mesa.

Lo que pasa en la mesa es fundamental para poder ganar, esto significa que un buen jugador deber ser capaz de “leer” a los otros jugadores de la mesa. También es importante crearte una imagen ante el resto de los competidores, para lo cual debes seguir ciertos consejos.



Para crearte una buena imagen es importante que entrés al juego sólo con buenas manos, con buenas combinaciones de cartas que te permitan llegar al final de la mano como ganador. No es recomendable “bluffear”, porque tratar de ganar apostando al engaño puede crearte una imagen de inseguridad y te hará reputación de “mentiroso” y no podrás ganar ninguna mano apostando a la estrategia del “engaño”.

A la hora de analizar al resto de los jugadores, tenés que tomarte el tiempo para ver sus movimientos. No tenés que cometer el error de encerrarte en tus cartas y descuidar lo que pasa en la mesa cuando recibís tu combinación.

Cuando el croupier te entregue las cartas dejalas sobre la mesa y no dejés de mirar lo que hace el resto, mirá las reacciones y los movimientos que hacen. Sólo mirá tus cartas cuando sea tu turno de apostar, debés tener la rapidez suficiente para decidir rápido la mejor estrategia y no demostrar lo que tenés.

Como un buen jugador pasará el 70 por ciento de las manos, tendrá tiempo suficiente para ver lo que sucede en la mesa. Es recomendable dejar pasar algunas manos rápidamente y enfocarse en observar, con el tiempo lograrás ir leyendo algunos rivales y saber cómo posicionarte en las mesas.

Sin descuidar la práctica, tratá de poner en práctica la paciencia y la lectura de los demás jugadores, te sorprenderás con lo que podés aprender tomando un alto en la mesa y observando a tus contrincantes.

Recordá. Vos dominás el póker y si querés ganar, tenés que saber pasar…

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23 de julio de 2018 | 07:31
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